El fabricante sueco completa una de las primeras demostraciones de transferencia de energía bidireccional a una potencia nunca vista.

La carga bidireccional se perfila como una de las tecnologías con mayor potencial para transformar la movilidad eléctrica, y no solo en el segmento de los turismos.
Scania ha dado un nuevo paso en esta dirección al demostrar un sistema Vehicle-to-Grid (V2G) capaz de devolver hasta 750 kW de potencia a la red eléctrica utilizando uno de sus camiones eléctricos y el nuevo estándar Megawatt Charging System (MCS).
Según el fabricante sueco, se trata de una de las primeras demostraciones mundiales de transferencia de energía bidireccional mediante MCS en vehículos industriales pesados.
La prueba alcanzó una intensidad de hasta 1.000 amperios y una potencia máxima de 750 kW durante el proceso de descarga hacia la red, una cifra que coincide con la capacidad máxima de carga que las baterías utilizadas por Scania pueden admitir a través de este estándar.
La importancia de este anuncio va más allá de la cifra de potencia alcanzada. El verdadero avance reside en la combinación de dos tecnologías llamadas a desempeñar un papel clave en la electrificación del transporte pesado: la carga ultrarrápida de megavatios y la integración energética bidireccional.
Hasta ahora, la conversación en torno a los camiones eléctricos se ha centrado principalmente en la autonomía y en la velocidad de recarga. Sin embargo, el desarrollo de sistemas V2G introduce una nueva dimensión.
Los vehículos dejan de ser simples consumidores de electricidad para convertirse en activos energéticos capaces de almacenar energía y devolverla cuando la red lo necesite.
En la demostración realizada por Scania, el sistema utilizó el estándar MCS, una tecnología diseñada específicamente para vehículos pesados eléctricos.
Este sistema permitirá potencias muy superiores a las que ofrece actualmente el conector CCS utilizado por la mayoría de los camiones eléctricos. Las baterías empleadas por Scania, compartidas tecnológicamente con MAN dentro del grupo Traton, admiten hasta 375 kW mediante CCS y hasta 750 kW mediante MCS.
La elección de MCS es especialmente relevante porque supone un paso más allá de las pruebas realizadas hasta ahora. Hace apenas unas semanas, un proyecto desarrollado en Alemania logró devolver 325 kW a la red utilizando un camión eléctrico MAN. Sin embargo, aquella demostración utilizó un sistema CCS convencional y no la nueva arquitectura de carga de megavatios.
El estándar MCS lleva años desarrollándose dentro de la organización CharIN, responsable también de buena parte de los estándares de recarga utilizados actualmente por la industria.
El objetivo es crear un sistema universal capaz de atender las necesidades de los vehículos industriales de gran tonelaje, reduciendo significativamente los tiempos de carga y facilitando operaciones de transporte de larga distancia.
Aunque la interfaz física del conector ya ha sido oficialmente estandarizada mediante la norma IEC 63379, todavía quedan pendientes algunos elementos relacionados con la comunicación y el software que permitirán la interoperabilidad total entre vehículos, cargadores y sistemas energéticos.
Según recoge la información proporcionada por Scania, estos desarrollos podrían completarse a lo largo de los próximos meses.
Para el fabricante sueco, el potencial de esta tecnología es enorme. Tobias Ejderhamn, responsable global de Transformación y Nuevos Negocios de Scania, considera que los camiones eléctricos pueden desempeñar un papel activo dentro del sistema energético.
En lugar de limitarse al transporte de mercancías, las flotas podrían ofrecer servicios de flexibilidad eléctrica aprovechando los periodos en los que los vehículos permanecen estacionados.
Esta visión cobra especial sentido en centros logísticos y depósitos de transporte. A diferencia de los automóviles particulares, muchos camiones pasan largas horas inmovilizados entre rutas o durante los descansos obligatorios de los conductores.
Durante esos periodos, las baterías podrían utilizarse para estabilizar la red, absorber excedentes de producción renovable o suministrar energía en momentos de elevada demanda.
Scania explica que la solución demostrada incorpora comunicación en tiempo real entre el vehículo, el cargador y los sistemas de gestión energética.
Este aspecto resulta fundamental para que los procesos de carga y descarga puedan coordinarse de forma dinámica según las necesidades operativas de la flota y las condiciones del sistema eléctrico.
La compañía considera que esta integración puede mejorar significativamente la rentabilidad de los camiones eléctricos. Más allá del ahorro en combustible y mantenimiento, las flotas podrían generar ingresos adicionales participando en mercados energéticos o reduciendo costes asociados al consumo eléctrico.
Desde Traton, grupo al que pertenece Scania, también destacan la relevancia de combinar carga de megavatios y gestión inteligente de la energía.
Según Yorben Muller, responsable de producto de carga del grupo, el valor de la demostración no reside únicamente en el flujo bidireccional de electricidad, sino en la capacidad de integrar esa energía dentro de sistemas avanzados de gestión.
La solución presentada permite realizar carga y descarga bidireccional mediante una única interfaz MCS, integrarse con sistemas externos de gestión energética y controlar todo el proceso desde plataformas de supervisión centralizadas.
A pesar del éxito de la demostración, Scania todavía no ha detallado cuándo prevé comercializar esta tecnología a gran escala. El fabricante se limita a señalar que las capacidades V2G podrían acelerar la adopción del transporte eléctrico pesado al mejorar su propuesta económica para los operadores de flotas.
El anuncio llega además pocos días después de que la marca presentara nuevas configuraciones de baterías para sus camiones eléctricos.
La incorporación de un séptimo paquete bajo la cabina permitirá superar los 800 kilómetros de autonomía en determinadas aplicaciones, mientras que el puerto MCS ya forma parte de las opciones disponibles para nuevos pedidos.
La combinación de baterías de mayor capacidad, recarga de megavatios y funciones bidireccionales apunta hacia un escenario en el que los camiones eléctricos no solo transportarán mercancías, sino que también actuarán como elementos activos de la infraestructura energética.
Una evolución que podría convertir a las flotas en protagonistas de la transición energética y no únicamente en consumidoras de electricidad.
Fuente: electrive



