El mercado estadounidense superó los 1,27 millones de matriculaciones eléctricas en un año marcado por el liderazgo de Tesla.

El mercado demostró una madurez notable y confirmó que esta tecnología ya no es una promesa de futuro, sino una realidad cada vez más asentada en el mercado automovilístico norteamericano.
A pesar de que el último trimestre del año estuvo marcado por la incertidumbre generada por los cambios en los incentivos fiscales federales, el balance anual fue claramente positivo.
Las ventas consolidaron nuevas jerarquías entre fabricantes y demostraron que el coche eléctrico ha dejado definitivamente de ser un producto de nicho para convertirse en un protagonista habitual en las carreteras estadounidenses.
En este escenario, Tesla continúa liderando con claridad. El Tesla Model Y volvió a situarse como el coche eléctrico más vendido del país con aproximadamente 357.528 unidades, confirmando su estatus como el SUV eléctrico más popular del mundo.
Le siguió el Tesla Model 3 con unas 189.903 unidades, que gracias a su reciente renovación estética y mejoras en eficiencia continúa siendo uno de los pilares de la marca.
Sin embargo, uno de los movimientos más interesantes del año llegó de la mano de los fabricantes tradicionales. El Chevrolet Equinox EV se convirtió en la gran sorpresa del mercado al alcanzar cerca de 57.945 unidades vendidas.
Su combinación de una autonomía cercana a los 500 kilómetros y un precio que ronda los 35.000 dólares ha demostrado ser una fórmula muy atractiva para el público estadounidense.
Ford también logró mantenerse entre los modelos más populares gracias al Mustang Mach-E, que superó las 51.000 unidades vendidas.
El SUV eléctrico de la marca del óvalo sigue beneficiándose de un diseño reconocible y una buena aceptación entre los conductores que buscan una alternativa eléctrica con carácter deportivo.
Hyundai continúa consolidándose como uno de los fabricantes más competitivos fuera de Estados Unidos con el IONIQ 5, que registró más de 47.000 unidades.
Su arquitectura eléctrica de 800 voltios, la carga ultrarrápida y su diseño retro-futurista han sido claves para su éxito en el mercado.
Otro de los debuts destacados del año fue el Honda Prologue, que logró superar las 39.000 unidades en su primer ejercicio completo de ventas.
La confianza histórica del consumidor estadounidense en la marca japonesa ha sido un factor clave para su rápida aceptación.
En el segmento de las pick-ups, el Ford F-150 Lightning continúa siendo la referencia con más de 27.000 unidades vendidas.
Aunque el ritmo de crecimiento se ha moderado, sigue siendo el modelo eléctrico más importante dentro de un tipo de vehículo absolutamente fundamental en el mercado norteamericano.
Entre los SUV eléctricos premium, el Rivian R1S se mantiene como uno de los favoritos con cerca de 25.000 unidades.
Su enfoque aventurero y su posicionamiento de gama alta han permitido a la joven marca consolidar una base fiel de clientes.
General Motors también logró posicionar otro modelo en el Top 10 gracias al Chevrolet Blazer EV, que superó las 22.000 unidades.
Este modelo destaca por su diseño deportivo y por incorporar la tecnología eléctrica Ultium desarrollada por el grupo estadounidense.
El décimo puesto fue para el Volkswagen ID.4, que registró unas 22.373 unidades vendidas. Fabricado en Estados Unidos para el mercado local, el SUV eléctrico de Volkswagen sigue siendo una de las propuestas más equilibradas para familias que buscan dar el salto a la movilidad eléctrica.
Uno de los fenómenos más interesantes de 2025 fue el crecimiento de modelos que no pertenecen a Tesla. El éxito del Chevrolet Equinox EV demuestra que el consumidor estadounidense empieza a considerar seriamente a las marcas tradicionales y asiáticas como alternativas reales frente al dominio histórico de la compañía de Elon Musk.
En este contexto, General Motors ha protagonizado una de las ofensivas más contundentes del año. Si Tesla sigue siendo el líder indiscutible como marca individual, GM se consolidó como el grupo automovilístico más fuerte después de Tesla gracias a una estrategia basada en múltiples modelos eléctricos.
La combinación de vehículos como el Equinox EV, el Blazer EV, la Silverado EV o el Cadillac Lyriq ha permitido a la compañía alcanzar alrededor del 13% de cuota de mercado.
El comportamiento del mercado también estuvo muy condicionado por los incentivos fiscales. El tercer trimestre de 2025 fue el mejor de la historia para el coche eléctrico en Estados Unidos, con una cuota récord del 10,5% del mercado.
Sin embargo, la eliminación de algunos créditos fiscales federales en octubre provocó una caída notable en las ventas durante el último tramo del año.
A pesar de ese frenazo final, el balance anual fue sólido. El coche eléctrico representó aproximadamente el 7,8% de todas las ventas de vehículos nuevos en Estados Unidos durante 2025.
Una cifra que confirma que la electrificación del mercado norteamericano continúa avanzando a buen ritmo y que la competencia entre fabricantes será cada vez más intensa en los próximos años.









