El gigante chino refuerza su dominio mundial en baterías para coches eléctricos tras un año récord de beneficios y expansión tecnológica.

Contemporary Amperex Technology Co., Limited (CATL) ha cerrado 2025 con unos resultados financieros que consolidan su posición como el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos y uno de los actores más influyentes de la electrificación del transporte.
El grupo chino registró un beneficio neto de 72.200 millones de yuanes alrededor de 9.000 millones de euros, lo que supone un incremento interanual del 42,3%, impulsado tanto por el crecimiento internacional como por el avance de nuevas líneas de negocio como el almacenamiento energético.
Los resultados, publicados a comienzos de marzo, superaron las previsiones de los analistas y reflejan el peso creciente de CATL en la cadena de suministro global de la movilidad eléctrica.
La compañía cerró el ejercicio con unos ingresos cercanos a 52.960 millones de euros, un 17% más que el año anterior, mientras que el flujo de caja procedente de las actividades operativas alcanzó aproximadamente los 16.650 millones de euros.
Este desempeño financiero se produjo en un contexto complejo para la industria.
El mercado chino del vehículo eléctrico ha entrado en una fase de ajuste tras varios años de fuerte expansión, mientras que la competencia tecnológica en el sector de las baterías se intensifica a medida que nuevos actores intentan ganar cuota.
Sin embargo, CATL ha logrado compensar esa ralentización mediante su expansión internacional y el crecimiento de nuevas aplicaciones energéticas.
La reacción del mercado bursátil fue inmediata. Tras la publicación de los resultados, las acciones de la compañía registraron una subida cercana al 9,3%, su mayor avance en aproximadamente medio año.
Un crecimiento que supera previsiones, los datos trimestrales también reflejan una aceleración en la segunda mitad del ejercicio.
Durante el cuarto trimestre de 2025, el beneficio neto aumentó un 57,1% interanual hasta alcanzar los 23.170 millones de yuanes (unos 3.350 millones de dólares), una cifra superior a las expectativas del mercado, que apuntaban a un crecimiento cercano al 40,9%.
Los ingresos en ese mismo periodo ascendieron a 140.600 millones de yuanes, lo que supone un incremento del 36,6% respecto al mismo trimestre del año anterior. Los analistas esperaban una subida significativamente menor, en torno al 23,8%.
Este ritmo de crecimiento convierte 2025 en el ejercicio con mayor expansión de beneficios de CATL en los últimos tres años.
La empresa mantiene además una posición dominante en el mercado mundial de baterías para vehículos eléctricos.
Según los datos de SNE Research, CATL alcanzó en 2025 una cuota global del 39,2%, ampliando ligeramente la ventaja respecto al 38% registrado en 2024. El segundo fabricante del mercado es BYD, cuya participación descendió del 16,9% al 16,4%.
Las baterías de CATL ya se han instalado en más de 24 millones de vehículos eléctricos en todo el mundo y forman parte de la cadena de suministro de numerosos fabricantes, entre ellos Tesla, Nio o Xiaomi.
Innovación tecnológica como eje estratégico, más allá de los resultados financieros, uno de los pilares del crecimiento de CATL continúa siendo su inversión en innovación.
En 2025 la compañía destinó aproximadamente 2.760 millones de euros a investigación y desarrollo, lo que eleva la inversión acumulada en la última década por encima de los 11.250 millones.
Este esfuerzo se traduce en una extensa cartera tecnológica que supera las 54.000 patentes solicitadas o registradas y en una serie de nuevas soluciones orientadas a mejorar la competitividad del vehículo eléctrico frente a las tecnologías convencionales.
Entre los desarrollos más destacados figura la batería Shenxing Pro, una evolución de la química de litio-ferrofosfato (LFP) diseñada para ofrecer recargas ultrarrápidas.
Según la compañía, esta batería puede recuperar hasta 478 kilómetros de autonomía en apenas diez minutos gracias a una capacidad de carga de 12C. Además, su vida útil estimada alcanza 1,2 millones de kilómetros o 12 años de uso, una característica especialmente relevante para flotas comerciales o servicios de movilidad intensiva.
CATL también ha comenzado a introducir en el mercado sus primeras baterías de iones de sodio, denominadas Naxtra.
Estas celdas ofrecen una densidad energética de aproximadamente 175 Wh/kg y destacan por su resistencia a temperaturas extremas, lo que las posiciona como una alternativa potencialmente más económica al litio en aplicaciones de gran volumen.
Otro de los desarrollos presentados es la tecnología de doble núcleo Xiaoyao para vehículos híbridos enchufables.
Este sistema permite alcanzar autonomías eléctricas superiores a los 400 kilómetros, acercando el uso de estos modelos al de un vehículo completamente eléctrico en desplazamientos cotidianos.
Expansión industrial a escala global para acompañar el crecimiento de la demanda, CATL continúa ampliando su capacidad industrial.
La compañía cerró 2025 con una capacidad de producción instalada de aproximadamente 772 GWh, mientras que otros 321 GWh se encuentran actualmente en construcción.
La estrategia industrial del grupo se centra especialmente en reforzar su presencia fuera de China, con proyectos en Europa y Asia que buscan acercar la producción a los principales mercados automovilísticos.
En Europa, uno de los proyectos más avanzados es la gigafactoría que CATL desarrolla en Debrecen, Hungría, y que se encuentra en su fase final de construcción.
La planta prevé iniciar la producción masiva de celdas a comienzos de 2026, con el objetivo de abastecer a fabricantes europeos en un momento en el que la electrificación del automóvil acelera su despliegue en el continente.
España también forma parte de la estrategia industrial del grupo. CATL participa junto a Stellantis en un proyecto valorado en unos 4.100 millones de euros destinado a fabricar baterías para aproximadamente un millón de vehículos al año, una instalación que aspira a convertirse en uno de los grandes centros europeos de producción de celdas.
En Asia, la compañía avanza en otro proyecto estratégico en Indonesia valorado en unos 5.520 millones de euros.
Esta iniciativa integra minería de níquel, fabricación de baterías y reciclaje, con el objetivo de asegurar el suministro de materias primas y reforzar la cadena de valor de la electrificación.
La apuesta por el almacenamiento energético, uno de los factores que está impulsando el crecimiento reciente de CATL es el desarrollo del negocio de almacenamiento energético.
Este segmento aumentó sus ingresos cerca de un 9% durante 2025 y ya representa aproximadamente el 14,7% de las ventas totales de la compañía.
La expansión de este mercado está estrechamente ligada al despliegue de energías renovables y a la necesidad de sistemas capaces de equilibrar redes eléctricas con una mayor penetración de generación solar y eólica.
En paralelo, los envíos de baterías destinadas a almacenamiento energético aumentaron alrededor de un 80% interanual.
Pese a este crecimiento, la cuota de CATL en el mercado global de baterías para almacenamiento se mantuvo estable en torno al 30%, lo que refleja la rápida expansión de este sector.
Infraestructura y nuevos modelos de movilidad, más allá de la fabricación de baterías, CATL también está desarrollando soluciones orientadas a la infraestructura energética y a nuevos modelos de movilidad eléctrica.
Uno de los proyectos más ambiciosos es su red de intercambio de baterías para turismos bajo la marca Chocolate.
Este sistema permite sustituir una batería descargada por otra completamente cargada en menos de tres minutos, una alternativa al modelo convencional de recarga.
Actualmente existen más de 1.000 estaciones operativas y la compañía prevé ampliar la red hasta 140 ciudades antes de finales de 2026 mediante acuerdos con fabricantes de automóviles y operadores de movilidad.
El objetivo es reducir los tiempos de parada y facilitar la adopción del vehículo eléctrico en entornos urbanos, donde la disponibilidad de puntos de recarga puede convertirse en una limitación.
Presión geopolítica y competencia creciente, a pesar de su posición dominante, CATL también afronta varios desafíos.
En Estados Unidos han surgido dudas políticas en torno a su relación con Ford, después de que un comité de la Cámara de Representantes cuestionara las condiciones de los acuerdos de licencia tecnológica entre ambas compañías.
Al mismo tiempo, la competencia tecnológica se intensifica. Fabricantes como BYD continúan desarrollando nuevas generaciones de baterías y ampliando su propia infraestructura energética, mientras que el mercado automovilístico chino podría registrar su peor año desde 2020.
A estos factores se suman las tensiones en la cadena de suministro de materias primas. La suspensión de la producción en la mina de litio de Jianxiawo en agosto, tras la expiración de una licencia minera en el marco de una campaña gubernamental contra el exceso de capacidad, provocó un aumento del precio de este material clave y presionó ligeramente los márgenes de la compañía.
Durante 2025, los márgenes brutos de las divisiones de baterías para vehículos eléctricos y almacenamiento energético se redujeron en torno a 0,1 y 0,13 puntos porcentuales respectivamente. Según una estimación de Citi, la producción en la mina podría reanudarse en junio.
Un actor central en la electrificación global, pese a estos desafíos, los resultados de 2025 confirman el peso estructural que CATL ha adquirido dentro de la industria energética y del automóvil.
Su liderazgo tecnológico, su escala industrial y su creciente presencia internacional la sitúan como uno de los pilares del ecosistema global de baterías.
En un sector en plena transformación, donde la electrificación del transporte y el almacenamiento energético avanzan de forma paralela, la evolución de empresas como CATL se ha convertido en un indicador clave del ritmo al que se desarrolla la transición energética.
Su capacidad para mantener la innovación, ampliar su presencia industrial y gestionar las tensiones geopolíticas determinará en buena medida cómo se configura el mapa global de las baterías en los próximos años.



