Las ventas de coches eléctricos crecieron un 38,5% en 2025 en México, con BYD liderando las ventas.

El mercado del coche eléctrico en México dio en 2025 uno de los saltos más importantes de su corta historia.
Según los datos finales publicados por la Electro Movilidad Asociación (EMA) y el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el pasado año se matricularon 43.358 coches 100% eléctricos (BEV) en el país.
La cifra supone un crecimiento del 38,5% respecto a 2024, confirmando que la electrificación comienza a ganar tracción real en uno de los mayores mercados automovilísticos de América Latina.
Aunque los eléctricos todavía representan una pequeña parte del total de ventas de automóviles, el ritmo de crecimiento refleja un cambio progresivo en la oferta disponible y en la percepción del consumidor.
La llegada de nuevos modelos más asequibles, el aumento de la infraestructura de recarga y la presencia de fabricantes con estrategias agresivas en precio han sido algunos de los elementos que han permitido que el coche eléctrico empiece a dejar de ser un producto de nicho.
BYD domina el mercado con el Dolphin Mini
Si hay un protagonista claro en el ranking de ventas de coches eléctricos en México durante 2025, ese es BYD. El fabricante chino ha logrado posicionarse como el líder en volumen gracias a una gama enfocada en ofrecer precios competitivos dentro del segmento eléctrico.
El modelo más vendido del año fue el BYD Dolphin Mini, que alcanzó 14.200 unidades, una cifra muy superior a la de sus competidores.
Parte de su éxito se explica por su posicionamiento en precio, situado cerca de los 358.000 pesos mexicanos, una cifra que lo coloca en un rango mucho más accesible que la mayoría de eléctricos disponibles hace apenas unos años.
La estrategia de BYD no se limitó a un solo modelo. El BYD Yuan Plus (Atto 3) también consiguió una fuerte presencia en el mercado, con 6.400 unidades, consolidándose como uno de los SUV eléctricos más populares entre los compradores mexicanos.
La combinación de precio competitivo, autonomía suficiente para el uso cotidiano y una red comercial cada vez más extensa ha permitido que la marca gane terreno con rapidez en el país.
Tesla mantiene su peso en el segmento tecnológico
Aunque la competencia es cada vez mayor, Tesla sigue ocupando un lugar relevante en el mercado mexicano. Sus dos modelos principales continúan situándose entre los eléctricos más vendidos.
El Tesla Model 3 fue el segundo coche eléctrico más vendido del país en 2025, con 7.850 unidades, mientras que el Model Y registró 3.900 matriculaciones.
La marca estadounidense mantiene una posición sólida entre los compradores interesados en tecnología, prestaciones y acceso a un ecosistema digital más avanzado.
Sin embargo, la creciente presencia de modelos más asequibles está ampliando el mercado hacia nuevos perfiles de clientes que antes no consideraban un vehículo eléctrico.
Volvo sorprende con el éxito del EX30
Otro de los grandes protagonistas del año ha sido Volvo. El lanzamiento del Volvo EX30 ha tenido una recepción especialmente positiva en México.
Este SUV compacto eléctrico logró 4.820 unidades vendidas, convirtiéndose en uno de los modelos premium más populares dentro del segmento eléctrico.
Su éxito se explica en parte por la combinación de tres elementos que siguen teniendo peso en el mercado mexicano: la reputación de la marca, el enfoque en seguridad y un precio de entrada relativamente competitivo dentro del segmento premium, situado desde 749.900 pesos mexicanos.
El EX30 demuestra que, además del crecimiento en los modelos de acceso, también existe una demanda creciente de eléctricos de mayor valor añadido.
Un mercado cada vez más diverso
Más allá de los líderes en ventas, el ranking de coches eléctricos más vendidos en México durante 2025 muestra una diversificación cada vez mayor del mercado.
El Chevrolet Equinox EV logró 3.150 unidades, beneficiándose de la expansión de la gama eléctrica de General Motors en Norteamérica. En el segmento más económico, el Renault Kwid E-Tech alcanzó 1.420 matriculaciones, mientras que el JAC E10X, uno de los eléctricos más asequibles del mercado, registró 1.180 unidades.
También aparecen en la lista modelos como el MG4, con 950 unidades, y el JAC E30X, que sumó 840 matriculaciones, reforzando la presencia de fabricantes chinos y marcas emergentes dentro del mercado mexicano.
La creciente variedad de propuestas es uno de los factores que explica el crecimiento del sector, ya que permite que el coche eléctrico empiece a cubrir diferentes segmentos del mercado, desde utilitarios urbanos hasta SUV familiares.
La barrera de los 400.000 pesos empieza a romperse
Uno de los cambios más relevantes en 2025 ha sido la aparición de varios modelos eléctricos por debajo de los 400.000 pesos mexicanos.
Durante años, el principal obstáculo para la expansión del coche eléctrico en México fue su elevado precio de entrada. En muchos casos, los eléctricos disponibles pertenecían al segmento premium o tenían precios muy superiores a los de los vehículos de combustión equivalentes.
En 2025, sin embargo, el mercado comenzó a cambiar. Por primera vez, los compradores pudieron encontrar tres o cuatro modelos diferentes por debajo de ese umbral psicológico, lo que ha ayudado a modificar la percepción del coche eléctrico como un producto exclusivo para segmentos de alto poder adquisitivo.
Este cambio en la estructura de precios ha ampliado el público potencial y ha permitido que muchos conductores empiecen a considerar el vehículo eléctrico como una alternativa real.
La infraestructura de recarga sigue creciendo
El desarrollo de la infraestructura también ha sido un elemento clave para impulsar las ventas.
Según los datos del sector, la red de recarga alcanzó en 2025 un total de 56.726 posiciones, incluyendo tanto estaciones públicas como puntos privados gestionados por socios de la EMA.
Aunque la distribución de estos cargadores todavía es desigual entre regiones, el crecimiento de la red contribuye a reducir uno de los temores más habituales entre los compradores potenciales: la conocida ansiedad por la autonomía.
A medida que aumenta la visibilidad de los puntos de recarga y mejora la cobertura en las principales rutas, el coche eléctrico gana confianza entre los conductores que recorren largas distancias.
Incentivos fiscales que siguen marcando la diferencia
Otro de los elementos que han favorecido el crecimiento del mercado ha sido el mantenimiento de varios incentivos fiscales para los vehículos eléctricos.
Entre ellos destaca la exención del ISAN (Impuesto Sobre Autos Nuevos), así como beneficios relacionados con la tenencia y la verificación. Además, en algunas autopistas los conductores de vehículos eléctricos pueden acceder a descuentos mediante el denominado TAG ecológico.
Aunque estas medidas no eliminan completamente la diferencia de precio frente a algunos modelos de combustión, sí contribuyen a mejorar el coste total de propiedad a lo largo de la vida útil del vehículo.
México también produce coches eléctricos
El crecimiento del coche eléctrico en México no se limita únicamente a las ventas. El país también se ha consolidado como un importante centro de producción para vehículos eléctricos destinados a mercados internacionales.
Durante 2025, plantas como la de Ford en Cuautitlán, donde se fabrica el Mustang Mach-E, o la de General Motors en Ramos Arizpe, responsable de modelos como el Blazer EV y el Equinox EV, operaron a plena capacidad.
Sin embargo, gran parte de esta producción continúa destinada a la exportación, principalmente hacia Estados Unidos y otros mercados.
Un parque eléctrico que supera las 200.000 unidades
Como resultado de esta evolución, el parque de vehículos electrificados en México continúa creciendo. Se estima que a finales de 2025 circulan más de 204.000 vehículos con algún tipo de motorización eléctrica, incluyendo diferentes tecnologías.
Aunque la penetración sigue siendo reducida frente al tamaño total del mercado automovilístico mexicano, la tendencia indica que la adopción del coche eléctrico está entrando en una nueva fase.
El crecimiento sostenido de las ventas, la llegada de modelos más asequibles y el desarrollo de la infraestructura de carga sugieren que el mercado mexicano podría convertirse en uno de los focos más dinámicos de la electrificación en América Latina durante los próximos años.







