Polestar firma su mejor inicio de año con más de 13.000 coches eléctricos entregados en el primer trimestre de 2026

La marca sueca crece un 7% interanual impulsada por mercados clave y prepara una ofensiva de nuevos modelos en los próximos tres años.

Polestar ha arrancado 2026 con cifras positivas. El fabricante de coches eléctricos ha registrado un total de 13.126 entregas durante el primer trimestre, lo que supone el mejor inicio de año en su historia.

Aunque no se trata de su récord trimestral absoluto, sí confirma una tendencia de crecimiento sostenido en un contexto global cada vez más exigente para el sector.

El dato representa un incremento del 7% respecto al mismo periodo del año anterior, consolidando la recuperación tras un 2024 más débil y reforzando el optimismo de la compañía para los próximos meses.

Este resultado cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que el primer trimestre suele ser el más flojo para la marca, con volúmenes que tienden a aumentar a lo largo del ejercicio.

En perspectiva, Polestar ha experimentado una evolución irregular en sus primeros trimestres recientes. En 2023 entregó 12.006 unidades, en 2024 cayó hasta 6.975, y en 2025 volvió a crecer hasta 12.304 vehículos.

El arranque de 2026, por tanto, no solo mejora el dato del año pasado, sino que marca un nuevo techo para este periodo concreto.

A pesar de este buen desempeño, el mejor trimestre de la compañía sigue siendo el cuarto de 2022, cuando alcanzó las 20.243 unidades.

Desde ese año, Polestar optó por reportar cifras de ventas en lugar de entregas, lo que introduce ciertos matices en la comparación histórica, aunque no altera la lectura general de crecimiento progresivo.

El consejero delegado de la compañía, Michael Lohscheller, ha valorado positivamente estos resultados, subrayando tanto el crecimiento como la fortaleza de la marca en mercados estratégicos.

Según el directivo, el aumento de entregas ha estado respaldado por un sólido comportamiento en países como Australia, Alemania, Suecia, Corea del Sur y Reino Unido, regiones donde Polestar ha logrado consolidar su presencia.

Este avance llega tras un 2025 que ya fue calificado como año récord para la compañía, lo que añade presión pero también expectativas sobre el desempeño de 2026.

El hecho de haber logrado su mejor primer trimestre tras ese precedente refuerza la percepción de que Polestar mantiene una trayectoria ascendente pese a un entorno menos favorable.

Uno de los aspectos llamativos del informe es la ausencia de desglose por modelos o regiones, una práctica habitual en la marca.

Actualmente, la gama de Polestar se compone de tres vehículos eléctricos: el Polestar 2, una berlina media que fue el primer modelo de la compañía; el SUV Polestar 3; y el crossover Polestar 4.

El Polestar 2, en particular, se encuentra en la fase final de su ciclo comercial, lo que hace prever cambios importantes en la oferta a corto plazo.

En este sentido, la compañía ya ha anunciado una de las mayores ofensivas de producto de su historia.

En los próximos tres años, Polestar lanzará el sucesor del Polestar 2, incorporará el esperado Polestar 5 con enfoque Gran Turismo, ampliará la familia del Polestar 4 con nuevas variantes de carrocería y añadirá el Polestar 7, un SUV eléctrico de menor tamaño.

Este despliegue de nuevos modelos será clave para sostener el crecimiento en un mercado cada vez más competitivo, donde la diferenciación por diseño, tecnología y posicionamiento de marca resulta determinante.

En paralelo a la expansión de su gama, Polestar continúa reforzando su red comercial a nivel global.

La compañía ha aumentado su presencia hasta cerca de 230 puntos de venta, lo que supone un incremento del 50% respecto al mismo trimestre del año anterior.

Esta expansión responde a una estrategia clara de acercamiento al cliente, combinando su modelo digital con espacios físicos propios.

Alemania juega un papel especialmente relevante dentro de este plan. A principios de abril, Polestar anunció una reestructuración de su colaboración con concesionarios en el país, marcando una nueva fase en su desarrollo comercial.

El objetivo es reforzar su implantación en uno de los mercados europeos más importantes para el coche eléctrico.

Los resultados en Alemania respaldan esta apuesta. Incluso antes de la reestructuración, la marca ya había registrado un crecimiento del 57,4% en 2025, seguido de un aumento adicional del 50,2% en el primer trimestre de 2026.

Además, Polestar ha confirmado que duplicará el número de “Polestar Spaces” en el país durante este año, con la previsión de alcanzar las 30 ubicaciones en 2027.

Este enfoque combina expansión física con fortalecimiento de marca, un elemento clave en un segmento donde la percepción del producto juega un papel decisivo en la decisión de compra.

A pesar de los buenos resultados, el contexto global sigue siendo complejo. Factores geopolíticos y económicos están generando incertidumbre en la industria automovilística, afectando tanto a la demanda como a las cadenas de suministro.

En este escenario, Polestar destaca la “resiliencia” mostrada durante el primer trimestre como una señal positiva de cara al resto del año.

El reto ahora será mantener este impulso en los próximos trimestres, tradicionalmente más fuertes para la compañía, y aprovechar el lanzamiento de nuevos modelos para ampliar su base de clientes.

La combinación de crecimiento comercial, renovación de producto y expansión internacional será determinante para consolidar su posición dentro del competitivo mercado de los coches eléctricos.

Su mejor primer trimestre hasta la fecha no solo refleja unas cifras de crecimiento, sino también una estrategia que empieza a dar resultados en distintos frentes.

La verdadera prueba llegará en los próximos meses, cuando el mercado ponga a prueba la solidez de este crecimiento.