La Kia PV7 de 9 plazas consigue una autonomía de 460 kilómetros y carga rápida hasta 350 kW.

El sector de los vehículos comerciales eléctricos acaba de dar un paso adelante con la presentación del Kia PV7 en el IAA Transportation de Hannover, Alemania.
Este segundo modelo de la familia Platform Beyond Vehicle (PBV) de la marca coreana llega para complementar la oferta del PV5, galardonado como Furgoneta Internacional del Año 2026, y se posiciona como una alternativa seria en un segmento cada vez más competido donde el Volkswagen ID.BUZZ ha dominado hasta ahora sin rivales directos de estas características.
Con unas dimensiones de 5,35 metros de longitud, 1,995 metros de ancho y 1,99 metros de altura, el Kia PV7 supera claramente a su hermano pequeño y se sitúa en una categoría superior dentro de los comerciales ligeros.
Su batalla de 3,5 metros permite configuraciones que van desde las dos plazas en la versión Cargo hasta las nueve plazas en Europa y once en Corea del Sur para la variante Passenger.
Ho Sung Song, presidente y consejero delegado de Kia, ha declarado que el PV7 «marca el siguiente paso en nuestro camino hacia la movilidad personalizada» y va «más allá del propio vehículo para ofrecer una solución de negocio completa».
La arquitectura E-GMP.S, desarrollada específicamente para esta familia de vehículos comerciales, incorpora por primera vez en un modelo de este tipo la tecnología de 800 voltios, una novedad que hasta ahora brillaba por su ausencia en el segmento de las furgonetas eléctricas.
Esta característica técnica permite al PV7 recargar del 10 al 80 por ciento en aproximadamente 20 minutos con un cargador rápido de corriente continua de 350 kW, una velocidad que supera con creces a la mayoría de competidores actuales.
El sistema ofrece dos opciones de batería con capacidades de 71,5 kWh y 96,2 kWh, ambas con tecnología de celdas de níquel-cobalto-manganeso (NCM).
La versión Cargo Long equipada con la batería de mayor capacidad alcanza una autonomía homologada que supera los 460 kilómetros según el ciclo WLTP, una cifra más que suficiente para las necesidades diarias de la mayoría de flotas comerciales.
El motor eléctrico, situado en el eje delantero, entrega hasta 200 kW, equivalentes a 272 CV, y 420 Nm de par máximo. Kia ha confirmado que llegará posteriormente una variante con tracción total, aunque sin fecha concreta para su comercialización.
Una de las innovaciones más llamativas del Kia PV7 es la incorporación de dos tomas de carga.
La delantera admite tanto corriente alterna como continua, mientras que la trasera, de carácter opcional, está pensada exclusivamente para corriente alterna.
Esta solución, inédita en la marca, pretende facilitar la recarga en espacios reducidos donde no siempre es posible aparcar de frente al punto de carga.
El sistema Vehicle-to-Load (V2L) completa las opciones de gestión energética, permitiendo alimentar herramientas y equipos externos directamente desde el vehículo mediante tomas de 230 voltios disponibles tanto en el interior como en el exterior.
En su configuración Cargo, el PV7 se dirige directamente a operaciones de logística, reparto y gestión de flotas. La versión Long con techo estándar ofrece hasta 6,1 metros cúbicos de volumen de carga según la norma VDA, cifra que asciende hasta los 8,0 metros cúbicos en la variante de techo elevado.
Para contextualizar estas cifras, el PV5 Cargo largo se queda en 4,4 metros cúbicos, lo que supone un incremento del 82 por ciento en la capacidad máxima.
La carga útil también experimenta un salto significativo, con hasta 1.165 kilogramos en el Long y 1.200 kilogramos en el Compact, frente a los 605-800 kilogramos del modelo más pequeño según configuración.
La altura del borde de carga se sitúa en 550 milímetros, mientras que la zona de almacenamiento admite hasta tres europalés de 800 × 1.200 mm.
Kia ofrece opciones de acceso trasero mediante un portón abatible convencional o uno de doble hoja abatible hacia los lados, especialmente útil en espacios con limitaciones de altura.
La versión Cargo incorpora además un modo de conducción específico para cargas pesadas que ajusta el comportamiento del vehículo según la carga transportada.
La variante Passenger prioriza el transporte de personas y se presenta como una alternativa moderna a los monovolúmenes tradicionales, un segmento prácticamente desaparecido del mercado europeo.
La configuración de siete plazas incorpora asientos extraíbles sobre raíles largos que permiten múltiples combinaciones, mientras que la de nueve plazas puede configurarse con o sin una cuarta fila de asientos.
En Corea del Sur, Kia llegará a ofrecer una configuración de hasta once asientos, aunque es poco probable que esta variante se homologue en Europa debido a las diferentes normativas de seguridad.
El diseño exterior sigue la filosofía Opposites United de Kia, con un frontal característico de capó negro que ya vimos en el PV5, ópticas verticales integradas en los contornos del capó para la luz diurna y una silueta monovolumen con techo plano.
Los embellecedores negros en los pilares contribuyen a crear una apariencia flotante del techo.
En el habitáculo, el puesto de conducción integra un cuadro de instrumentos digital de 12,9 pulgadas y una pantalla táctil central de 14,6 pulgadas para el sistema de infoentretenimiento.
La versión Cargo prioriza los espacios de almacenamiento abiertos y el respaldo abatible del asiento central para maximizar la practicidad, mientras que la Passenger apuesta por un interior bicolor, compartimentos cerrados e iluminación ambiental, aunque estos elementos conllevan un sobrecoste.
Una consola central opcional que se convierte en mesa refuerza el carácter versátil del vehículo.
El sistema Pleos Connect, basado en Android Automotive OS, incorpora una tienda de aplicaciones abierta, actualizaciones por vía telemática y el asistente de voz por inteligencia artificial Gleo AI.
Para clientes profesionales, Kia ofrece un paquete denominado Business Solutions que incluye un sistema de gestión de flotas, interfaces para datos de vehículos conectados y servicios de monitorización para diagnósticos predictivos y mantenimiento programado.
En materia de seguridad, el PV7 incorpora siete airbags, incluido uno montado en el techo para el ocupante del asiento delantero derecho, una característica poco habitual en vehículos comerciales.
El catálogo de asistentes a la conducción incluye control de crucero adaptativo con navegación integrada, asistente de mantenimiento de carril 2.0, frenada de emergencia automática, cámara de 360 grados y sistema de aparcamiento remoto.
La puerta corredera cuenta con cierre automático, y las puertas de carga pueden monitorizarse de forma remota.
Kia ha anunciado que desarrollará hasta 23 variantes del PV7, incluyendo versiones chasis cabina para carroceros especializados y modelos de conversión desarrollados junto a socios.
Esta estrategia modular, denominada Sistema de Carrocería Flexible (FBS), permite crear derivados sobre una estructura de vehículo estandarizada, optimizando costes de desarrollo y producción. La diversidad de configuraciones busca atender las necesidades específicas de diferentes sectores, desde la logística hasta el transporte de pasajeros o aplicaciones especializadas.
El calendario de lanzamiento sitúa la llegada del Kia PV7 a los concesionarios de Corea del Sur y Europa durante la segunda mitad de 2027.
La marca coreana no ha revelado datos sobre precios, aunque la estrategia seguida con el Kia EV5 y otros modelos recientes sugiere que buscará un posicionamiento competitivo.
Nuevos mercados y derivados específicos llegarán posteriormente, según las necesidades de cada región.
La familia PBV seguirá creciendo con el anunciado PV9, un tercer integrante de mayores dimensiones cuyo lanzamiento está fijado para 2029.
Esta estrategia de productos diferenciados por tamaño y aplicación pretende cubrir todo el espectro del mercado de vehículos comerciales ligeros eléctricos, desde soluciones urbanas compactas hasta alternativas para operaciones de mayor escala.
El PV7 se sitúa así como el puente entre ambos extremos, ofreciendo versatilidad tanto para uso profesional como familiar.
La presentación del Kia PV7 representa un paso significativo en la electrificación del transporte comercial, un segmento que tradicionalmente ha tardado más en adoptar la movilidad eléctrica debido a las exigencias de autonomía, capacidad de carga y coste total de propiedad.
La incorporación de tecnología de 800 voltios en una furgoneta eléctrica marca un precedente que probablemente otros fabricantes tendrán que seguir para mantener su competitividad.
Con una autonomía superior a los 460 kilómetros, tiempos de recarga comparables a los de los turismos eléctricos premium y una versatilidad sin precedentes, el PV7 llega para demostrar que los vehículos comerciales eléctricos pueden competir de tú a tú con sus equivalentes de combustión, no solo en prestaciones ambientales, sino también en capacidades operativas reales.







