Los coches híbridos no son coches eléctricos

Daniel Guardado director de coches eléctrico.org

Muchas veces se confunden los términos: coche electrificado y coche eléctrico, pero no son lo mismo.

El problema está en que muchas veces se mete en el mismo saco a los cuatro tipos de coches electrificados que existen actualmente: BEV, PHEV, HEV y EREV. Y no, no todos son iguales.

De hecho, tres de ellos siguen siendo, en esencia, coches de combustión. Solo uno puede considerarse eléctrico en sentido estricto.

Las siglas BEV provienen de las palabras inglesas “Battery Electric Vehicle”, lo que en español significa Vehículo Eléctrico de Batería.

Este tipo de vehículo se propulsa única y exclusivamente mediante un motor eléctrico alimentado por baterías que se recargan enchufándolo a la red.

No hay trampa ni cartón: no hay motor de gasolina, no hay diésel, no hay tubo de escape ni combustión.

Es la forma más pura de movilidad eléctrica que existe, y la que marcará el camino cuando los motores térmicos sean historia.

También es común utilizar la abreviación EV (Electric Vehicle), pero esta suele dar lugar a confusión, ya que en ocasiones se usa para referirse a cualquier tipo de vehículo electrificado, incluso aquellos que dependen parcialmente del motor térmico. Y ahí empieza el lío.

Luego tenemos los híbridos enchufables, cuyas siglas son PHEV (Plug-in Hybrid Electric Vehicle), es decir, Vehículo Híbrido Eléctrico Enchufable.

Este tipo de coche tiene dos corazones: un motor de combustión (gasolina o diésel) y un motor eléctrico con una batería que puede recargarse enchufándola a la red.

En teoría, estos coches pueden circular decenas de kilómetros en modo totalmente eléctrico, unos 40 o 50, dependiendo del modelo.

Pero cuando esa batería se agota, el motor térmico entra en juego y volvemos a quemar combustible. ¿Es esto un coche eléctrico? Yo lo tengo claro: no.

Además en muchas ocasiones está demostrado que muchas personas no utilizan el motor eléctrico, ya que si no disponen de un cargador en casa, la carga pública no resulta tan económica.

Un escalón más abajo tenemos a los HEV, las siglas de “Hybrid Electric Vehicle”, o Vehículo Híbrido Eléctrico.

A diferencia de los PHEV, estos no se enchufan: su batería, mucho más pequeña, se recarga con la propia energía generada por el motor térmico y con la frenada regenerativa.

En este tipo de vehículos, el motor de combustión es el verdadero protagonista, y el motor eléctrico apenas sirve de apoyo en momentos concretos.

Toyota popularizó este sistema con su famoso Prius, que durante años fue el favorito de los taxistas. La marca japonesa sigue siendo líder en este tipo de tecnología híbrida, y quizá por eso ha tardado en dar el salto al 100 % eléctrico, un terreno donde ya no es pionera.

Hoy en día, casi todos los coches incorporan una pequeña batería para obtener la etiqueta ECO, pero esto no deja de ser un gran engaño: siguen siendo coches de combustión.

Existe también una categoría menos conocida: los EREV, “Extended Range Electric Vehicle”, o Vehículos Eléctricos de Autonomía Extendida.

Estos coches funcionan principalmente con el motor eléctrico, pero llevan incorporado un pequeño motor de combustión que actúa como generador para recargar la batería.

Toda esta desinformación ha alimentado un relato falso que se repite con frecuencia: que Europa ha impuesto el coche eléctrico y que la gente solo los compra por obligación o por las etiquetas ambientales. Pero eso no es verdad.

Para entrar en una Zona de Bajas Emisiones, basta con tener un coche híbrido, que sigue siendo de combustión y sigue contaminando.

No hace falta tener un eléctrico puro. Y lo mismo ocurre con las noticias sensacionalistas sobre incendios de coches eléctricos: en muchos casos, los vehículos implicados son híbridos o directamente de combustión, pero el titular ya ha hecho su trabajo.

El problema es que se habla de coches eléctricos cuando no lo son, y eso solo alimenta el desconocimiento y el rechazo.

Este artículo ha sido escrito por Daniel Guardado, experto en movilidad sostenible y colaborador en nuestra sección columna de opinión.