MG ha lanzado la nueva generación de este compacto eléctrico en China con el precio que soñamos en España.

MG ha lanzado la nueva generación de este compacto eléctrico por apenas 73.800 yuanes, lo que al cambio actual equivale a menos de 9.000 euros.
Una cifra que parece directamente salida de otra época, especialmente cuando se analiza todo lo que ofrece el modelo a nivel técnico, de equipamiento y tecnología.
La pregunta inevitable es si será capaz de replicar ese éxito cuando llegue a Europa, y si puede realmente convertirse en una alternativa seria a pesos pesados del mercado como el Volkswagen ID.3 o el BYD Dolphin.
La nueva generación del MG4 no solo llega con un precio sorprendente, sino también con importantes mejoras respecto a su predecesor.
El vehículo ha crecido en dimensiones para ofrecer una mayor habitabilidad interior. Ahora mide 4.395 milímetros de largo, 1.842 de ancho y 1.551 de alto, con una distancia entre ejes que alcanza los 2.750 milímetros.
Su diseño exterior adopta el lenguaje estilístico que la marca ya mostró en modelos más llamativos como el descapotable Cyberster.
El frontal es limpio, sin calandra, y en la parte trasera destacan unos pilotos unidos en forma de flecha.
Además, el logotipo de la marca está retroiluminado, un detalle que empieza a generalizarse en modelos con aspiraciones tecnológicas.
Las llantas están disponibles en tamaños de 16 y 17 pulgadas, manteniendo una estética compacta y equilibrada.
En el interior, el salto adelante es aún más evidente. El MG4 incorpora una gran pantalla táctil de 15,6 pulgadas con resolución 2.5K.
El sistema de infoentretenimiento ha sido desarrollado en colaboración con Oppo y funciona sobre el chip Snapdragon 8155 de Qualcomm.
Esto se traduce en una experiencia fluida y cargada de funcionalidades avanzadas como comandos por voz basados en inteligencia artificial, llave digital, duplicación de aplicaciones móviles y actualizaciones inalámbricas.
El coche también incluye tapicería de cuero sintético, asientos delanteros con calefacción y ventilación, respaldos traseros reclinables y techo panorámico.
Elementos que, en otros fabricantes, están reservados para versiones de gama media o alta, aquí forman parte del equipamiento estándar desde el inicio.
En cuanto a la parte mecánica, la nueva gama del MG4 se articula inicialmente en dos versiones. Ambas comparten un motor eléctrico que desarrolla 163 caballos de potencia y 250 Nm de par.
La diferencia está en las baterías. El modelo de entrada monta una batería de 42,8 kWh con una autonomía de 437 kilómetros según el ciclo de homologación chino CLTC.
La versión superior cuenta con una batería de 53,9 kWh, elevando la autonomía hasta los 530 kilómetros.
En ambos casos, las celdas son de litio-ferrofosfato, una química que MG ha elegido por su equilibrio entre coste, seguridad y durabilidad.
En lo que respecta a la carga, el MG4 es capaz de pasar del 30 al 80 por ciento en tan solo 20 minutos, una cifra muy competitiva para su categoría.
Pero lo realmente rompedor está todavía por llegar. MG ya ha confirmado que antes de finalizar el año lanzará una tercera versión equipada con batería de estado semisólido.
Esta variante, cuyo precio aún no se ha hecho público, será el primer coche eléctrico de producción en serie dotado de esta tecnología emergente y destinado al mercado masivo.
La batería de estado semisólido promete mejoras sustanciales en densidad energética, autonomía, seguridad y tiempos de carga, lo que podría suponer un salto cualitativo respecto a las soluciones actuales.
Las primeras entregas de esta versión están previstas para diciembre, y su presentación oficial tendrá lugar en septiembre.
Esta ofensiva tecnológica y comercial sitúa al MG4 como una amenaza directa a rivales ya consolidados.
Si bien en Europa el modelo actual ha tenido un recorrido exitoso, la marca parece decidida a escalar posiciones con esta renovación que combina precio, tecnología y diseño de forma poco habitual en el mercado eléctrico.
En China, el MG4 compite directamente con modelos como el BYD Dolphin y el Volkswagen ID.3, dos referentes en el segmento.
La diferencia de precio entre ellos es abismal, y aunque las condiciones del mercado chino permiten precios más bajos, el movimiento de MG podría marcar un precedente difícil de ignorar en Europa.
La gran incógnita es si MG será capaz de mantener una estrategia de precios tan agresiva en el mercado europeo.
Factores como los impuestos de importación, los costes logísticos y las exigencias de homologación podrían encarecer significativamente el modelo.
Aun así, la marca ya ha anticipado que su desembarco en Europa está previsto para la segunda mitad del año, lo que plantea un escenario muy interesante para consumidores y competidores por igual.
Si consigue mantener un precio competitivo, incluso ligeramente por encima del chino, y ofrece el mismo nivel de tecnología, el MG4 podría desestabilizar a marcas europeas que llevan años instaladas cómodamente en el segmento eléctrico.
El movimiento de MG es, en muchos sentidos, una declaración de intenciones. Ya no se trata solo de ofrecer un coche eléctrico más barato, sino de lanzar al mercado un producto con una propuesta de valor difícil de igualar: buen diseño, equipamiento completo, tecnología punta y precios ajustados.
El anuncio de la versión con batería semisólida eleva aún más las expectativas. Si esta tecnología cumple con lo prometido, el MG4 podría convertirse en una especie de antes y después en la historia reciente del coche eléctrico asequible.
Por supuesto, quedan dudas por resolver. El nivel de acabados, la calidad de materiales, la fiabilidad a largo plazo y el servicio posventa en Europa serán claves para que el MG4 no se perciba como un simple producto económico chino, sino como una opción real para el consumidor medio europeo.
La presión que pueda ejercer sobre marcas como Volkswagen o BYD dependerá también de cómo se posicione en términos de marketing y red de distribución.
Su llegada al mercado europeo puede abrir un nuevo capítulo en la lucha por dominar un segmento que hasta ahora parecía reservado a marcas tradicionales o startups con apoyo gubernamental.
Si MG cumple con lo prometido, es posible que estemos ante uno de los lanzamientos más relevantes del año.
Ahora solo falta que llegue a los concesionarios europeos y que el consumidor pueda comprobar el precio final en nuestro mercado.
Etiqueta: nuevos coches eléctricos.









