Las 10 furgonetas eléctricas más vendidas en Julio de 2025 en España

Las furgonetas eléctricas ganan protagonismo en el mercado de vehículos comerciales gracias a su bajo coste operativo y ventajas fiscales.

En julio de 2025, el mercado español de vehículos eléctricos alcanzó cifras sin precedentes, impulsado por el crecimiento sostenido de las matriculaciones y la consolidación de nuevas políticas de movilidad sostenible.

Aunque la atención mediática suele centrarse en los coches eléctricos, un fenómeno menos visible pero igual de relevante está ocurriendo en el ámbito de los vehículos comerciales ligeros: las furgonetas eléctricas están experimentando una transformación sin retorno.

El ranking de las diez furgonetas eléctricas más vendidas en julio refleja no solo una tendencia de mercado, sino también una reconfiguración de las preferencias logísticas de empresas, autónomos y administraciones públicas.

Encabezando esta lista se encuentra la Toyota Proace eléctrica, que ha conseguido posicionarse como la opción más popular entre los profesionales.

Su capacidad de carga, autonomía competitiva y fiabilidad la han convertido en la favorita de quienes necesitan una herramienta de trabajo eficiente y adaptada a las nuevas exigencias medioambientales.

Muy cerca se sitúan dos modelos franceses que no ceden terreno: la Renault Kangoo e-Tech y la Citroën E-Jumpy.

Ambas representan el corazón del mercado de reparto urbano, y su éxito se explica en parte por la experiencia acumulada de sus fabricantes en el ámbito de los vehículos eléctricos.

La Kangoo e-Tech ha evolucionado para ofrecer mayor autonomía y un equipamiento más enfocado al uso profesional, mientras que la E-Jumpy destaca por su equilibrio entre volumen de carga y dimensiones contenidas.

El cuarto puesto lo ocupa la Mercedes eCitan, una furgoneta que se ha colado silenciosamente en el top de ventas gracias a su polivalencia y al respaldo de una marca con tradición en el sector.

Su diseño compacto la convierte en una opción ideal para la distribución en núcleos urbanos, y su interior está diseñado con un enfoque claramente profesional.

Detrás le sigue la Renault Master e-TECH, que representa el extremo opuesto del espectro: un vehículo grande, pensado para quienes necesitan mover mercancías voluminosas sin renunciar a las ventajas de la electrificación.

En sexta posición aparece la Opel Vivaro eléctrica, hermana técnica de otros modelos del grupo Stellantis, como la Peugeot e-Expert o la propia Citroën E-Jumpy.

La Vivaro ha sabido ganarse un hueco gracias a su fiabilidad mecánica, autonomía sólida y coste operativo contenido.

Le sigue la Ford E-Transit, una apuesta contundente del fabricante estadounidense para conquistar el mercado europeo de furgonetas eléctricas de gran formato.

Su mayor tamaño y tecnología conectada la hacen especialmente atractiva para flotas de reparto a gran escala.

Casi cerrando la clasificación, pero no menos importante, se encuentra la Renault Berlingo E-TECH. Aunque no lidera el ranking, su presencia constante demuestra que sigue siendo una opción popular para quienes buscan una furgoneta ágil, con buena capacidad de carga y una tecnología eléctrica ya probada.

En los dos últimos puestos aparecen dos modelos con realidades muy diferentes: la Cenntro Logistar y la Mercedes eVito.

La Cenntro, una apuesta todavía poco conocida, intenta abrirse camino en un mercado dominado por grandes marcas; la eVito, por su parte, es una veterana que sigue resistiendo gracias a la solidez de su plataforma y al reconocimiento de su fabricante.

La electrificación del transporte ligero no es solo una cuestión tecnológica, sino también política y social. Las zonas de bajas emisiones, cada vez más comunes en ciudades españolas, han obligado a muchos negocios a replantearse sus flotas.

Las ayudas del Plan MOVES, aunque criticadas por su lentitud en los pagos, siguen siendo un incentivo clave para dar el salto a la movilidad eléctrica.

Además, la mejoría progresiva de la infraestructura de recarga está empezando a dar resultados. Los puntos de carga rápida en entornos urbanos y polígonos industriales están aumentando, lo que permite una mayor flexibilidad operativa para quienes dependen de su vehículo para trabajar.

Este avance, combinado con una oferta cada vez más amplia de modelos, ha propiciado un entorno en el que las furgonetas eléctricas ya no son una rareza, sino una opción lógica.

Lo que resulta curioso es que, a pesar de estos avances, aún hay una cierta resistencia cultural entre muchos profesionales del transporte. Persiste la idea de que una furgoneta eléctrica es menos capaz o menos rentable que su equivalente diésel.

Sin embargo, los datos de ventas de julio desmienten este prejuicio. Las empresas están haciendo números, y lo que encuentran es que, en muchos casos, el coste total de propiedad de una furgoneta eléctrica es inferior al de una térmica.

La ausencia de emisiones, el ahorro en combustible y mantenimiento, y las ventajas fiscales están empezando a inclinar la balanza de forma definitiva.

Eso si, la competencia es ahora más feroz, y solo aquellos fabricantes que han sabido adaptar su producto a las nuevas exigencias del mercado han logrado mantenerse relevantes.

El escenario para lo que resta del año es prometedor. Si se mantienen las tendencias actuales, 2025 podría convertirse en el primer año en el que las furgonetas eléctricas superen de forma sostenida el 10 % de cuota de mercado dentro del segmento de vehículos comerciales ligeros en España.

Una cifra impensable hace apenas tres años y que demuestra que la revolución eléctrica ya no es una promesa futura, sino una realidad que se impone con fuerza en el presente.

Julio ha marcado un nuevo capítulo en la transición hacia un modelo de transporte más limpio y eficiente. El listado de las furgonetas eléctricas más vendidas no solo refleja una preferencia de compra, sino un cambio profundo en la forma de entender la movilidad profesional.

Queda por ver si esta tendencia se consolida en los próximos meses o si será necesario seguir empujando desde las instituciones, pero lo que está claro es que el motor del cambio ya está en marcha. Y no hace ruido.

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