La mayor cubierta solar de un estadio de fútbol ya genera más de 4 GWh al año

Los 11.132 paneles instalados en el Signal Iduna Park permiten reducir cerca de 1.700 toneladas de CO₂ al año y cubrir una parte importante de la demanda eléctrica del recinto.

La apuesta del Borussia Dortmund por la generación renovable ya está dando los resultados esperados.

Apenas seis meses después de su entrada en funcionamiento, la enorme planta fotovoltaica instalada sobre la cubierta del Signal Iduna Park ha confirmado las previsiones iniciales y se ha consolidado como una de las referencias europeas en integración de energía solar en infraestructuras deportivas.

La instalación, que comenzó a operar en diciembre de 2025, está considerada actualmente la mayor cubierta solar instalada en un estadio de fútbol. Su producción anual prevista supera los 4 GWh de electricidad, una cifra que permite cubrir una parte significativa de las necesidades energéticas del complejo y reducir al mismo tiempo su dependencia de la red eléctrica.

El proyecto forma parte de la estrategia de sostenibilidad y autosuficiencia energética impulsada por el club alemán. El objetivo no era únicamente aumentar la generación renovable, sino también preparar el estadio para afrontar unas necesidades energéticas cada vez mayores durante las próximas décadas.

Ubicado en la ciudad de Dortmund, en el estado alemán de Renania del Norte-Westfalia, el Signal Iduna Park, conocido históricamente como Westfalenstadion, es uno de los estadios más emblemáticos del fútbol europeo.

Su gran tamaño y elevada actividad durante todo el año lo convierten también en una instalación con un importante consumo energético, lo que ha impulsado la búsqueda de soluciones capaces de reducir tanto costes como emisiones.

Según los datos facilitados por los responsables del proyecto, la producción prevista de más de 4 GWh anuales equivale a la electricidad necesaria para mantener la iluminación del estadio durante aproximadamente 1.000 jornadas de partido.

Además, la generación renovable permitirá evitar cerca de 1.700 toneladas de dióxido de carbono cada año.

La nueva planta sustituye a una instalación fotovoltaica anterior que había quedado limitada frente a las nuevas exigencias del recinto. El crecimiento de las actividades celebradas en el estadio y el aumento de la demanda energética hacían necesaria una ampliación significativa de la capacidad de generación propia.

El desarrollo de la instalación ha sido realizado por RWE, socio energético del Borussia Dortmund. Uno de los principales desafíos consistía en incrementar de forma notable la producción eléctrica sin alterar la imagen exterior de un estadio que se ha convertido en uno de los símbolos más reconocibles del fútbol alemán.

Para ello, tanto el club como la compañía energética recurrieron a la tecnología de JA, anteriormente conocida como JA Solar. La solución elegida debía combinar un elevado rendimiento energético con una integración visual capaz de respetar la arquitectura característica del recinto.

La planta está formada por un total de 11.132 módulos fotovoltaicos bifaciales n-type JA JAM54D41/LB. Cada uno de ellos ofrece una potencia de hasta 450 Wp, lo que permite alcanzar una capacidad instalada suficiente para cubrir una parte importante de las necesidades energéticas del estadio.

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es precisamente la tecnología utilizada. Los módulos bifaciales tienen la capacidad de captar radiación solar tanto por la cara frontal como por la posterior, lo que permite aumentar la producción eléctrica respecto a los paneles convencionales en determinadas condiciones de funcionamiento.

Esta característica resulta especialmente interesante en instalaciones de gran tamaño, donde incluso pequeñas mejoras en la eficiencia pueden traducirse en incrementos muy significativos de la energía generada a lo largo de los años.

Además de la tecnología bifacial, los paneles incorporan una estructura de doble vidrio diseñada para mejorar la durabilidad y reducir la degradación del rendimiento con el paso del tiempo.

Según las previsiones del proyecto, la vida útil de la instalación se sitúa en torno a los 30 años, periodo durante el cual se espera mantener una elevada estabilidad operativa.

La elección de este tipo de módulos responde a la necesidad de garantizar una producción constante durante décadas, minimizando al mismo tiempo las tareas de mantenimiento y las posibles pérdidas de eficiencia asociadas al envejecimiento de los equipos.

La integración estética también ha tenido un papel relevante en el desarrollo de la planta. Los paneles emplean una configuración full-black que permite conservar la apariencia habitual de la cubierta y mantener la identidad visual asociada al Borussia Dortmund.

De este modo, la instalación energética se integra en el estadio sin modificar de forma apreciable su imagen exterior.

Según explica Florian Demnitz, responsable de Energía del Borussia Dortmund, el club ya contaba anteriormente con paneles solares en la cubierta, pero la capacidad disponible ya no era suficiente para responder a los objetivos energéticos planteados para el futuro.

La ampliación perseguía precisamente crear una infraestructura preparada para acompañar el crecimiento del estadio durante muchos años.

Más allá de la generación eléctrica destinada a los partidos de fútbol, la instalación también suministra energía renovable para otros eventos y actividades celebrados en el recinto.

El Signal Iduna Park acoge regularmente diferentes actos que requieren un importante consumo energético, por lo que disponer de una fuente propia de electricidad renovable permite mejorar la sostenibilidad global de la instalación.

El proyecto también tiene una dimensión simbólica relevante. La enorme visibilidad internacional del Borussia Dortmund convierte al estadio en un escaparate para las tecnologías de generación renovable aplicadas a grandes infraestructuras.

Cada temporada, millones de aficionados siguen la actividad del club, lo que multiplica la exposición de iniciativas vinculadas a la transición energética.

La experiencia del Signal Iduna Park muestra además cómo la energía solar puede integrarse en instalaciones deportivas de gran escala sin comprometer su funcionalidad ni su identidad visual.

En un contexto en el que cada vez más organizaciones buscan reducir su huella ambiental, este tipo de proyectos se perfilan como una de las vías más eficaces para combinar sostenibilidad, ahorro energético y producción local de electricidad.

Con una producción superior a los 4 GWh anuales, más de 11.000 módulos instalados y una reducción estimada de 1.700 toneladas de CO₂ cada año, la cubierta solar del Borussia Dortmund se ha convertido en uno de los ejemplos más destacados de electrificación renovable dentro del mundo del deporte.

Un proyecto que demuestra que los estadios también pueden desempeñar un papel relevante en la transición energética.

Fuente: energynews.