Asturias construye los primeros Ferries 100 % eléctricos para cruzar el Estrecho de Gibraltar

Los catamaranes, con propulsión totalmente eléctrica, cubrirán la ruta entre Tarifa y Tánger y podrán transportar hasta 804 personas y 225 vehículos.

Con una propulsión totalmente libre de emisiones y una tecnología de vanguardia, estas embarcaciones permitirán cruzar el Estrecho de Gibraltar sin una sola gota de combustible fósil, marcando un antes y un después en el transporte marítimo internacional.

Su puesta en funcionamiento, prevista para 2027, transformará la ruta del estrecho en el primer corredor verde marítimo entre ambos continentes.

La construcción de estos buques pioneros ya ha comenzado en los astilleros de Armón, en Gijón, convirtiendo a Asturias en epicentro de una de las iniciativas más ambiciosas en materia de sostenibilidad naval.

Esta apuesta sitúa al sector industrial asturiano a la vanguardia de la transición ecológica, demostrando su capacidad para liderar proyectos complejos y estratégicos a escala internacional.

Los catamaranes 100% eléctricos estarán dotados de un sistema de propulsión totalmente eléctrico, con una potencia instalada de 16 megavatios, que les permitirá mantener velocidades de hasta 26 nudos, el equivalente a unos 48 kilómetros por hora.

Este nivel de potencia, distribuido en cuatro motores eléctricos, les asegura una navegación fluida, estable y sobre todo limpia.

Una de las claves del proyecto está en las baterías que alimentarán esta propulsión: con una capacidad total de 13.000 kilovatios-hora, estas embarcaciones podrán recorrer los 33 kilómetros que separan Tarifa de Tánger sin necesidad de recargar durante la travesía.

La energía acumulada no solo es suficiente para garantizar la autonomía de cada viaje, sino que permitirá hacerlo sin generar emisiones contaminantes ni ruido, dos aspectos clave para mejorar la sostenibilidad del transporte y la experiencia a bordo de los pasajeros.

Pero el proyecto no se limita a los barcos. La electrificación se extiende también a los puertos de origen y destino. Tanto en Tarifa como en Tánger se están desarrollando infraestructuras específicas para permitir la recarga rápida de los catamaranes.

Cada terminal contará con sistemas de almacenamiento en tierra de 8 megavatios-hora, lo que permitirá suministrar la energía necesaria con fluidez y sin depender de la red en tiempo real.

Además, se reforzará el suministro eléctrico terrestre con una capacidad adicional de 5 megavatios en Tarifa y 8 MVA en Tánger.

Uno de los elementos más innovadores de este nuevo corredor marítimo será la tecnología de recarga rápida.

Los catamaranes podrán reabastecerse de energía en tan solo 40 minutos gracias a dos brazos robóticos autónomos que conectarán directamente con los sistemas de carga del buque.

Este sistema automatizado reducirá tiempos de espera y permitirá mantener una frecuencia regular de viajes sin comprometer la eficiencia ni la sostenibilidad.

En cuanto al diseño, los catamaranes están pensados para maximizar la comodidad de los pasajeros y optimizar las maniobras en puerto.

Podrán transportar hasta 804 personas y 225 vehículos, y contarán con un sistema de estabilización T-Foil que minimizará el movimiento vertical del buque en condiciones de mar agitada.

También incorporarán elementos avanzados de maniobra, como hélices de proa y popa, cuatro timones y alerones en el puente con control integrado.

Para agilizar las operaciones portuarias, se instalarán dos rampas de gran capacidad en popa, diseñadas para acelerar tanto el embarque como el desembarque de vehículos.

La elección de los astilleros de Armón, en Gijón, refuerza el papel del sector naval asturiano como referente en innovación y capacidad tecnológica para afrontar proyectos de alta complejidad vinculados a la nueva movilidad marítima sin emisiones.

Esta decisión supone un importante respaldo al sector industrial español que está preparado para asumir un papel protagonista en la transformación ecológica del transporte marítimo.

La carga de trabajo derivada de estos proyectos supone una oportunidad real para el empleo local, el desarrollo de competencias tecnológicas y la consolidación de un modelo industrial más alineado con los retos del cambio climático.

Este proyecto forma parte de una estrategia más amplia para avanzar hacia una flota sostenibel, con tecnologías que van más allá del uso de combustibles fósiles tradicionales.

Ya se había experimentado anteriormente con propulsión mediante gas natural y, en algunos casos, con embarcaciones parcialmente eléctricas.

Pero esta es la primera vez que se apuesta de forma decidida por una solución 100 % eléctrica para una ruta marítima internacional de uso intensivo.

El calendario previsto sitúa la entrada en funcionamiento de estos catamaranes para 2027. Para entonces, si todo marcha según lo planeado, el corredor Tarifa-Tánger se convertirá en el primero de estas características que funcione de forma regular y sin emisiones.

No solo será un avance técnico, sino también simbólico, al unir dos continentes mediante una ruta completamente descarbonizada, una aspiración que hasta ahora parecía lejana para la navegación de alta capacidad.

Esta iniciativa, además, lanza un mensaje claro: el futuro del transporte marítimo puede y debe ser sostenible.

Lo que hasta hace poco era considerado un reto técnico insalvable, propulsar buques de gran capacidad únicamente con baterías, es ya una realidad tangible que se está construyendo en suelo español.

Una realidad que no solo responde a las exigencias medioambientales globales, sino que también ofrece una nueva ventaja competitiva para la industria naval nacional.

Etiquetas: industria de movilidad eléctrica en España.