Este año 2025 será el lanzamiento tan esperado de las motos eléctricas de Honda a nivel mundial.

Honda ha decidido dar un golpe sobre la mesa en el mundo de las motocicletas eléctricas, y lo hace con dos modelos que podrían marcar un antes y un después en su estrategia global.
Aunque la marca japonesa lleva tiempo hablando de su compromiso con la neutralidad de carbono, hasta ahora sus avances en el campo de las motocicletas eléctricas eran poco más que testimoniales.
Pero tras su paso por el Salón EICMA de Milán, todo apunta a que este 2025 será el año en que la firma empiece a tomarse muy en serio este camino.
Honda E-VO: así es la primera moto eléctrica grande de la marca con alma retro
Así lo aseguraron los propios responsables de la marca, que señalaron este año como el verdadero inicio del desembarco de sus motos eléctricas en los concesionarios de todo el mundo.
En 2025 se espera que la comercialización empiece a adquirir volumen, con vistas a que, a partir de 2026, se entre en una fase de expansión global.
Según los planes de Honda, el objetivo es alcanzar nada menos que 30 modelos eléctricos disponibles en todo el mundo para 2030, lo que supone una auténtica revolución para una marca que ha cimentado buena parte de su prestigio en los motores de combustión interna.
Uno de los grandes protagonistas de esta ofensiva es la Honda EV Fun Concept, una motocicleta que, aunque tiene un aire futurista, está lista para entrar en producción.
La moto eléctrica de 1.000 euros creada por un ex-directivo de Tesla
Esta naked deportiva sin carenado promete ofrecer unas prestaciones equivalentes a las de una motocicleta de combustión de media cilindrada, lo que sitúa su rendimiento en un nivel muy competitivo.
La batería de este modelo es fija, algo que podría generar debate, ya que no es extraíble, aunque Honda lo compensa con la compatibilidad con cargadores rápidos CCS2, el mismo estándar que utilizan los coches eléctricos.
Este detalle es especialmente importante porque permitirá a los usuarios recargar hasta el 80% de la batería en apenas 30 minutos, lo que acerca este modelo a un uso práctico tanto en ciudad como para trayectos de media distancia.
La autonomía real de esta motocicleta ronda los 100 kilómetros, una cifra que, aunque pueda parecer limitada, está en línea con lo que ofrecen otros modelos eléctricos actuales en su categoría.
Además, Honda insiste en que la experiencia de conducción será digna de su nombre, destacando que esta EV Fun Concept ofrecerá una gran estabilidad, una manejabilidad muy alta gracias a su diseño estrecho y un rendimiento de frenada sobresaliente.
Todo apunta a que Honda no está dispuesta a sacrificar las sensaciones deportivas que siempre han caracterizado a sus modelos, ni siquiera en el paso al mundo eléctrico.
El chasis de la EV Fun Concept es otro de sus puntos fuertes. Con una estructura autoportante que integra el motor y la batería, y un subchasis fabricado en aluminio, este modelo presenta una arquitectura moderna que se remata con un espectacular basculante monobrazo.
Este detalle, muy apreciado por los aficionados, no solo aporta un valor estético sino también técnico, ya que mejora la rigidez y facilita el mantenimiento.
El apartado de frenos también llama la atención, con un doble disco delantero de 320 mm y pinzas de seis pistones, mientras que en la parte trasera monta un disco con pinza de dos pistones.
Honda parece decidida a llevar a producción este sistema de frenado sin apenas modificaciones, algo que sería muy bien recibido por los futuros compradores.
Por otro lado, el tren delantero equipa una horquilla invertida, típica de motos deportivas de gama alta, y las ruedas son de 17 pulgadas con neumáticos de perfil bajo y gran anchura.
Todo ello refuerza la apuesta de Honda por ofrecer un producto que no sea simplemente un scooter eléctrico con aspiraciones, sino una verdadera motocicleta capaz de satisfacer a los motoristas más exigentes.
El segundo modelo que Honda presentó en el EICMA es el EV Urban Concept, un scooter eléctrico que apunta directamente a revolucionar la movilidad urbana. E
ste modelo está diseñado para ser una solución práctica y funcional para los desplazamientos diarios en ciudad, pero con un enfoque en la conectividad y la integración digital.
Honda ha desarrollado una interfaz hombre-máquina especialmente intuitiva para este modelo, buscando que el piloto pueda interactuar con la moto y con su entorno de una forma sencilla y fluida.
La marca japonesa quiere que este scooter sea algo más que un medio de transporte, busca convertirlo en una plataforma de movilidad inteligente.
El EV Urban Concept también equipa una batería fija compatible con carga rápida CCS2, lo que demuestra que Honda quiere unificar sus soluciones de recarga para simplificar la vida de sus clientes.
Además, cuenta con transmisión final por correa dentada, lo que reduce el mantenimiento al eliminar el uso de cadenas, y presenta un diseño largo y bajo que ya se está convirtiendo en tendencia dentro del segmento de los scooters eléctricos modernos.
El freno delantero perimetral es otro detalle que pone de manifiesto que Honda no ha descuidado la parte técnica, ofreciendo soluciones que mejoran la eficiencia de frenada y reducen el peso no suspendido.
A pesar de la información detallada que se ha ofrecido sobre estos dos modelos, Honda todavía no ha desvelado datos clave como la potencia, la velocidad máxima o el precio final.
Estas incógnitas mantienen la expectación entre los posibles compradores y los seguidores de la marca, ya que podrían ser determinantes para el éxito o el fracaso de este ambicioso proyecto.
La llegada de estas motos al mercado plantea varias preguntas. Por un lado, queda por ver si la autonomía será suficiente para competir con otras opciones eléctricas que ya están presentes o que están a punto de llegar.
Por otro lado, el hecho de que las baterías sean fijas puede no ser del gusto de todos, especialmente en zonas donde la infraestructura de carga rápida aún no está plenamente desarrollada.
Este aspecto podría limitar su adopción en mercados donde la carga en casa o en puntos lentos sigue siendo la opción mayoritaria.
También es interesante plantearse si Honda será capaz de convencer a los motoristas más tradicionales con estos modelos eléctricos.
La estética deportiva, las prestaciones y la calidad técnica parecen estar aseguradas, pero muchos usuarios siguen mostrando cierta resistencia a abandonar los motores de combustión.
Habrá que ver si la marca japonesa logra transmitir que estas nuevas motos no solo son una evolución tecnológica, sino una alternativa real y atractiva que puede convivir perfectamente con el legado de sus míticas motocicletas.
Etiqueta: motos eléctricas



