Ya conocemos el precio del nuevo SUV eléctrico de Volkswagen y no es nada competitivo

El Volkswagen ID. Cross se fabricará en España, pero su foco comercial apunta claramente a Alemania.

Volkswagen acelera su ofensiva eléctrica en el segmento más competitivo del mercado europeo, el de los SUV urbanos.

Con 4.15 metros de longitud, 1.79 metros de anchura y 1.58 metros de altura, mejora en todas las cotas a su equivalente térmico, incluyendo una distancia entre ejes de 2.601 mm.

Esta arquitectura, basada en la plataforma MEB+, permite optimizar el espacio interior y ofrecer una habitabilidad superior, especialmente en las plazas traseras.

El ID. Cross alcanza los 475 litros de capacidad, 20 más que el T-Cross, situándose en niveles propios de segmentos superiores e incluso acercándose a modelos como el ID.4.

A esto se suma un pequeño compartimento delantero de 22 litros, una solución poco habitual en la gama eléctrica de Volkswagen hasta ahora, pensada principalmente para almacenar los cables de carga.

En el plano técnico, el ID. Cross estará disponible con tres niveles de potencia. La versión de acceso ofrecerá 85 kW (116 CV), seguida de una variante intermedia de 99 kW (135 CV), mientras que la opción más prestacional alcanzará los 155 kW (211 CV).

Todas ellas estarán asociadas a un esquema de tracción delantera y a un nuevo motor eléctrico denominado APP290, acompañado de una transmisión automática de una sola velocidad.

La oferta de baterías también refleja una estrategia orientada a contener costes sin renunciar a prestaciones razonables. Por un lado, habrá una batería de 37 kWh con química LFP (litio-ferrofosfato), más económica y duradera, que permitirá una autonomía en torno a los 312 kilómetros WLTP.

Por otro, se ofrecerá una batería de 52 kWh con química NCM (níquel, cobalto, manganeso), que elevará la autonomía hasta cifras que oscilan entre los 420 y 436 kilómetros WLTP según las fuentes.

Las expectativas de consumo que manejan los ingenieros de la marca, en torno a los 12 kWh/100 km para las versiones más eficientes. Durante pruebas iniciales con prototipos, se han registrado cifras más elevadas, en torno a 15,4 kWh/100 km, aunque no representativas del producto final.

En cuanto a la carga, el ID. Cross también introduce mejoras relevantes. La batería de 37 kWh admitirá potencias de hasta 90 kW en corriente continua, mientras que la de 52 kWh podrá alcanzar los 105 kW.

Esto se traduce en tiempos de recarga del 10 al 80% de aproximadamente 27 minutos para la batería pequeña y unos 24 minutos para la de mayor capacidad, en condiciones óptimas.

Uno de los elementos clave en esta evolución es la adopción de la nueva celda unificada del Grupo Volkswagen, con tecnología cell-to-pack.

Este enfoque permite integrar directamente las celdas en el paquete de baterías, reduciendo costes, mejorando la densidad energética y simplificando la producción.

El interior, aún no mostrado completamente en unidades definitivas, seguirá la línea marcada por el ID. Polo. Esto implica un entorno digitalizado, con una instrumentación de 10,25 pulgadas y una pantalla central de 12,9 pulgadas. Volkswagen parece haber tomado nota de algunas críticas previas, recuperando botones físicos en elementos clave como el volante o el climatizador.

Además, el ID. Cross incorporará tecnologías propias de segmentos superiores, como asientos con función de masaje, sistema de sonido premium o un techo panorámico.

También destacará la posibilidad de mostrar una interfaz retro inspirada en el cuadro del Golf original, una solución que mezcla nostalgia y digitalización.

En términos de asistencia a la conducción, el modelo contará con sistemas avanzados como el Connected Travel Assist, capaz de apoyarse en datos de otros vehículos conectados, o funciones de detección de semáforos y señales de stop, con capacidad para detener el coche automáticamente dentro de los límites del sistema.

Desde el punto de vista estético, el ID. Cross adopta el nuevo lenguaje de diseño “Pure Positive”, con líneas más limpias y una imagen menos experimental que la de los primeros modelos de la línea ID.

Elementos como la barra luminosa frontal, el logotipo iluminado o el pilar C inspirado en el Golf refuerzan una identidad más reconocible y alineada con la tradición de la marca.

Pero más allá del diseño o la tecnología, el factor determinante será el precio. Volkswagen ha fijado un objetivo claro: situar el acceso a este SUV eléctrico por debajo de los 28.000 euros en Alemania, una cifra que previsiblemente se trasladará con ligeras variaciones a otros mercados como el español.

Esto lo coloca muy parecido en precio y tamaño al Renault 4 eléctrico, un coche que en España se está vendiendo muy poco. Y es que la competencia cada vez es mayor, 28.000 euros por la versión de acceso de un coche de esas dimensiones es alto para el mercado español. En Alemania y otras países europeos seguro que será todo un éxito de ventas.

La marca alemana no ha concretado aún la fecha exacta de su presentación, aunque sí ha confirmado que tendrá lugar en julio de 2026, con una llegada comercial prevista para otoño del mismo año.

Este calendario lo sitúa en el centro de una ofensiva más amplia del Grupo Volkswagen, que incluye modelos como el Skoda Epiq o el Cupra Raval dentro de la denominada Electric Urban Car Family.

En ese ecosistema, el ID. Cross juega un papel clave como SUV de enfoque práctico y vocación global, con producción asignada a la planta de Landaben, en Navarra.

Volkswagen necesita reforzar su presencia en los segmentos de mayor volumen, y el de los B-SUV es, desde hace años, uno de los más dinámicos en Europa. La electrificación de esta categoría está aún en una fase incipiente, pero todo apunta a una rápida expansión en los próximos años.

La producción en España añade otra capa de relevancia. La planta de Navarra se consolida como un pilar clave en la estrategia eléctrica del grupo, lo que no solo tiene implicaciones industriales, sino también en términos de empleo y cadena de suministro local.