Un software que mide la huella ambiental del consumo eléctrico en Europa

El crecimiento del consumo eléctrico asociado a la digitalización, y especialmente al auge de la inteligencia artificial, está obligando a repensar cómo se mide y cómo se gestiona el impacto ambiental de la energía.

En este contexto, el Instituto de Física de Cantabria (IFCA, CSIC-Universidad de Cantabria) ha desarrollado Wattnet, un software de código abierto que introduce un enfoque más preciso para cuantificar la huella de carbono y la huella hídrica del consumo eléctrico en Europa.

La herramienta nace en un momento en el que el sector de la computación atraviesa una expansión acelerada. La demanda energética vinculada a centros de datos, servicios digitales y entrenamiento de modelos de inteligencia artificial no ha dejado de crecer en los últimos años y, según apuntan los investigadores, mantendrá una tendencia similar al menos hasta 2030.

Este incremento tiene consecuencias directas en términos de emisiones de gases de efecto invernadero, pero también en el consumo de agua, un vector menos visible pero cada vez más relevante en el análisis ambiental del sistema energético.

Wattnet aborda precisamente esta doble dimensión. El software permite consultar, tanto en tiempo real como mediante previsiones, la huella de carbono y la huella hídrica asociadas a la demanda eléctrica.

Esta capacidad resulta especialmente significativa en el caso de infraestructuras intensivas en consumo, como los centros de procesamiento de datos, cuyo impacto puede alcanzar magnitudes equiparables a las de grandes núcleos de población.

Según explica María Castrillo, investigadora del Grupo de Computación Avanzada y e-Ciencia del IFCA y responsable del desarrollo, existen instalaciones cuyo consumo eléctrico equivale al de millones de hogares.

En paralelo, el uso de agua asociado a estos centros puede llegar a competir con el de poblaciones de hasta 80.000 habitantes en España. Más allá de poner cifras a este fenómeno, la herramienta introduce un cambio metodológico relevante respecto a los enfoques tradicionales.

Habitualmente, el cálculo de la huella ambiental del consumo eléctrico se basa en el mix de generación de cada país, es decir, en la proporción de fuentes energéticas que componen su sistema eléctrico.

Sin embargo, este enfoque tiende a simplificar una realidad mucho más compleja en sistemas altamente interconectados como el europeo.

Wattnet incorpora en su análisis los flujos de intercambio energético entre países, un factor clave para entender el origen real de la electricidad consumida en cada momento. Para ello, utiliza un algoritmo de trazado de flujos que identifica la contribución de cada sistema eléctrico al suministro de una red concreta.

Este planteamiento permite afinar el cálculo tanto de emisiones como de consumo de agua, integrando lo que se conoce como el nexo agua-energía en la evaluación.

Como señala Jaime Iglesias, investigador implicado en el desarrollo, el software no se limita a analizar el impacto de la electricidad generada localmente, sino que también tiene en cuenta la energía importada.

En el caso de España, esto incluye, por ejemplo, los intercambios con sistemas como el portugués o el francés, que pueden alterar de forma significativa la huella ambiental real del consumo en función del momento.

La herramienta se presenta a través de un panel interactivo accesible públicamente, que permite consultar datos históricos desde 2022, información en tiempo real y previsiones a 72 horas.

Esta dimensión temporal amplía notablemente las posibilidades de uso, ya que no solo permite analizar el impacto pasado o presente, sino también anticipar escenarios futuros.

Judith Sáinz-Pardo, investigadora participante en el proyecto, destaca que estos modelos predictivos permiten inferir la evolución de la huella de carbono y la huella hídrica en distintos países, lo que abre la puerta a decisiones operativas más informadas.

En la práctica, esta capacidad predictiva puede tener aplicaciones directas en la gestión de cargas de trabajo intensivas en computación.

El entrenamiento de modelos de inteligencia artificial, por ejemplo, requiere grandes volúmenes de energía y puede programarse en distintos nodos de una red distribuida.

Con Wattnet, sería posible seleccionar la ubicación y el momento más adecuados para minimizar el impacto ambiental de estas operaciones, ajustando la demanda a periodos o regiones con menor huella.

El software también introduce una diferenciación clave entre dos tipos de impacto: la huella operacional, vinculada a la producción directa de electricidad, y la huella de ciclo de vida, que incorpora el impacto total desde la generación hasta el consumo.

Esta distinción permite una visión más completa del coste ambiental asociado a la energía, alineada con las metodologías más avanzadas en análisis de ciclo de vida. El desarrollo de Wattnet se enmarca además en un contexto regulatorio en plena evolución.

Las nuevas normativas europeas sobre sostenibilidad corporativa están elevando el nivel de exigencia para las empresas, que deben no solo reducir sus emisiones, sino también medir y reportar de forma transparente tanto las emisiones directas como las indirectas.

En este escenario, la disponibilidad de indicadores homogéneos y comparables se convierte en un elemento clave. Desde el IFCA subrayan que la herramienta puede contribuir precisamente a mejorar la calidad y la fiabilidad de estos datos, facilitando a las organizaciones el cumplimiento de sus obligaciones en materia de reporte ambiental.

Al mismo tiempo, su carácter abierto y accesible amplía su alcance más allá del ámbito empresarial. Wattnet no está concebido únicamente como una herramienta para grandes corporaciones o centros de investigación.

También ofrece información comprensible para ciudadanos y organizaciones, lo que permite trasladar el impacto del consumo energético a una escala más cercana.

La posibilidad de consultar cómo varía la huella ambiental de la electricidad en función del momento o del origen introduce un elemento de conciencia que puede influir en hábitos de consumo más informados.

El proyecto forma parte de GreenDIGIT, una iniciativa financiada por el programa Horizonte Europa que tiene como objetivo reducir el impacto ambiental de las infraestructuras digitales de investigación.

En este marco, el desarrollo de herramientas como Wattnet responde a la necesidad de integrar criterios de sostenibilidad en un sector que, pese a su carácter intangible, tiene una huella física cada vez más significativa.

En un sistema energético europeo cada vez más interconectado y en plena transición hacia fuentes renovables, entender el origen y el impacto de cada kilovatio hora se vuelve esencial.

Herramientas como Wattnet no solo mejoran la precisión del diagnóstico, sino que introducen la posibilidad de actuar sobre la demanda con criterios ambientales.

En un momento en el que la digitalización avanza más rápido que la capacidad de medir sus efectos, disponer de este tipo de información puede marcar la diferencia entre un crecimiento energético descontrolado y una evolución más alineada con los objetivos climáticos y de sostenibilidad.