El país asiático ya suma más de 100.000 matriculaciones en apenas cuatro meses, impulsado por el alza del combustible y las políticas públicas.

El país ha superado el millón de vehículos eléctricos matriculados, consolidando una tendencia de crecimiento que se ha intensificado especialmente en los primeros meses de 2026.
Según datos oficiales del Ministerio de Clima, Energía y Medio Ambiente, en lo que va de año se han registrado 106.939 nuevos coches eléctricos.
Esta cifra no solo confirma el buen momento del mercado, sino que también refleja una clara aceleración frente a ejercicios anteriores.
El ritmo de adopción resulta especialmente significativo si se compara con los años previos. En 2025, Corea del Sur tardó siete meses en superar la barrera de las 100.000 unidades, mientras que en 2024 no lo logró hasta septiembre.
En cambio, en 2026 esa cifra se ha alcanzado antes de finalizar el primer cuatrimestre, lo que evidencia un cambio de escala en la penetración del coche eléctrico.
Este crecimiento también se traslada al peso de los eléctricos dentro del mercado total. Hasta finales de marzo, más del 20% de los coches nuevos vendidos en Corea del Sur eran eléctricos.
Se trata de un salto notable frente al 13% registrado en 2025 y el 8,9% de 2024, lo que indica que la electrificación está dejando de ser una opción minoritaria para convertirse en una alternativa cada vez más dominante.
Detrás de este avance hay varios factores que se combinan entre sí. Uno de los más relevantes es el encarecimiento de los combustibles fósiles, influido por la situación geopolítica en Oriente Medio.
Este contexto ha llevado a muchos consumidores a replantearse el coste de uso de los vehículos tradicionales, favoreciendo el interés por alternativas eléctricas.
A este elemento se suma la creciente oferta de modelos eléctricos por parte de los fabricantes. El lanzamiento de nuevos vehículos ha ampliado las opciones disponibles para los consumidores, facilitando la adopción en distintos segmentos del mercado y respondiendo a una demanda más diversa.
El papel del gobierno también está siendo determinante. Las autoridades surcoreanas han mantenido una política activa de apoyo al vehículo eléctrico, que incluye incentivos directos como subsidios a la compra.
Estas medidas buscan no solo acelerar la adopción, sino también consolidar una base industrial y tecnológica en torno a la movilidad eléctrica.
La combinación de estos factores ha permitido que Corea del Sur avance con rapidez hacia sus objetivos de electrificación. Superar el millón de vehículos eléctricos en circulación no es solo una cifra simbólica, sino un indicador del grado de madurez que está alcanzando el mercado.
Este tipo de hitos también tiene implicaciones más amplias. A medida que aumenta el parque de vehículos eléctricos, crece la necesidad de infraestructuras de recarga, servicios asociados y soluciones energéticas capaces de sostener esta transición.
En este sentido, el desarrollo del ecosistema será clave para mantener el ritmo de crecimiento en los próximos años. El gobierno ha dejado claro que no tiene intención de frenar este impulso.
Según el propio ministerio, se continuará trabajando para ampliar la difusión del vehículo eléctrico, reforzando las políticas de apoyo y adaptándolas a la evolución del mercado.
Corea del Sur se posiciona así como uno de los mercados más dinámicos en la adopción del coche eléctrico, con una progresión que en pocos años ha pasado de cifras incipientes a volúmenes significativos.
La velocidad a la que está creciendo en 2026 sugiere que el país podría seguir escalando posiciones a nivel global en el ámbito de la movilidad eléctrica.
En un contexto internacional marcado por la competencia tecnológica y la necesidad de reducir emisiones, este tipo de avances refuerzan el papel de Corea del Sur como uno de los actores a tener en cuenta en la transición hacia un transporte más sostenible.







