Con un dominio absoluto en el último trimestre y solo 179 coches de diferencia, BYD amenaza por primera vez la hegemonía que tiene Tesla desde 2021.

En 2025, el mercado de coches eléctricos en España ha vivido una de las contiendas más reñidas y significativas desde que la electrificación comenzó a ganar terreno en el país.
Y es que el último trimestre de 2025 el crecimiento de BYD ha estado a punto de acabar con la hegemonía de Tesla.
Tras años de liderazgo indiscutido por parte de Tesla en España, el fabricante chino BYD ha irrumpido con una fuerza imparable que lo ha dejado a tan solo 179 unidades de arrebatarle el trono a la firma de Elon Musk.
No se trata de una casualidad ni de un pico coyuntural en las cifras: es el resultado de una tendencia firme, una estrategia comercial sólida y un ritmo de crecimiento sostenido que ha cambiado por completo el mapa eléctrico español.
Tesla se mantiene como líder en el acumulado anual, con 16.036 vehículos eléctricos matriculados en España. BYD, por su parte, ha cerrado el año con 15.857 unidades, de coches 100% eléctricos.
Lo que hasta hace poco era un dominio sin contestación se ha convertido en un margen frágil, resultado de un último trimestre que ha sido abiertamente favorable a la marca china.
Los datos lo dejan claro: en los últimos tres meses del año, BYD matriculó 6.112 vehículos eléctricos, frente a los 3.717 de Tesla.
Solo en diciembre, las cifras fueron aún más contundentes: 2.143 unidades para BYD frente a 1.797 para Tesla. BYD no solo superó a Tesla en volumen, sino que marcó el mejor trimestre de la historia para cualquier marca en el mercado eléctrico español.
Un logro que evidencia la seriedad de su ofensiva y que convierte su crecimiento en mucho más que una promesa.
Desde 2021, Tesla había logrado consolidarse como sinónimo de coche eléctrico en España. Con el Model 3 como su modelo estrella, alrededor de 10.000 unidades matriculadas este año, aunque con un descenso del 10% respecto a 2024.
Su tecnología, su ecosistema de carga y su reconocimiento de marca le han permitido jugar con ventaja en un mercado todavía en transición.
Pero en 2025 algo ha cambiado. Mientras Tesla muestra señales de estancamiento, BYD ha llegado con una propuesta de producto que ha calado profundamente en los consumidores españoles.
A diferencia de otras marcas, no se ha limitado a competir en precio: ha traído disponibilidad inmediata, una gama completa y una estrategia comercial que apunta tanto a particulares como a flotas de VTC. El resultado ha sido una escalada imparable.
BYD ha dado el golpe más claro con el Dolphin Surf, que ha superado las 4.000 unidades entregadas en 2025. Este modelo, junto con el Atto 2 y el Atto 3, ha logrado posicionarse entre los diez coches eléctricos más vendidos del país.
El contraste con Tesla es significativo. A pesar de conservar el liderato, la marca estadounidense ha sufrido una caída del 4,1% en sus ventas respecto a 2024.
Mientras tanto, BYD no solo ha crecido, sino que lo ha hecho marcando tendencia: ha ganado presencia en calles, concesionarios y, sobre todo, en la percepción de los consumidores.
Lo más relevante del pulso entre ambas marcas no está en la diferencia final de 179 unidades, sino en cómo se ha llegado a ese punto.
Tesla ha liderado por inercia durante gran parte del año, beneficiándose de su reconocimiento y de una base de clientes consolidada.
BYD, en cambio, ha construido su remontada desde cero, con un ritmo que ha ido de menos a más y que ha culminado en un diciembre apoteósico.
Es una curva ascendente frente a una línea de meseta, y eso cambia por completo la lectura de cara a 2026.
De hecho, la sensación en el sector es que el “sorpasso” de BYD es solo cuestión de tiempo. Tesla, aunque aún es fuerte, deberá reaccionar si quiere evitar perder el trono en los próximos meses.
El mercado ya ha demostrado que está dispuesto a diversificarse y que hay espacio para nuevos actores que sepan combinar tecnología, precio y disponibilidad.
BYD lo ha entendido antes que nadie y ha ejecutado con precisión su estrategia en un momento clave.
Este duelo también representa un choque de estrategias comerciales.
Tesla continúa exprimiendo al máximo sus dos principales modelos, el Model 3 y el Model Y, apoyándose en una política de precios agresiva para mantener el volumen de ventas.
La reducción de precios ha sido una herramienta clave para retener cuota de mercado ante el avance de nuevos competidores.
BYD, por su parte, basa su estrategia en la diversificación de su gama y en un ritmo constante de lanzamientos, con el objetivo de cubrir todo tipo de necesidades y perfiles de usuario.
Esta amplitud de catálogo, combinada con una capacidad industrial sólida, se refuerza además con un departamento propio de desarrollo de baterías, lo que le permite innovar de forma continua y mantener el control tecnológico sobre uno de los componentes clave del vehículo eléctrico.
En este contexto, el año 2026 que comienza se presenta como decisivo. BYD ha demostrado que no está en España para tantear el mercado, sino para quedarse.
Y no como un actor secundario, sino como un contendiente directo al liderazgo. Tesla, por su parte, ya no puede confiar solo en su reputación.
Deberá reforzar su oferta, mejorar su capacidad de entrega y volver a sorprender a un público que empieza a mirar más allá del logotipo.
El cierre de 2025 deja mucho más que una estadística apretada. Deja una fotografía clara de un mercado que ha madurado, de unos consumidores que exigen más opciones y de una competencia que ya no se limita a las marcas tradicionales europeas.
BYD ha roto el techo de cristal que separaba a Tesla del resto y lo ha hecho sin titubeos.
Si la tendencia se mantiene, 2026 no solo podría marcar el fin del dominio de Tesla en España, sino el inicio de una nueva era eléctrica liderada por un fabricante que, hasta hace poco, era prácticamente desconocido para muchos conductores españoles.
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