Las ventas de Tesla en China caen por su pasividad y el crecimiento de la competencia

Los avances de las marcas de coches eléctricos chinas están hundiendo las ventas de Tesla, pronosticando un mal año para la marca americana.

Durante años, Tesla ha sido la marca dominante de coches eléctricos en China, el mayor mercado mundial para este tipo de vehículos.

Pero la empresa de Elon Musk no está pasando por sus mejores momentos, en el primer trimestre de 2025, las ventas de Tesla en China cayeron un 21,8 % respecto al mismo periodo del año anterior, según la Asociación de Automóviles de Pasajeros de China.

Este caída en la cuota de mercado se debe en gran parte al crecimiento de marcas como BYD, el principal rival chino de Tesla, que registró un crecimiento del 18,8 % en ese mismo periodo.

Detrás de esta caída hay una historia menos visible pero igual de contundente: la presión que están sufriendo los equipos de ventas de Tesla en el país asiático.

Está es la noticia que publica carnewschina y que ha trascendido al resto de medios: «Tesla aprieta a su plantilla en China con turnos de 13 horas y sin días libres».

El ambiente es tan exigente que muchos vendedores han optado por abandonar la empresa. “Los días en que no teníamos que hacer esfuerzos para vender se han ido. Antes los clientes venían solos, ahora hay que pelear cada venta”, confesó un extrabajador que decidió irse por la caída de ventas.

Más allá de los sensacionalismos mediáticos, Tesla está pagando caro su falta de innovación en el catálogo. Su oferta de nuevos lanzamientos en un país tan innovador como es China le está llevando al fracaso.

El renovado Model Y, lanzado a principios de este año, generó un pequeño repunte, pero insuficiente para revertir la caída ni para acercarse al ritmo de lanzamientos de sus competidores chinos.

Mientras BYD y otras marcas como Xpeng o Zeekr no dejan de presentar modelos más modernos, con mejor tecnología, autonomía más eficiente y precios competitivos, Tesla parece dormida.

El Model Y actualizado viene acompañado de promociones como financiación sin intereses durante tres años, pero ni siquiera eso parece despertar el entusiasmo de los consumidores.

La prueba evidente se verá esta semana en el Salón del Automóvil de Shanghái, con más de 100 lanzamientos, deja en evidencia al fabricante americano. BYD, Geely, Xpeng, Zeekr… todos tienen nuevos modelos que ofrecen más, por menos.

Pero Tesla no se ha rendido del todo. Según varias fuentes del sector, su equipo en China ya trabaja en una versión más barata del Model Y.

Un coche que, si los resultados del modelo actualizado no remontan, podría lanzarse en la segunda mitad del año. Una estrategia a la desesperada, que busca recuperar tracción en un mercado donde su cuota ha pasado del 15 % en 2020 a solo el 9 % en este primer trimestre de 2025.

Lo irónico es que, mientras cae en China, Tesla también sufre en otros frentes. En Alemania, sus ventas han bajado un 62,2 %. En Estados Unidos, el impacto de la figura polarizante de Elon Musk, ahora asesor de Donald Trump, ha generado una oleada de rechazo que afecta directamente a la imagen de la marca.

La importancia del mercado chino no admite discusión. De los 134.600 vehículos vendidos por Tesla en el país en el primer trimestre, se extrae un dato revelador: China representa casi el 40 % de sus ventas globales. Si Musk quiere mantener a flote su emporio, necesita reconquistar al cliente chino.

Pero el desafío no es solo comercial, es estructural. Tesla necesita renovar su cultura empresarial en China, tratar mejor a sus empleados, lanzar productos que entusiasmen y, sobre todo, volver a enamorar a un público que ya no ve en la marca estadounidense al gran innovador de antaño, sino a un fabricante más… algo oxidado, y cada vez más desfasado.

¿Será suficiente con un Model Y más barato? ¿Podrá Tesla recuperar la chispa o estamos viendo el inicio del fin de su romance con China?