Historia y evolución de los coches eléctricos de Renault

Desde el lanzamiento del Fluence Z.E. en 2011 y el éxito del ZOE, hasta la revolución de la plataforma Ampere: este es el viaje de Renault hacia la movilidad sostenible.

La historia de la electrificación comercial de Renault es el relato de una transformación industrial sin precedentes, que ha llevado a la marca de adaptar modelos de combustión a liderar el mercado europeo con vehículos diseñados exclusivamente para ser eléctricos.

Este proceso, que comenzó hace quince años, se ha consolidado a día de hoy, bajo una estructura empresarial independiente llamada Ampere.

El nacimiento de la gama Z.E. y la primera generación

El despliegue comercial masivo se inició a finales de 2011 con el Renault Fluence Z.E. Este modelo fue un experimento audaz: una berlina de tres volúmenes basada en la plataforma del Fluence térmico, pero alargada para alojar una batería de 22 kWh.

Su gran innovación fue el sistema «QuickDrop», que permitía intercambiar la batería agotada por una cargada en solo tres minutos en estaciones automatizadas.

Casi simultáneamente, Renault introdujo la Kangoo Z.E., una herramienta de trabajo que demostró que el motor eléctrico era la solución definitiva para el reparto urbano.

Con su motor de 44 kW y una autonomía que rondaba los 170 kilómetros en el antiguo ciclo NEDC, se convirtió rápidamente en la furgoneta eléctrica más vendida del mundo.

Pocos meses después, a principios de 2012, el Renault Twizy revolucionó las ciudades. Fabricado en la planta de Valladolid, este cuadriciclo biplaza con puertas de apertura vertical ofrecía una alternativa radical a la movilidad tradicional.

Aunque era el modelo más sencillo de la gama, su diseño disruptivo y su facilidad de aparcamiento lo mantuvieron en producción durante más de una década.

La consolidación con el Renault ZOE

El verdadero salto cualitativo se produjo a finales de 2012 con la llegada del Renault ZOE. A diferencia de sus predecesores, el ZOE fue el primer coche de la marca nacido para ser 100% eléctrico.

Su diseño aerodinámico escondía el innovador cargador «Camaleón», capaz de recuperar energía en potencias de hasta 43 kW en corriente alterna.

La evolución del ZOE es el reflejo de la evolución tecnológica de las baterías: comenzó con 22 kWh en 2012, saltó a los 41 kWh en 2016 con la versión Z.E. 40, y finalizó su vida comercial en 2024 con la batería de 52 kWh, alcanzando una autonomía de casi 400 kilómetros.

Durante este tiempo, Renault también exploró el segmento de los microurbanos con el Twingo E-Tech en 2020, que aprovechaba su motor trasero para ofrecer una agilidad imbatible en el centro de las ciudades.

La era de las plataformas AmpR

El año 2022 marcó el inicio de la segunda gran ola eléctrica con el Megane E-Tech, el primer modelo en utilizar una plataforma dedicada exclusivamente a la propulsión eléctrica.

Esta arquitectura ha evolucionado bajo la nueva división Ampere, dividiéndose en dos pilares tecnológicos: AmpR Medium y AmpR Small.

La plataforma AmpR Medium está orientada a vehículos de los segmentos C y D, como el Megane y el Scenic E-Tech. Esta base permite el uso de baterías de gran capacidad, como la de 87 kWh del Scenic, diseñada para viajes de larga distancia con una autonomía que supera los 600 kilómetros. En términos de carga, esta plataforma está optimizada para la potencia: en estaciones públicas de corriente continua (DC), el Scenic puede alcanzar picos de hasta 150 kW, lo que permite recuperar del 15% al 80% de la energía en aproximadamente 37 minutos. Además, ofrece la versatilidad de cargar a 22 kW en corriente alterna (AC), reduciendo los tiempos en postes públicos urbanos a la mitad comparado con la mayoría de sus rivales.

Por otro lado, la plataforma AmpR Small representa la eficiencia y la agilidad urbana, siendo el corazón del nuevo Renault 5 E-Tech lanzado en 2024. Al ser una base más ligera y compacta, prioriza el equilibrio entre peso y prestaciones. Su batería de 52 kWh permite autonomías de hasta 410 kilómetros, pero con una gestión de carga ajustada a su tamaño: soporta hasta 100 kW en carga rápida DC, lo que le permite pasar del 15% al 80% en tan solo 30 minutos. Aunque su cargador de a bordo estándar es de 11 kW en AC, su ligereza compensa la menor potencia bruta, logrando una recuperación de autonomía por minuto muy alta.

El futuro bajo el sello Ampere

En la actualidad, en este inicio de 2026, la distinción entre estas plataformas permite a Renault cubrir todas las necesidades de movilidad. Mientras la AmpR Medium se centra en el confort, el filtrado de baches y la capacidad de cruzar países con paradas mínimas, la AmpR Small utiliza soluciones técnicas avanzadas como el eje trasero multilink para ofrecer una conducción divertida y dinámica en entornos urbanos. Esta estrategia industrial, que reduce los costes de producción en un 33% en los modelos pequeños, es la que permitirá el lanzamiento inminente del nuevo Renault 4 y la próxima generación del Twingo, consolidando la visión de Ampere como el motor de la nueva Renault.