Con el Mazda CX-6e, la marca japonesa reafirma su apuesta definitiva por los coches eléctricos.

El segmento de los SUV eléctricos de tamaño medio recibe un nuevo protagonista: el Mazda CX-6e. El cual ha sido ya presentado oficialmente en el Salón del automóvil de Bruselas 2026.
Con este nuevo modelo, Mazda da un paso firme y estratégico, reafirmando su apuesta por un futuro eléctrico con identidad propia.
Todo el desarrollo técnico ha pasado por el filtro de su Centro Europeo de Investigación y Desarrollo en Alemania.
Aunque se fabricará íntegramente en China, específicamente en la planta de Nanjing operada por la empresa conjunta Changan Mazda.
A simple vista, el CX-6e impresiona por su diseño. Mazda ha sabido evolucionar su lenguaje estético Kodo, «alma del movimiento», hacia una interpretación más aerodinámica y afilada, adaptada a los requerimientos de un coche 100% eléctrico.
Con una longitud de 4,85 metros, una anchura de 1,94 metros y una altura de 1,62. Este SUV logra una presencia poderosa pero equilibrada.
La batalla de 2,90 metros permite una buena distribución de espacio interior y estabilidad en carretera, mientras que detalles como los voladizos cortos (970 mm delante y 978 mm detrás) contribuyen a una imagen dinámica sin comprometer la habitabilidad.
Uno de los elementos que más llaman la atención es su frontal. La clásica parrilla de Mazda adopta una forma de ala retroiluminada, que se activa cuando el conductor se acerca con la llave.
Entre el capó y la parrilla se ha integrado una toma de aire funcional, que presiona la parte delantera del coche contra el suelo para mejorar la aerodinámica.
En los laterales, sobresalen las cámaras digitales que reemplazan los retrovisores convencionales, una innovación que debuta en la gama Mazda con este modelo.
Por detrás, los pilotos LED se extienden hacia el centro del portón trasero, mientras el paragolpes negro suaviza visualmente el volumen.
La gama de colores del CX-6e busca marcar distancia con su color rojo más conocido. El tono de lanzamiento, Nightfall Violet, varía entre el púrpura y el negro según la luz, y se complementa con tonos clásicos como el Soul Red Crystal o el Machine Grey. Excepto el Jet Black, todos los colores incluyen un techo flotante en negro, aportando un toque de distinción.
Pero si el exterior impacta, el interior no se queda atrás. Inspirado en el concepto japonés ma, que valora la belleza del espacio vacío, el habitáculo apuesta por una estética minimalista, cuidada y con materiales de alta calidad.
Sobresale la inmensa pantalla de 26 pulgadas en resolución 5K, dispuesta de manera asimétrica pero accesible tanto para conductor como acompañante.
Mazda ha trabajado en una interfaz adaptada a las preferencias europeas, con menús intuitivos, iconos de acceso rápido y compatibilidad con comandos gestuales.
Todo está pensado para que el conductor mantenga la atención en la carretera sin renunciar al control total del vehículo.
La iluminación ambiental, el sistema Head-up Display y un sistema de sonido de 23 altavoces con amplificador de 1.280 W refuerzan esa sensación premium que Mazda busca transmitir.
Incluso se han integrado altavoces Bluetooth en los reposacabezas delanteros, una solución poco habitual que permite una experiencia de audio más personalizada.
A esto se suma el retrovisor interior digital de 9 pulgadas, con capacidad para alternar entre imagen de cámara y espejo convencional.
El CX-6e estará disponible en dos acabados: Takumi y Takumi Plus. El primero ofrece tapicería en cuero sintético beige o negro, mientras que el segundo añade una sofisticada combinación en amatista y blanco.
Ambos incluyen de serie elementos como asientos delanteros eléctricos, calefactados y ventilados, techo panorámico de más de un metro cuadrado, llave digital, climatizador, y un portón trasero eléctrico.
El Takumi Plus añade además espejos digitales, una pantalla trasera para controlar el confort de los ocupantes posteriores, y asientos traseros también calefactados y ventilados.
La habitabilidad es otro punto fuerte. En la fila trasera, incluso adultos altos disfrutan de amplio espacio para piernas y cabeza, en parte gracias a la forma ondulada de los respaldos delanteros.
Además, hay 150 mm bajo los asientos para estirar los pies, una solución sencilla pero muy práctica en trayectos largos.
El maletero trasero ofrece 468 litros, ampliables a 1.434 con los respaldos abatidos, y se suma un frunk de 80 litros bajo el capó, ideal para guardar los cables de carga.
En el plano técnico, el Mazda CX-6e apuesta por una configuración de tracción trasera con un solo motor eléctrico que entrega 258 CV (190 kW) y 290 Nm de par.
Esta configuración le permite acelerar de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, con una velocidad máxima de 185 km/h.
La batería LFP (litio-ferrofosfato) de 78 kWh proporciona una autonomía homologada de hasta 484 km en la versión con llantas de 19”, o 468 km con llantas de 21”.
En cuanto a carga, admite corriente continua de hasta 195 kW, lo que permite recuperar del 10 al 80% de la batería en apenas 24 minutos. En corriente alterna, puede cargarse a 11 kW.
En cuanto a precios, el CX-6e ya se puede configurar en algunos países europeos como Francia e Italia. En el país galo, los precios parten desde 48.600 euros para el acabado Takumi, y 49.800 euros para el Takumi Plus. En Italia, las tarifas son algo más ajustadas, con 46.750 y 49.750 euros respectivamente.
El Mazda CX-6e tiene prevista su llegada a los concesionarios de España en junio de 2026, donde conoceremos el precio definitivo de lanzamiento.









