Los eléctricos arrasan en Reino Unido: 26,5 % de las ventas, frente al desplome del diésel al 2,7 %

Con 276.635 eléctricos matriculados en lo que va de año, el cambio hacia la movilidad eléctrica en Reino Unido ya es imparable.

Reino Unido ha dado un giro de 180 grados en su relación con el automóvil. Si hace apenas una década el mercado británico estaba dominado por los motores diésel y de gasolina, hoy el escenario es radicalmente distinto.

En el mes de agosto, los coches eléctricos puros alcanzaron un 26,5 % de las matriculaciones, un crecimiento que los sitúa por encima de los vehículos de gasolina (24,8 %) y los consolida como la segunda opción más elegida por los británicos.

Solo los híbridos (HEV), algunos con baterías ridículas, mantienen una mayor cuota de mercado, con un 34,2 %.

La gran perdedora de esta nueva fotografía del mercado es, sin duda, la tecnología diésel. Con un exiguo 2,7 % de las matriculaciones, el diésel se ha convertido en una opción residual que apenas despierta interés entre los compradores.

El descenso no es casual ni inesperado: a lo largo de la última década, el diésel ha pasado de dominar las carreteras a ser visto como el símbolo de una era que se extingue.

Este mes de agosto no ha sido un caso aislado. En lo que va de 2025, los coches eléctricos acumulan un 21,9 % de todas las matriculaciones en Reino Unido.

También hay que destacar la cuota de mercado que el coche eléctrico ha conseguido en países importantes en población, como Alemania y Francia, donde la cuota de eléctricos ronda el 18 %.

La media europea, según datos oficiales, se mantiene en un 17,7 %, lo que confirma que el Reino Unido avanza a un ritmo superior en la electrificación del parque automotor.

La lectura del mercado británico revela una transformación más profunda que un simple cambio de preferencias. Los consumidores están abandonando paulatinamente la combustión interna como única fuente de energía, optando cada vez más por soluciones alternativas, ya sea el eléctrico puro, el híbrido o el enchufable.

El dato combinado de híbridos (34,2 %) y enchufables (11,8 %) refuerza esa idea: casi la mitad de los coches vendidos hoy en Reino Unido tienen algún tipo de electrificación.

De enero a agosto, se han matriculado 276.635 coches eléctricos puros en el país, una cifra que demuestra que la apuesta por esta tecnología no es marginal, sino central en el mercado automovilístico británico.

Este crecimiento de los eléctricos se da en un contexto europeo de más de 1,5 millones de vehículos vendidos en lo que va del año.

Tesla consigue liderar el mercado británico del coche eléctrico con 36.608 unidades vendidas entre enero y agosto.

Pero el verdadero protagonismo lo acaparan las marcas europeas, y más concretamente las alemanas, que dominan con autoridad el resto del ranking. Volkswagen ha logrado matricular 26.775 coches eléctricos, BMW le sigue muy de cerca con 26.345 y Audi no se queda atrás, sumando 23.224 unidades.

En quinta posición, Ford ha conseguido 19.342 matriculaciones, resistiendo en un mercado que cambia de forma acelerada y donde el liderazgo ya no se mide sólo en motores, sino en voltios.

Este ranking no solo demuestra que Tesla sigue resistiendo el empuje como referente del vehículo eléctrico, sino que las marcas europeas tienen una gran cuota de mercado.

Otra realidad que arrojan los datos es que las marcas chinas todavía no consiguen las cuota de mercado que muchos medios nos quieren hacer ver.

Las cifras dejan claro que el coche eléctrico ya no es una promesa de futuro: es una realidad presente y cada vez más dominante.

Pero también hay que tener en cuenta el papel de los híbridos. Mientras muchos los ven como una tecnología de transición razonable, otros critican que prolongan artificialmente la vida del motor de combustión.

Con un 34,2 % de las ventas en agosto, los híbridos se erigen como los reyes del mercado británico. Detrás de estos tipos de vehículo sigue habiendo motores diésel y de gasolina que funcionan en un gran porcentaje.

El mercado automotor británico está viviendo una transformación histórica. Con los eléctricos superando a los de gasolina y dejando atrás al diésel, se rompe con décadas de la hegemonía de los combustibles fósiles.

Este auge del coche eléctrico contribuye de forma directa a reforzar la independencia energética del país, al reducir las importaciones de combustibles fósiles.

Los datos estiman que, si se mantiene la tendencia actual, el país podría llegar a recortar en gran número sus importaciones de petróleo para 2035.

El coche eléctrico es un cambio que no solo afecta al mercado automovilístico, sino también al equilibrio energético y geopolítico del país.

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Datos: acea, Electric Nick Bluesky.