Un compacto de 4,29 metros de largo, llamado a convertirse en el modelo más vendido de la marca en su gama de coches eléctricos.

El nuevo Hyundai Ioniq 3 llega con muchas aspiraciones y pretende ocupar el espacio más disputado del mercado europeo: el de los compactos eléctricos.
Su primera aparición pública llegó en el IAA Mobility 2025 de Múnich, donde Hyundai presentó el Concept Three, un prototipo muy cercano a producción que anticipaba tanto proporciones como lenguaje estético.
Lo que entonces parecía un ejercicio de diseño es hoy un modelo prácticamente listo para rodar por las calles europeas. Está programado para su debut global en abril y con llegada comercial prevista para el verano de 2026.
Este nuevo hatchback de cinco puertas se posiciona por debajo de los Ioniq 5 e Ioniq 6, y aspira a convertirse en el modelo de volumen de la familia eléctrica.
El Hyundai Ioniq 3 mide 4.288 milímetros de longitud, con una anchura de 1.790 milímetros y una altura contenida de 1.465 milímetros.
Su distancia entre ejes alcanza los 2.722 milímetros, una cifra especialmente relevante porque anticipa un buen aprovechamiento del espacio interior pese a su tamaño compacto.
Por proporciones, se sitúa en la parte baja del segmento C europeo, con una silueta más cercana a la de un hatchback aerodinámico que a la de un SUV convencional, algo que también influye en su eficiencia y en su presencia sobre la carretera.
Hyundai ha optado por una silueta “crossoverizada” que combina una carrocería hatchback con detalles visuales robustos. La línea de techo cae con suavidad hacia la zaga, la cintura asciende progresivamente y los voladizos son contenidos.
El resultado es un perfil dinámico que prioriza la eficiencia aerodinámica sin renunciar a presencia visual. En el frontal, la iluminación dividida y la firma pixelada establecen una clara conexión con el resto de la familia eléctrica.
Las ópticas recuerdan inevitablemente a modelos de Genesis, especialmente por el tratamiento horizontal y la precisión geométrica de los elementos lumínicos.
En la parte trasera, el portón adopta un diseño anguloso coronado por un alerón de techo muy marcado. La barra luminosa que conecta los pilotos refuerza la identidad tecnológica del conjunto.
Más allá de la estética, el Ioniq 3 se construye sobre la plataforma E-GMP del grupo Hyundai-Kia en su arquitectura de 400 voltios.
Esta decisión es clave porque determina tanto su posicionamiento como su enfoque técnico. Frente a los Ioniq más grandes con sistemas de 800 voltios, el compacto opta por una solución más contenida en costes, aunque igualmente competitiva.
La gama mecánica girará en torno a dos baterías de 58,3 y 81,4 kWh. En las versiones de acceso, el motor eléctrico irá situado en el eje delantero con una potencia aproximada de 150 kW, equivalentes a 204 CV.
Las cifras de autonomía estimadas se moverán entre 418 y 587 kilómetros según configuración, acercándose en el mejor de los casos a los 600 kilómetros WLTP. Esta horquilla lo coloca en una posición sólida frente a sus rivales directos.
El interior introduce uno de los elementos más relevantes del modelo: el sistema operativo Pleos. Basado en Android Automotive, promete una experiencia más cercana a la lógica de un smartphone que a la de un sistema multimedia tradicional.
La interfaz será personalizable, con actualizaciones inalámbricas y funciones que podrán activarse posteriormente. Aun así, Hyundai no ha eliminado los mandos físicos.
Bajo la pantalla central se mantienen botones y ruletas específicas para climatización y asientos, una decisión que prioriza la ergonomía frente a la digitalización total.
La instrumentación digital es estilizada y se complementa con una pantalla adicional situada bajo el parabrisas para mostrar información básica como velocidad o alertas. El volante de diseño robusto y los detalles metálicos refuerzan la sensación de solidez.
Hyundai también pone el acento en la sostenibilidad de materiales, con el uso previsto de textiles fabricados a partir de plásticos reciclados del océano y soluciones modulares en el habitáculo que permitan adaptar el espacio a distintos patrones de uso.
En términos comerciales, el Ioniq 3 deberá situarse en una franja por debajo de los 30.000 euros para poder competir con rivales como el BYD Dolphin o el Renault Megane e-Tech.
La producción se llevará a cabo en la planta de Izmit, en Turquía, lo que refuerza su orientación europea y permite optimizar costes logísticos.
Además, desde el inicio estará disponible una variante Línea N con una estética más marcada, incluyendo paragolpes específicos y llantas de mayor tamaño.
Siguiendo la tradición de la marca, no se descarta una futura versión N de altas prestaciones que podría llegar aproximadamente un año después del lanzamiento comercial.
El Hyundai Ioniq 3 llegará a España en un momento en el que el mercado ya está maduro y en el cuál hay mucha competencia. Hyundai parece que va por libre en formatos, pero de momento está teniendo gran éxito en las ventas de coches eléctricos.
Imagen: Carscoops.







