El coche eléctrico más vendido en China pone rumbo a Europa para conquistar el mercado español

Con un precio rompedor de 7.700 euros en China, el Grupo Geely quiere traer a España su modelo más exitoso.

En un sector como el de la movilidad eléctrica, dinámico y en constante evolución, las novedades y los lanzamientos son continuos.

El Geely EX2, con nada menos que 465.000 matriculaciones, se ha convertido en el coche eléctrico más vendido en China durante 2025 y ahora quiere conquistar el mercado europeo.

Un coche eléctrico que contiene la fórmula perfecta, para conseguir este éxito: dimensiones compactas, interior bien resuelto, autonomía suficiente para el día a día y un precio rompedor.

Aunque este modelo aún no ha pisado suelo europeo, su llegada prevista para el verano de 2026 ya está generando inquietud en los despachos de más de una marca tradicional.

El Geely EX2 tiene todo para ser un disruptor, tanto por su planteamiento como por el momento en que aparece.

En China, se le conoce como Geome Xingyuan, y su nombre empieza a sonar cada vez con más fuerza fuera de sus fronteras. Brasil y México son también dos mercados donde lo podremos ver.

Estamos ante un compacto de 4,13 metros de largo, 1,80 de ancho y 1,57 de alto. Dispone de un maletero trasero con 375 litros de capacidad, y otro delantero de 75 litros, lo que lo sitúa por delante de muchos rivales directos.

Su silueta redondeada, de proporciones limpias y modernas, no busca reinventar la estética automotriz, pero sí seducir desde la sencillez.

El frontal destaca por unos grupos ópticos generosos y de formas muy personales, que ayudan a dotarlo de identidad propia. Al igual que su original logo, que podemos ver en el capó.

Pero donde el EX2 brilla realmente es en el enfoque práctico. El habitáculo, sin ser lujoso, está bien ejecutado. La pantalla central de 14,6 pulgadas comparte protagonismo con un panel digital de 8,8 pulgadas frente al conductor.

Los materiales no aspiran a engañar a nadie: hay plásticos, como en todos los utilitarios de este rango, pero bien ensamblados y con detalles interesantes como las iluminaciones ambientales integradas.

Lo más importante es que conserva mandos físicos donde realmente importan, algo cada vez menos habitual y muy valorado por los conductores tradicionales.

En términos de espacio, sorprende para su tamaño. Las plazas traseras gozan de una generosa habitabilidad gracias a un suelo completamente plano, que mejora la comodidad para los pasajeros.

Las versiones mecánicas disponibles en China son dos, ambas con propulsión trasera. La primera emplea un motor de 58 kW (78 CV) y batería de 30 kWh, suficiente para alcanzar los 310 km de autonomía según el ciclo CLTC. La segunda versión sube la potencia a 85 kW (114 CV) y monta una batería de 40 kWh, elevando la autonomía a 410 km.

Pero donde entra en juego el elemento más determinante es en el precio. En China, el EX2 se vende desde apenas 7.700 euros al cambio. Es una cifra que, vista desde Europa, parece ciencia ficción.

Pero tiene su explicación: la brutal competencia en el mercado chino, los volúmenes de producción y, sobre todo, la menor exigencia normativa en materia de seguridad y equipamiento.

En Europa, ese mismo coche necesitará sistemas de asistencia y seguridad que, según estimaciones del sector, encarecen el precio final entre 5.000 y 6.000 euros.

Así, lo que en su mercado natal cuesta menos de 10.000 euros, en Europa podría arrancar cerca de los 20.000, una cifra que, aunque mayor, sigue siendo competitiva frente a modelos equivalentes.

De hecho, si se confirma ese precio de partida, el Geely EX2 entraría directamente a competir con modelos como el Renault 4 eléctrico, el BYD Dolphin o el nuevo lanzamiento de Volkswagen: el ID. Cross.

Geely no se limitará a lanzar un solo modelo en Europa. El EX2 es solo la punta de lanza de un plan más ambicioso que incluye al EX5, un SUV eléctrico de 4,6 metros, con 500 kilómetros de autonomía y una potencia de 160 kW.

Para quienes no estén familiarizados con la marca, Geely no es un recién llegado. Se trata de uno de los gigantes industriales de China y es propietaria de marcas como Volvo, Polestar, Zeekr y Lynk&Co. Además, tiene participación en Mercedes-Benz.

El Geely EX2 no es solo otro coche eléctrico que llega desde China. Es el síntoma de un cambio estructural en el mercado. Su éxito en China demuestra que hay una enorme demanda de eléctricos accesibles y bien planteados.

Su desembarco en Europa marcará un punto de inflexión. Si los precios se mantienen en un rango competitivo y las adaptaciones al mercado europeo se hacen con inteligencia, es muy probable que volvamos a ver al EX2 en las listas de los más vendidos.