Algo tan sencillo y a lo que estamos tan habituados como pulsar el interruptor y que inmediatamente se encienda la luz, conlleva detrás un impresionante trabajo de planificación, inversión y coordinación entre agentes del cual desconocemos o simplemente muchas veces no somos conscientes.

Arrancamos aquí una serie de artículos donde se pretende explicar a grandes rasgos el sistema eléctrico tal como funciona en España.
Hablaremos de quién es quién y qué cosas hace, como funciona todo este tinglado para terminar centrándonos en la factura del consumidor.
En aras de una fácil comprensión y sencillez y, en la medida de lo posible, se tratará de evitar vocablos demasiado técnicos o complicados de entender.
Empezaremos por explicar el sistema en su conjunto, qué actores participan y qué relación tienen entre ellos. La foto general podría ser la siguiente
Entendemos por sistema eléctrico, todos aquellos sujetos, instituciones, regulación, instalaciones y economía relacionados con la generación transporte/distribución y consumo de energía eléctrica.
Algunas partes del sistema están fuertemente reguladas (como es el caso del transporte y la distribución en el mercado español y en la mayoría de los países) mientras que otras sólo existen procedimientos operativos o de funcionamiento, existiendo libertad de actuación en ellos.
En cualquier caso, la normativa vigente a la globalidad del sector es de una extraordinaria complejidad, con infinidad de leyes, en muchas ocasiones corrigiendo a otras leyes, que hacen de su comprensión una tarea muy complicada.
Desde que un kilovatio hora es generado por una fuente de generación hasta que es consumido por un consumidor distante se deben cumplir ciertas reglas y normativa de índole físico (circulación por líneas, pérdidas, cuantificación por contadores, etc.) y económico (alguien debe comprarlo y vendérnoslo, en alguno de los mercados o directamente del generador). Veamos cómo es el esquema.
Podemos dividir el sistema eléctrico en 2 grandes bloques: un camino físico, por donde circulará energía y un camino económico, por donde circularán euros. Empezaremos por ver los del camino físico.
Generación
Está compuesto por el conjunto de centrales de generación eléctrica de diferentes tecnologías y que, la mayoría, son de propiedad privada, aunque en algunos casos, son propiedad pública pero gestionadas por empresas privadas (por ejemplo, las concesiones hidroeléctricas). En otros países, buena parte de la generación es de propiedad estatal (por ejemplo, EDF en Francia).
Las principales tecnologías de generación, evolución de la potencia instalada y generación de energía para 2025, son las siguientes:

Normalmente su ubicación se encuentra alejada de los puntos de consumo. Se pueden hacer muchas clasificaciones de los generadores, pero la más extendida es según su origen renovable o no, así las principales serían:
| Fuente | Origen |
| Hidroeléctrica | Renovable |
| Turbinación de bombeos | No Renovable |
| Nuclear | No Renovable |
| Ciclo combinado, turbina de vapor | No Renovable |
| Fuel, Gas, Carbón | No Renovable |
| Eólica | Renovable |
| Solar | Renovable |
| Cogeneración | No Renovable |
| Biomasa, biogás | Renovable |
| Residuos | Renovable/ No Renovable |
Transporte y distribución
La energía generada debe trasladarse hacia los puntos de consumo mediante las líneas de transporte y distribución.
Las líneas de transporte forman una malla (para garantizar la calidad de suministro) en la que conectan la generación y, como su nombre indica, transportan su energía a largas distancias y con un rango de tensión muy elevada para reducir las pérdidas que todo conductor no ideal presenta al paso de la corriente (efecto Joule).
Las tensiones más frecuentes en España son las de 220 y 400 kV (más de 41.000 km de los más de 43.000 km existentes) aunque también las hay de menor tensión (entre 25 kV y 132 kV).
La última interconexión internacional se ha realizado en corriente continua (DC) a 320 kV para reducir las pérdidas de transmisión, por lo que son necesarias estaciones conversoras en cada extremo de la línea. Las futuras interconexiones también serán de este tipo pero a 400 kV.
En España, la red de transporte presenta un régimen de monopolio y está gestionada por un único Operador de Sistema (OS): Red Eléctrica de España (REE) (en otros países puede haber más de uno).

Las líneas de distribución, ya cercanas a los puntos de consumo, forman una red capilar donde se adaptan los parámetros de tensión de la red de transporte a los adecuados para los consumidores domésticos (Baja Tensión) y profesionales (Alta y Baja Tensión).
Su régimen es de monopolio natural repartido entre diferentes empresas privadas (dependiendo del país puede ser una única), aunque es un negocio regulado al 100%.
Existen más de 300 distribuidores en España, sin embargo, nuevamente la inmensa mayoría de los puntos de suministro permanecen en manos de las compañías verticalmente integradas: Endesa (e-distribución), Iberdrola (i-DE), Naturgy (UFD), Repsol (Viesgo) y EDP (E-Redes).

Consumidores
Finalmente, el gran olvidado por todos, están los consumidores. Los circuitos eléctricos se cierran al ser consumida la electricidad generada, transportada y distribuida, por parte de los consumidores.
Físicamente estos pueden hacerlo bien en baja tensión, bien en alta tensión, dependiendo de la tensión disponible en su ubicación y/o de la potencia contratada, para lo cual existen toda una serie de tarifas a las que pueden acogerse.
Estas tarifas tienen correspondencia directa con las correspondientes a los peajes y cargos de acceso y dependen de la potencia contratada y la tensión de suministro.
Además, cada una de ellas tiene asociado un coste de la potencia (el fijo de la factura), de cuantía regulada por ley y a cobrar por los distribuidores, aunque los comercializadores de mercado libre suelen incluir algún recargo.
Las tarifas disponibles actualmente son:
- 2.0TD Tarifa doméstica por excelencia. Corresponde a un consumidor de Baja Tensión con potencia contratada menor a 15 kW
- 3.0TD Tarifa de pymes y negocios no muy grandes. También es de Baja Tensión y para potencias mayores de 15 kW
- Tarifas de alta tensión 6.1TD a 6.4TD que dependen del escalón de alta tensión a la que están conectados.
Las tarifas dedicadas exclusivamente a recarga de Vehículos eléctricos son:
- 3.0TDVE de Baja Tensión (<1kV) y potencia mayor a 15 kW
- 6.1TDVE de Alta Tensión: para tensiones entre 1 y 30 kV
- 6.2TDVE de Alta Tensión: para tensiones entre 30 y 72,5 kV
Las tarifas, en España, están diseñadas con el fin de que los consumidores asuman los costes del sistema (unos 14.500 M€ de costes regulados en 2025 a lo que habría que sumar los costes de los mercados, unos 21.300 M€, un total de casi 36.000 M€) mediante el pago de sus facturas, de tal forma que según se avanza en la tarifa cada vez se paga más por la potencia contratada (hasta la tarifa 6.1) y menos por la energía.
No existiría un sistema eléctrico global, si no hubiera un comercio de la energía eléctrica generada, dsitribuida y consumida. Así que veamos cómo está estructurado el camino económico.
Mercados
Como en otros sectores, existe un mercado de contado para la electricidad mayorista del día siguiente (Day Ahead) donde el OMIE (Operador del Mercado Ibérico-Polo Español) gestiona la compra y venta de la electricidad por parte de los diversos agentes que lo componen, principalmente los generadores y los comercializadores.
Este mercado se organiza para satisfacer la mayoría de la energía eléctrica que se genera/consume en España, teniendo pues mucha liquidez, sin embargo en otros países puede no serlo tanto, gestionándose mucha energía de otras maneras (acuerdos bilaterales y compras a futuro sobre todo).
Cuando en medios se habla del precio de la electricidad, se habla de este mercado, que poco o nada tiene que ver con las facturas que pagamos los consumidores.
Para corregir cambios de última hora en generadores o en previsiones de demanda, existen los mercados intradiarios (3 subastas adicionales).
También existe el mercado continuo, donde pueden hacerse operaciones mucho más cercanas al tiempo real y donde no hay subastas, sino acuerdos.
Además de lo anterior, los agentes también pueden operar en un mercado de futuros, OMIP (Operador do Mercado Ibérico – Portugal) donde se gestiona la entrega física o financiera de energía futura a diferentes horizontes temporales (semana, mes, año, etc).
Por último, existen toda una serie de mercados técnicos (Servicios de Ajuste) cuya gestión está a cargo de REE, con el objetivo de hacer casar oferta con demanda de la manera óptima para cada nodo del sistema y al menor coste posible para el sistema. Están gestionados por el Operador del Sistema, REE.
Comercializadores
Normalmente los consumidores no le compran la electricidad a los generadores o mercados (aunque podrían hacerlo: son los llamados consumidores directos) sino que lo hacen a través de un agente intermedio llamado comercializador.
Este utiliza factores de escala para poder conseguir energía en mejores condiciones, la cual traslada al consumidor obteniendo por ello un margen de beneficio (compra en mayorista, vende al detalle).
Un comercializador pues hace de intermediario al adquirir la electricidad bien a un generador directamente (que podría ser del mismo grupo empresarial) o bien en los mercados de contado o derivados, para revendérsela a los consumidores.
Además, también hace de recaudador para pagar a todos los agentes que intervienen en el sistema ya que es el único que se relaciona con el consumidor, mediante la factura.
Existen más de 900 comercializadoras, sin embargo, en 2025, el 89% de los consumidores tenía como comercializador a una de las 5 grandes: Iberdrola, Endesa, Naturgy, Repsol y Total Energies, aunque sólo las 2 primeras acaparan al 64% de los consumidores. Hay pues una gran concentración lo que se traduce en una pobre competencia real.
Además de todo lo anterior, hay 2 entidades que no intervienen en las acciones de compra-venta de electricidad, pero que son fundamentales para la existencia del sistema:
El Estado orienta el sistema de acuerdo con Europa, así planifica los diferentes aspectos tanto técnicos como económicos.
El regulador (CNMC). Tiene una doble funcionalidad, por un lado, supervisa el correcto funcionamiento de todo este tinglado, generando informes de supervisión y competencia.
Por otro lado, genera la normativa de acuerdo a las orientaciones del estado además de las indicaciones de los diferentes agentes que intervienen.





