Los supermercados compiten por ofrecer los precios de recarga más baratos a los coches eléctricos

Las grandes cadenas empiezan a utilizar la recarga de coches eléctricos como un nuevo argumento para atraer clientes a sus establecimientos.

Los supermercados han encontrado un nuevo terreno en el que competir por sus clientes. Ya no se trata solamente de bajar el precio de la cesta de la compra, lanzar promociones o descuentos en carburantes.

La expansión del coche eléctrico está trasladando esa batalla también a sus aparcamientos, donde el precio de la recarga empieza a convertirse en un reclamo comercial.

El último movimiento llega desde Francia y tiene como protagonista a E.Leclerc. La cadena ha decidido reducir hasta 0,17 euros/kWh la tarifa de sus cargadores de 22 kW, un precio extraordinariamente bajo para una infraestructura pública y que acerca el coste de cargar durante la compra al de hacerlo en casa.

La tarifa entrará en vigor el 5 de octubre en los puntos de 22 kW instalados en 330 establecimientos franceses y no exige contratar ningún abono. Quedan fuera los cargadores situados en áreas de autopista.

E.Leclerc cuenta actualmente con más de 3.000 puntos dentro de su red Charge E-Lec y pretende alcanzar los 10.000 en 2030, después de anunciar una inversión superior a 200 millones de euros.

El movimiento se produce además después de que Lidl haya apostado por bajar el precio de la carga rápida, confirmando una tendencia cada vez más clara: la recarga se está convirtiendo en una herramienta para conseguir que el conductor elija un supermercado frente a otro.

El precio de E.Leclerc resulta todavía más llamativo cuando se compara con las tarifas que podemos encontrar en los supermercados españoles.

Una comparativa realizada en mayo de 2025 en establecimientos de Madrid mostraba enormes diferencias entre cadenas, tanto en precios como en potencia y disponibilidad.

Mercadona aparecía como una de las opciones de pago más económicas. La cadena valenciana estaba sustituyendo sus antiguos cargadores gratuitos de 3,7 kW por puntos de 22 kW a 0,25 euros/kWh, operados por Iberdrola.

La compañía tiene un acuerdo para instalar más de 3.500 puntos en 800 supermercados españoles y en el momento de la comparativa ya disponía de más de 2.000.

Incluso esta tarifa, bastante competitiva dentro de la recarga pública, queda claramente por encima de los 0,17 euros/kWh anunciados ahora por E.Leclerc.

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Cargar 50 kWh costaría 12,50 euros en Mercadona frente a 8,50 euros con la nueva tarifa de la cadena francesa. La diferencia sería de cuatro euros en una sola sesión.

Lidl representa un caso especialmente interesante porque su estrategia está evolucionando.

En la comparativa realizada en 2025, los establecimientos visitados contaban con cargadores y en muchos casos todavía ofrecían recarga gratuita de hasta 11 kW en corriente alterna. Al mismo tiempo, la cadena estaba comenzando a instalar equipos rápidos de mayor potencia.

Es precisamente en la carga rápida donde Lidl ha realizado posteriormente nuevos movimientos para reducir precios.

La estrategia muestra hasta qué punto está cambiando este servicio. Los cargadores gratuitos y de baja potencia que durante años aparecieron en los aparcamientos de algunos supermercados están dejando paso a infraestructuras más potentes y modelos de pago.

E.Leclerc toma ahora un camino diferente: no busca ofrecer gratuitamente la energía, sino situar su precio en un nivel tan bajo que cargar el coche pueda convertirse por sí mismo en una razón para visitar el establecimiento.

Carrefour muestra hasta qué punto las tarifas pueden variar incluso dentro de una misma cadena.

En la comparativa facilitada aparecían todavía algunos puntos gratuitos de 3,7 y 7,4 kW, pero también estaciones de mucha mayor potencia y de pago.

En Pozuelo-Ciudad de la Imagen, por ejemplo, se encontraron cargadores gratuitos de 3,7 kW, junto con 26 puntos de 22 kW a 0,39 euros/kWh y 20 cargadores de 150 kW a 0,59 euros/kWh operados mediante Endesa X Way.

También había cargadores de Iberdrola de 100 kW a 0,60 euros/kWh.

En Alcobendas, por su parte, la oferta incluía puntos gratuitos de 7,4 kW y cargadores de 150 kW a 0,46 euros/kWh, con posibilidad de aplicar un descuento del 8% mediante Carrefour Pass.

Son potencias y servicios diferentes, por lo que una comparación basada únicamente en el precio del kWh no cuenta toda la historia.

Pero demuestra la enorme dispersión existente actualmente en la recarga asociada a supermercados.

Aldi ha optado por una estrategia diferente. En julio de 2024 firmó un acuerdo con Atlante para desplegar cargadores rápidos en corriente continua con potencias previstas de entre 90 y 120 kW.

En uno de los establecimientos analizados, situado en Las Tablas, había cuatro puntos operativos de 72 kW con una tarifa de 0,64 euros/kWh.

Es casi cuatro veces el precio que acaba de anunciar E.Leclerc, aunque nuevamente hablamos de servicios distintos.

Un cargador rápido en corriente continua permite recuperar mucha más autonomía durante una parada corta, mientras que uno de 22 kW en alterna está pensado para aprovechar una estancia más larga.

Esta diferencia resulta fundamental para entender la estrategia de cada supermercado.

Ahorramas destacaba por tener una infraestructura bastante homogénea en los establecimientos analizados. Los cuatro supermercados visitados disponían de cargadores de 22 kW operados por EDP, con una tarifa de 0,45 euros/kWh.

También se habían instalado en algunos centros equipos rápidos de 60 kW, aunque todavía no estaban operativos cuando se realizó la comparativa.

Alcampo estaba en el extremo contrario en cuanto a disponibilidad. De los cuatro establecimientos madrileños analizados solamente se encontró recarga operativa en uno de ellos, situado en la avenida de Pío XII.

En este caso había un punto de Iberdrola con dos conexiones Tipo 2 de hasta 7,4 kW cuya utilización era gratuita.

El resultado dibuja un mercado extremadamente fragmentado: desde electricidad gratis en algunos establecimientos hasta tarifas superiores a 0,60 euros/kWh en otros.

La agresividad de la nueva tarifa de E.Leclerc se entiende mejor al trasladarla al coste por kilómetro.

Un coche eléctrico con un consumo de 17 kWh/100 km necesitaría apenas 2,89 euros para recorrer 100 kilómetros cargando a 0,17 euros/kWh.

Con un consumo de 15 kWh/100 km, el coste bajaría hasta 2,55 euros, mientras que con 20 kWh/100 km subiría a 3,40 euros.

Para un conductor que complete 15.000 kilómetros anuales y mantenga ese consumo medio de 17 kWh/100 km, el gasto energético sería de unos 433,50 euros al año.

La diferencia frente a los carburantes es considerable. Tomando las referencias aportadas de 1,934 euros por litro de diésel y 2,10 euros por litro de gasolina, un vehículo que consuma 5 litros cada 100 kilómetros gastaría respectivamente 9,67 y 10,50 euros para cubrir esa distancia.

En 15.000 kilómetros serían 1.450,50 euros en diésel y 1.575 euros en gasolina, frente a los 433,50 euros del eléctrico con la tarifa de E.Leclerc.

Detrás de esta guerra de precios existe una lógica comercial bastante sencilla.

Un coche conectado a un cargador de 22 kW permanecerá estacionado durante un tiempo considerable. Ese periodo coincide perfectamente con una visita al supermercado.

Además, los 22 kW son la potencia máxima del punto, no necesariamente la que aceptará el vehículo. Muchos coches eléctricos están limitados a 11 kW en corriente alterna, por lo que conectarlos a una estación de 22 kW no hará que carguen más rápido.

Pero precisamente por eso el supermercado es un emplazamiento interesante. El conductor no tiene que esperar junto al coche: puede recuperar autonomía mientras realiza la compra.

Para quienes tienen garaje y pueden aprovechar las horas más baratas de la electricidad doméstica, cargar en casa seguirá pudiendo resultar más económico.

La situación es diferente para los conductores que viven en un piso, aparcan en la calle o no disponen de cargador propio.

Para ellos, que los supermercados empiecen a competir con tarifas de 0,17, 0,25 o 0,39 euros/kWh puede cambiar considerablemente el coste de utilizar un coche eléctrico.

Y esa es la parte más interesante del movimiento de E.Leclerc. La cadena francesa acaba de colocar el listón en 0,17 euros/kWh, después de haber reducido anteriormente su tarifa hasta los 0,19 euros.

Si Lidl, Carrefour, Mercadona, Aldi, Alcampo, Ahorramas y el resto de grandes cadenas responden aumentando potencias o reduciendo tarifas, los supermercados pueden convertirse en protagonistas inesperados de la competencia por ofrecer la recarga pública más barata.

SupermercadoPotenciaOperadorPrecio
Lidl7,4 kWLidlGratis
Alcampo7,4 kWAlcampoGratis
E.Leclerc22 kWE.Leclerc0,17 €/kWh
Mercadona22 kWIberdrola0,25 €/kWh
Carrefour50 kWCarrefour0,39 €/kWh
Consum7,4 kWEranovum0,35 €/kWh
Aldi100 kWAtlante0,32 €/kWh
Ahorramas22 kWAhorramas0,45 €/kWh

Una guerra en la que el objetivo es conseguir atraer clientes. Y siempre que hay competencia los beneficiados somos los usuarios.