El mayor fabricante europeo de baterías para coches eléctricos se ha declarado en quiebra y ha pedido ayudas a la comisión europea.

La bancarrota del fabricante sueco de baterías Northvolt ha generado un gran desanimó, debido a que esta empresa es la única apuesta real por parte de Europa para competir en la fabricación de las tan demandadas baterías que llevan los vehículos eléctricos.
La pujante apuesta por parte de China en la investigación y desarrolla de baterías de litio ha hecho que está monopolizando este sector estratégico que cada día es mas importante.
Northvolt es la fabrica más grande que hay en Europa en la fabricación de baterías y en la cual se han invertido muchos recursos para reducir la dependencia del país asiático.
Las baterías es uno de los componentes más demandados por los vehículo eléctricos y es de vital importante que la industria del automóvil europea disponga de un proveedor en el mismo continente.
Parece que estos planes se están truncando y el fabricante sueco Northvolt ha presentado la quiebra. Esta circunstancia ha hecho que Ebba Busch, la primera ministra de Suecia, ha instado a la comisión europea que a buscar ayuda para resolver este problema financiero.
revisar sus regulaciones sobre la financiación de tecnologías limpias, con el objetivo de facilitar la atracción de un nuevo inversor para Northvolt.
Ante esta situación, la primer ministra de Suecia ha instado a la Unión Europea a revisar sus regulaciones sobre la financiación de tecnologías limpias, con el objetivo de facilitar la atracción de un nuevo inversor para Northvolt.
El pasado mes, la comisión europea anunció que invertirá más de 6.000 millones en impulsar el desarrollo de industrias limpias, en su plan de mejorar la competitividad de Europa respecto a países como Estados Unidos o China.
Esto podría ser aprovechado por Northvolt para conseguir reflotar la parte económica y que su gran proyecto de fabricación de baterías para vehículos eléctricos puede seguir adelante.
Las dudas sobre el futuro de Northvolt están sobre la mesa y aunque este tipo de proyectos tecnológicos sean inversiones a largo plazo, el rumbo de la compañía deberá de cambiar para demostrar la solvencia perdida.
Ahora la patata caliente está en manos de la comisión europea que tendrá que analizar los factores que han hecho que se llega a esta negativa deriva económico y ver que respuesta tomaran en consideración.
Europa sigue teniendo múltiples empresas que dan servicio a la industria del automóvil, siendo muchas de ellas números uno. A pesar de que en movilidad eléctrica no se ha hecho la inversión necesaria todavía hay posibilidad de engancharte y consolidar una industria con futuro.