BYD incorpora en su modelo más barato la última tecnología de carga ultrarrápida y revoluciona el mercado.

BYD acaba de lanzar en China la segunda generación del Seagull, el modelo del que deriva el Dolphin Surf que se vende en España.
La novedad más destacada es que sus tres versiones superiores incorporan la tecnología de carga flash, capaz de pasar del 10 al 70% en solo cinco minutos. Es el coche más barato de BYD en equipar esta tecnología y, pese a crecer 42,5 centímetros, arranca por debajo del precio del modelo al que sustituye.
El fabricante chino presentó el nuevo Seagull el martes en un evento celebrado en Zhengzhou, provincia de Henan.
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El coche llega al mercado en cinco acabados con precios que van desde los 65.900 yuanes hasta los 99.900 yuanes, entre 8.750 y 13.300 euros al cambio.
El precio de entrada se sitúa 4.000 yuanes por debajo del modelo anterior, que partía de 69.900 yuanes en su versión 2026 lanzada en mayo. BYD ofrece además un descuento adicional de 3.000 yuanes a quienes entreguen un vehículo usado, lo que deja el coste de acceso en 62.900 yuanes.
Las dos versiones básicas, denominadas Vitality y Freedom, montan una batería de 30,1 kWh que ofrece 320 kilómetros de autonomía CLTC. Utilizan un motor eléctrico de 85 kW y no disponen de capacidad de carga flash.
Las tres variantes superiores, Comfort, Flying y Smart, incorporan una batería de 39,2 kWh con 420 kilómetros de autonomía CLTC. Su motor rinde 95 kW y estas tres versiones sí admiten la tecnología Flash Charging de BYD.
Según los datos del lanzamiento, estas versiones pueden cargar del 10 al 70% en cinco minutos y del 10 al 97% en nueve minutos. Eso significa meter unos 23,5 kWh en cinco minutos, lo que exige una potencia media cercana a los 280 kW.
BYD ha confirmado que la carga flash solo funciona en sus estaciones dedicadas. No ha especificado qué potencia máxima admite el Seagull en cargadores rápidos convencionales, un dato que será determinante para evaluar su rendimiento real fuera de la red propia de la marca.
Como incentivo de lanzamiento, los compradores de las tres versiones con batería grande que destinen el coche a uso privado tendrán un año de carga gratuita en la red Flash Charging desde la fecha de entrega.
Es la misma promoción que BYD aplica al resto de sus modelos con batería Blade de segunda generación.
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El nuevo Seagull ha crecido notablemente en dimensiones. Mide 4.205 milímetros de largo, 1.810 de ancho y 1.570 de alto, con una distancia entre ejes de 2.650 milímetros. En comparación con su predecesor, es 425 milímetros más largo y la batalla aumenta 150 milímetros.
La capacidad pasa de cuatro a cinco plazas. El maletero trasero ofrece hasta 1.380 litros con los asientos abatidos, y bajo el capó aparece un frunk de 94 litros. El radio de giro se mantiene en 4,95 metros, una cifra competitiva para un coche de estas dimensiones.
El cambio más significativo a nivel técnico es el paso del motor delantero al trasero. La suspensión trasera también se actualiza de eje de torsión a un sistema independiente multibrazo, lo que debería mejorar el confort y el comportamiento dinámico.
En el interior destaca una pantalla central de 15,6 pulgadas con el sistema DiLink 150 y el asistente de inteligencia artificial DeepSeek.
Los asientos delanteros son eléctricos con calefacción y ventilación, el del conductor incluye función de masaje, y el equipamiento suma cargador inalámbrico de 50 W y sistema de audio de ocho altavoces.
BYD ofrece también el sistema de conducción asistida DiPilot 300 con tecnología LiDAR, denominado God’s Eye. Este permite funciones avanzadas como navegación urbana autónoma, reconocimiento de semáforos con cuenta atrás y evitación de obstáculos.
El consumo homologado en China es de 9,0 kWh/100 km según el ciclo CLTC. Es una cifra optimista según los estándares chinos, pero apunta a un coche eficiente en su categoría.
Este lanzamiento llega en un momento delicado para el modelo. Las ventas del Seagull totalizaron 38.650 unidades en septiembre, un 11,75% más que el año anterior y un 7,05% más que en agosto. Es el segundo mes consecutivo de crecimiento interanual.
Sin embargo, las ventas acumuladas de enero a septiembre cayeron un 33,22% interanual hasta las 265.901 unidades. El descenso en China fue aún más pronunciado, con una caída del 66% hasta las 83.600 unidades en el mismo periodo.
Una de las razones es la competencia del Geely EX2, rebautizado como Xingyuan, que se ha convertido en el coche más vendido de China. De enero a septiembre vendió 310.000 unidades, superando incluso al Tesla Model Y.
El Seagull había vendido 529.537 unidades en todo 2025 y acumula alrededor de 1,55 millones desde su debut en abril de 2023 hasta finales de septiembre de 2026.
BYD espera que el nuevo modelo recupere posiciones en el segmento de compactos con un precio de entrada más bajo, mayores dimensiones, motor trasero y, sobre todo, la incorporación de la carga flash a un precio que hasta ahora la marca reservaba para coches significativamente más caros.
En España, el BYD Dolphin Surf, derivado del Seagull anterior, se vende con baterías de 30 o 43,2 kWh y carga rápida de 65 u 85 kW. No monta la batería Blade de segunda generación ni admite carga flash.
La diferencia es notable. El Dolphin Surf necesita 30 minutos para pasar del 10 al 80% con la batería grande, lo que supone una media cercana a 60 kW. En cinco minutos recupera poco más de 50 kilómetros de autonomía WLTP en el mejor de los casos. El nuevo Seagull chino recuperaría unos 200 kilómetros WLTP en el mismo tiempo.
BYD no ha confirmado si traerá esta segunda generación del Seagull a Europa, ni con qué nombre ni cuándo. Tampoco ha aclarado si el modelo anterior de 3,78 metros seguirá a la venta en China junto al nuevo, aunque lo presenta como relevo generacional.
El lanzamiento del Seagull con carga flash desmonta la teoría de que BYD utilizaba la batería Blade 2 solo como palanca para subir el precio medio de su gama.
Hace menos de un mes, la prensa especializada china consideraba noticia que esta tecnología pudiera bajar de los 100.000 yuanes. Ahora está disponible desde los 75.900 yuanes.
La segunda generación del Seagull confirma que BYD está dispuesta a democratizar la carga ultrarrápida en sus modelos más asequibles.
Si esta estrategia llega a Europa, podría cambiar las reglas del segmento de eléctricos compactos, donde la velocidad de carga sigue siendo una de las barreras de entrada más citadas por los compradores.
La pregunta ya no es si BYD puede hacer un coche así, sino cuándo lo traerá a mercados occidentales y a qué precio.
Fuente: cnevpost.









