En el Salón del Automóvil de Shanghái, donde los fabricantes han presentado todas las novedades, ha debutado el Omoda 3, un SUV con un diseño muy llamativo.

El nuevo Omoda 3 es el SUV más pequeño de la gama, situándose por debajo del Omoda 5, tanto en dimensiones como en precio. Sin embargo, su propuesta estética y tecnológica es todo menos modesta.
La marca lo presenta como el inicio de una nueva era, la “evolución inteligente” del automóvil, y lo adorna con un lenguaje visual que parece sacado directamente del universo del anime japonés. “No es solo un coche: es la encarnación de nuestra imaginación y una máquina de crear sueños del futuro”, aseguran desde su departamento de diseño.
El concepto “Energy Mecha”, eje central de su diseño, fusiona inspiración tecnológica con una visión futurista radical. Líneas afiladas, ópticas de firma “Mecha Lightning” con estética cibernética, colores inspirados en fluctuaciones cuánticas… sí, has leído bien.
Todo en este SUV parece pensado para que al verlo, uno no se pregunte por su consumo ni por su maletero, sino por qué no lo están usando ya en la próxima entrega de Blade Runner.
Y la parte interior no se queda atrás, bajo el nombre de “Starship Cockpit”, el interior ofrece una experiencia totalmente distinta a la de cualquier otro SUV en su categoría.
Consola central sobreelevada, pantalla táctil de gran tamaño en formato vertical (compatible incluso con la Nintendo Switch), gráficos con inspiración sci-fi y un “modo nave espacial” como ambientación seleccionable.
¿Demasiado?, espera, también cuenta con asientos tipo gaming llamados “Starship Commander” y un botón de arranque oculto bajo una tapa roja, un detalle más propio de Lamborghini que de un SUV urbano eléctrico.
Eso sí, por mucho que el Omoda 3 parezca una nave llegada del espacio, sigue siendo un coche. Y como tal, tiene que moverse. La marca ha confirmado que habrá versiones de gasolina, híbridas y 100% eléctricas.
La versión eléctrica, que es la que nos interesa en coches-electricos.org, se postula como el segundo modelo cero emisiones de Omoda, tras el 5 EV.
No se conocen aún sus cifras exactas, pero todo apunta a que será algo más modesto que su hermano mayor, que equipa un motor de 150 kW (204 CV) y una batería de 61 kWh con una autonomía declarada de 430 kilómetros.
Desde una perspectiva comercial, el Omoda 3 será un B-SUV de acceso, y se espera que compita directamente con modelos como el BYD Atto 2, el Citroën ë-C3, el nuevo Ford Puma Gen-E o el futuro Renault 4 eléctrico.
El precio será fundamental para poder colocarlo como una propuesta a tener en cuenta en un mercado europeo cada vez más saturado, pero también más exigente.
Y aquí es donde empiezan las dudas, Omoda ha confirmado su intención de traer este modelo a Europa. Se espera que el Omoda 3 llegue a España en el último trimestre del año.
Otro interrogante interesante es dónde se fabricará, existen rumores de que Omoda podría ensamblarlo en las instalaciones de EBRO en Barcelona.
De confirmarse, este movimiento tendría mucho sentido estratégico, ya que permitiría esquivar los aranceles proteccionistas de la Unión Europea hacia los coches eléctricos fabricados en China. Pero hasta ahora, la marca no ha confirmado ni desmentido este punto.
No es casualidad que este modelo haya encendido tantas alarmas. Su estética atrevida, su tecnología que coquetea con la ciencia ficción y un precio que podría revolucionar el formato más demandado, como es el de los SUV.
Además, Omoda ha añadido un factor emocional que pocos rivales han explotado: la personalización extrema. El Omoda 3 no solo se venderá con “racing packs” y vinilos oficiales, sino también con una gama completa de accesorios para que cada unidad sea distinta.
Este enfoque, muy del gusto de un público joven que busca diferenciarse, podría ser la clave para que el modelo no solo sea competitivo por precio, sino también por carácter.
Omoda juega fuerte, y aunque su apuesta tiene un aire marcadamente asiático, no hay que subestimar su ambición. Si logra traer el modelo a Europa con un precio competitivo, una oferta eléctrica convincente y ese diseño rompedor, puede convertirse en un fenómeno.