El monovolumen eléctrico con frontal interactivo impulsado por inteligencia artificial

El FX Super One dispone en la parte delantera de una parrilla con un sistema LED donde proyectar imágenes.

El elemento que más llama la atención no está bajo el capó, sino en su frontal: una gran parrilla compuesta por LEDs interactivos y gestionada por inteligencia artificial, a la que han llamado FACE.

Este sistema transforma la clásica parrilla metálica en una auténtica pantalla de comunicación.

Cuando el vehículo está detenido, FACE puede mostrar un rostro animado que reacciona al entorno, ilustraciones promocionales, infografías o cualquier tipo de contenido visual, convirtiendo la parte delantera de la furgoneta en un escaparate digital.

La propuesta de Faraday Future incluye además un sistema operativo avanzado, denominado EAI, Embodied AI Agent, diseñado para gestionar tanto la parrilla frontal como los sistemas de asistencia a la conducción, los controles de infoentretenimiento y la interacción por voz y gestos.

El FX Super One no es un vehículo más. Faraday Future lo presenta como un vehículo capaz de establecer un vínculo emocional con su propietario y con quienes se crucen en su camino.

Mientras la gran mayoría de automóviles ofrecen parrillas opacas y frías, esta minivan pretende humanizarse mostrando expresiones faciales y adaptando su comunicación visual en función de quién tenga delante.

Esto abre todo un campo de posibilidades, desde saludar a su propietario al llegar a casa hasta mostrar información sobre el trayecto, avisos o mensajes de bienvenida a los pasajeros.

Se habla incluso de la creación de un «avatar vehicular», una representación digital que aparecería en la parrilla y que estaría vinculada al conductor del vehículo, funcionando casi como una extensión de su personalidad.

Este planteamiento, que puede parecer futurista o incluso excesivo, encierra un propósito más profundo: transformar la relación entre los vehículos y su entorno, y dotar al coche de una identidad propia.

Faraday Future ofrece varias versiones del FX Super One, con configuraciones que van desde los modelos familiares de seis o siete plazas hasta una edición especial para celebridades con cuatro plazas.

Esta última, bajo la denominación GOAT, incluye elementos de confort de lujo, como asientos suspendidos con ventilación, calefacción y función de masaje.

La marca ha querido enfatizar que este vehículo no es solo para moverse de un punto A a un punto B, sino un espacio pensado para el disfrute, el relax y, por supuesto, la comunicación digital.

En lo relativo a sus características técnicas, el FX Super One no busca romper récords en términos de autonomía ni de prestaciones mecánicas.

Faraday Future menciona la posibilidad de usar baterías de carga ultrarrápida, capaces de ofrecer 520 kilómetros de autonomía con apenas cinco minutos de carga, y motores eléctricos con eficiencias que rondan el 98,5 por ciento.

Pero la verdadera revolución, al menos en el plano conceptual, estriba en su arquitectura de comunicación, una propuesta que convierte al coche en un interlocutor activo.

El FACE y su sistema EAI solo funcionan cuando el vehículo está aparcado, una decisión lógica para evitar distracciones durante la conducción pero que también delimita el ámbito de uso de esta tecnología.

Mientras tanto, su diseño exterior, más allá de la parrilla LED, mantiene las líneas de una minivan moderna y sin estridencias, con amplias superficies acristaladas y una estética general futurista pero reconocible.

El fabricante ha abierto un sistema de reservas en Estados Unidos, donde cualquier interesado puede depositar 100 dólares para asegurarse una unidad en caso de que el modelo llegue a producirse.

Si bien el FX Super One no ofrece innovaciones radicales en el plano mecánico, su diseño abre la puerta a un futuro donde los vehículos podrían dejar de ser objetos neutros y convertirse en actores más activos dentro del espacio urbano.

Al igual que los teléfonos inteligentes transformaron la relación entre los individuos y su entorno, el coche inteligente con rostro propio podría redefinir la manera en que interactuamos con en ellos.

El FX Super One es más que un prototipo eléctrico. Es una provocación lanzada al mercado y a la sociedad. Una invitación a reflexionar sobre el papel que queremos que los vehículos desempeñen en nuestro día a día.

Faraday Future ha decidido que su minivan sea el vehículo que lo cuestione todo, desde la función estética de la parrilla frontal hasta los límites de la comunicación entre máquina y ser humano.

Y aunque su llegada a las calles sea aún objeto de deseo, ya ha logrado lo que probablemente se proponía: abrir un debate y captar la atención de todos.

Etiqueta: furgonetas eléctricas.