Toyota no quiere quedarse atrás en la transición hacia la movilidad eléctrica y refuerza su estrategia con un enfoque claro en fiabilidad.

El Toyota bZ4X fue el coche eléctrico preferido por los taxistas en 2025, un dato que no pasa desapercibido en un sector donde cada decisión de compra se toma con la calculadora en la mano.
Cuando un modelo se convierte en la herramienta de trabajo diaria de miles de profesionales, suele ser por una combinación muy concreta de fiabilidad, costes controlados y uso real sin sorpresas.
En 2026, Toyota ha dado un paso más con el lanzamiento de una versión renovada que ya está cosechando un notable éxito comercial y que refuerza su posición como uno de los eléctricos más racionales del mercado.
El diseño exterior del Toyota bZ4X 2026 mantiene la identidad robusta del modelo original, pero introduce cambios que lo actualizan y le aportan un aspecto más tecnológico.
La transformación más visible se concentra en el frontal, donde los grupos ópticos adoptan un nuevo diseño dividido en dos secciones bien diferenciadas, separando la iluminación diurna y los intermitentes del haz principal.
El capó elevado y las líneas angulosas refuerzan su carácter SUV, mientras que los pasos de rueda de gran tamaño alojan llantas que pueden alcanzar las 20 pulgadas según el acabado elegido.
En el acabado Spirit, el tratamiento bitono resalta la línea del techo y aporta un aire más dinámico y sofisticado. La vista lateral se define por volúmenes marcados, una cintura ascendente y un pilar C muy inclinado que le da un toque moderno, mientras que en la zaga se mantiene la franja horizontal LED que une ambos pilotos.
El portón y el alerón superior conservan un enfoque claramente funcional y aerodinámico, continuista respecto a la generación anterior.
Por dimensiones, el Toyota bZ4X se encuadra de lleno en el segmento D SUV, con 4,69 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,65 metros de alto. El maletero trasero ofrece 452 litros de capacidad, una cifra suficiente para el uso diario tanto profesional como familiar.
La gama mecánica del Toyota bZ4X 2026 se articula en dos versiones. La variante de tracción delantera recurre a un único motor eléctrico de 150 kW, equivalentes a 204 CV.
Por encima se sitúa la versión con tracción total, que incorpora dos motores eléctricos y alcanza una potencia combinada de 343 CV.
Ambas comparten una batería de 73,1 kWh, que en la versión de tracción delantera permite homologar hasta 513 kilómetros de autonomía, con un consumo medio especialmente contenido de 14,4 kWh cada 100 kilómetros.
En el caso de la versión de tracción total, el mayor rendimiento se traduce en un consumo algo superior, de 15,9 kWh/100 km, y una autonomía que se reduce hasta los 468 kilómetros. Aun así, siguen siendo cifras muy competitivas para un SUV de su tamaño y prestaciones.
Toyota ha aprovechado esta actualización para introducir mejoras técnicas relevantes. El nuevo inversor, más eficiente gracias a la tecnología de carburo de silicio, reduce pérdidas energéticas, mientras que las celdas presentan una menor resistencia interna.
A ello se suma un sistema de climatización anticipada que prepara la batería antes de llegar a un punto de carga rápida, optimizando los tiempos de recarga en condiciones reales.
El interior también ha sido objeto de una revisión profunda. El salpicadero adopta un diseño más limpio y moderno, presidido por una nueva pantalla multimedia de 14 pulgadas que sustituye a la anterior de 12,3.
Los materiales transmiten una buena sensación de calidad y están pensados para soportar bien el paso del tiempo, un aspecto clave para quienes pasan muchas horas al volante.
La consola central incorpora ahora dos cargadores inalámbricos para móviles y se ha incrementado el uso de materiales aislantes, lo que mejora la insonorización y el confort a bordo.
Las plazas traseras destacan por su amplitud, favorecida por un suelo completamente plano que mejora la habitabilidad. Esto convierte al bZ4X en un coche válido no solo para el trabajo, sino también para viajar en familia con comodidad, ya sea con hijos o con padres.
Sin embargo, si hay un motivo que explica por qué el Toyota bZ4X se ha convertido en el coche eléctrico preferido por los taxistas, ese es la fiabilidad asociada históricamente a la marca japonesa.
A ello se suma una cobertura de garantía especialmente amplia, con 8 años o 160.000 kilómetros para la batería, ampliables hasta 10 años o incluso un millón de kilómetros mediante programas de extensión, una cifra pensada claramente para usos profesionales intensivos.
No todo es perfecto, y al igual que sucede con otras marcas, algunos propietarios de coches eléctricos critican el elevado precio de los mantenimientos en la red oficial de concesionarios. Aun así, el equilibrio global del modelo sigue jugando a su favor.
Para quienes necesitan todavía más espacio, Toyota también ofrece una versión Touring del bZ4X, ampliando la versatilidad de una gama que en 2026 se consolida como una de las referencias entre los SUV eléctricos pensados para para durar.







