La fotovoltaica consolida su dominio en España con un nuevo récord histórico en Junio

La energía solar fotovoltaica continúa reforzando su posición como la principal tecnología del sistema eléctrico español.

Los datos correspondientes al mes de junio muestran un nuevo avance de esta fuente renovable, que no solo lideró el mix de generación por tercer mes consecutivo, sino que además alcanzó las cifras de producción y de participación más elevadas registradas hasta la fecha.

Todo ello en un contexto de demanda eléctrica prácticamente estable, lo que pone de manifiesto el creciente peso que las energías renovables están adquiriendo en el suministro nacional.

Según los datos publicados por Red Eléctrica, la tecnología fotovoltaica produjo durante junio 7.071 GWh, lo que representa un incremento interanual del 17,1% respecto al mismo mes de 2025.

Esa producción permitió cubrir el 29,4% de toda la electricidad generada en España durante el mes, una cuota sin precedentes para esta tecnología y que confirma la aceleración del proceso de transformación del sistema eléctrico español.

El nuevo máximo llega apenas un año después de que la fotovoltaica comenzara a marcar registros históricos de forma continuada.

En junio de 2024 había logrado liderar por segunda vez consecutiva el mix eléctrico con una cuota del 22,2% y una producción de 4.791 GWh.

Doce meses más tarde ese crecimiento continuó hasta consolidar a la tecnología solar como la principal fuente de generación nacional, y ahora, en junio de 2026, el salto vuelve a ser significativo tanto en volumen de electricidad producida como en peso dentro del sistema.

El liderazgo de la fotovoltaica no se limita al balance mensual. El pasado 6 de junio también se alcanzó un nuevo récord diario cuando esta tecnología llegó a aportar el 34,9% de toda la electricidad generada en el sistema durante esa jornada, reflejando la creciente capacidad instalada y el mejor aprovechamiento de los recursos solares disponibles.

El avance de la energía solar ha sido uno de los principales responsables del incremento registrado por las energías renovables en su conjunto.

Durante junio, las tecnologías limpias generaron 14.020 GWh, un 12% más que un año antes, elevando su participación hasta el 58,4% del mix eléctrico español.

Si además se incorpora la electricidad procedente de instalaciones de autoconsumo, la contribución renovable alcanza aproximadamente el 60% de toda la electricidad consumida.

Estos datos reflejan una evolución especialmente significativa si se comparan con los registrados hace apenas dos años.

En junio de 2024 las renovables representaban el 58,7% del mix eléctrico, una cifra ya muy elevada, aunque con una composición diferente en la que la eólica mantenía un peso superior al actual y la fotovoltaica todavía se encontraba en una fase de fuerte expansión.

Desde entonces, la incorporación de nueva capacidad solar ha modificado de forma notable el reparto entre tecnologías.

Tras la fotovoltaica, la energía nuclear ocupó la segunda posición en el mix de junio con una participación del 18,5%. La eólica aportó el 15,75%, mientras que los ciclos combinados representaron el 15,65% y la hidráulica alcanzó el 8,9%.

En conjunto, las tecnologías libres de emisiones de CO₂ equivalente generaron el 79,8% de toda la electricidad producida durante el mes, confirmando la progresiva descarbonización del sistema eléctrico español.

La evolución de la demanda ofrece un contraste interesante con el fuerte crecimiento experimentado por la generación renovable.

Una vez corregidos los efectos de la temperatura y de la laboralidad, el consumo eléctrico descendió un 0,9% respecto a junio del año anterior. Sin embargo, en términos brutos la demanda aumentó un 0,5%, situándose en 21.970 GWh.

A esa cifra hay que añadir otros 1.414 GWh procedentes de instalaciones de autoconsumo, una modalidad que continúa expandiéndose impulsada principalmente por la creciente implantación de sistemas fotovoltaicos en viviendas, industrias y empresas.

El desarrollo del autoconsumo se ha convertido en uno de los elementos más relevantes de la transformación energética española al reducir la dependencia de la red convencional y aumentar la generación distribuida.

En el conjunto del primer semestre del año, la demanda eléctrica nacional alcanzó los 127.020 GWh, un 1,4% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior.

Una vez ajustados los efectos meteorológicos y laborales, ese crecimiento se reduce al 0,9%, lo que confirma una evolución relativamente moderada del consumo eléctrico pese al aumento de la electrificación en distintos sectores.

La creciente presencia de generación renovable también vuelve a poner de relieve la importancia del almacenamiento energético para garantizar el equilibrio entre producción y consumo.

Durante junio se integraron en la red 1.003 GWh mediante sistemas de baterías y centrales de bombeo hidráulico.

Posteriormente, estas instalaciones devolvieron al sistema 592 GWh de electricidad cuando las condiciones de demanda lo requirieron, permitiendo una utilización más eficiente de la producción renovable disponible.

El desarrollo del almacenamiento adquiere una relevancia creciente a medida que aumenta la participación de tecnologías variables como la solar y la eólica.

La capacidad para desplazar parte de la producción hacia las horas de mayor demanda constituye uno de los elementos fundamentales para seguir incrementando la cuota renovable sin comprometer la estabilidad del sistema eléctrico.

La evolución observada durante junio también se trasladó a los sistemas eléctricos insulares, aunque con características propias derivadas de su menor tamaño y de una estructura de generación distinta a la de la Península.

En Baleares, la demanda eléctrica descendió un 0,3% una vez corregidos los efectos de temperatura y laboralidad, mientras que en valores brutos se redujo un 1,2%, hasta alcanzar 618.557 MWh.

Pese a esa ligera caída del consumo, la energía solar fotovoltaica volvió a incrementar su presencia.

La producción fotovoltaica en el archipiélago aumentó un 5,6% respecto al mismo mes del año anterior y alcanzó una cuota del 14,7% del mix eléctrico balear.

Las energías renovables representaron en conjunto el 18% de la generación insular, mientras que el ciclo combinado continuó siendo la principal tecnología de producción con una participación del 61,2%.

Junio dejó además dos registros históricos para Baleares. El día 25 se alcanzó el máximo diario de producción fotovoltaica con 2.547 MWh y, apenas veinticuatro horas después, el sistema eléctrico balear registró el mayor volumen de generación renovable de su historia al producir 3.087 MWh en una sola jornada.

Otro elemento relevante del sistema balear continúa siendo el enlace submarino con la Península. Durante junio permitió cubrir el 24,9% de la demanda eléctrica del archipiélago, consolidándose como una infraestructura estratégica para mejorar la seguridad de suministro y facilitar la integración de renovables.

En Canarias, por su parte, la demanda mostró una evolución distinta. Corregidos los efectos de la temperatura y la laboralidad, el consumo aumentó un 1% respecto a junio de 2025. En términos brutos, el incremento fue del 1,6%, alcanzando los 717.795 MWh.

En cuanto a la generación, el ciclo combinado mantuvo la primera posición con una cuota del 39,9%, seguido por la energía eólica con el 19,7%. La fotovoltaica continuó aumentando su producción, con un crecimiento del 8,3% hasta alcanzar 46.195 MWh, equivalentes al 6,4% del mix eléctrico del archipiélago.

En conjunto, las energías renovables representaron el 26,5% de la electricidad generada en Canarias durante junio, una cifra que confirma la progresiva incorporación de tecnologías limpias en un sistema con condicionantes técnicos muy diferentes a los del territorio peninsular.

La comparación con los datos de años anteriores permite apreciar la velocidad del cambio que está experimentando el sistema eléctrico español.

En junio de 2024 la fotovoltaica ya comenzaba a ocupar una posición protagonista tras convertirse por segunda vez consecutiva en la principal tecnología de generación nacional. Entonces produjo 4.791 GWh y alcanzó una cuota del 22,2%, estableciendo además un récord diario con 201 GWh generados el 21 de junio y una participación del 26,8% en el mix de esa jornada.

Dos años después, esas cifras han sido ampliamente superadas. La producción mensual ha aumentado en más de 2.200 GWh y la participación de la fotovoltaica en el sistema se acerca ya a un tercio de toda la generación eléctrica durante algunos días especialmente favorables.

Esta evolución responde tanto al incremento continuo de la potencia instalada como a la consolidación del autoconsumo y al desarrollo de nuevas infraestructuras capaces de integrar un volumen creciente de generación renovable.

Al mismo tiempo, pone de manifiesto la necesidad de seguir reforzando el almacenamiento energético y las redes eléctricas para aprovechar plenamente la electricidad producida durante las horas de mayor irradiación solar.

Los datos de junio reflejan así un sistema eléctrico que continúa avanzando hacia una mayor descarbonización sin que ello vaya acompañado de un incremento significativo de la demanda.

La combinación de una producción renovable cada vez más elevada, una fotovoltaica que encadena récord tras récord y una creciente implantación del almacenamiento dibuja un escenario en el que la transformación energética española sigue acelerándose.

Para el mercado eléctrico, la industria y los consumidores, esta evolución confirma que la energía solar ha dejado de ser una tecnología complementaria para convertirse en uno de los pilares sobre los que se está construyendo el sistema eléctrico del futuro.