Ultraviolette F77: la moto eléctrica que corre como una 700 cc y llega a España con polémica

Puede conducirse con carnet B, dice el titular. Una moto de 40 caballos, 230 kilómetros de autonomía y estética de hypernaked japonesa que se vende como una “125”.

¿Estamos ante una nueva revolución en la movilidad eléctrica o es solo una fórmula legal que aprovecha un vacío normativo?. La llegada de la Ultraviolette F77 a Europa y específicamente a España ha levantado más de una ceja en el sector.

India está en plena efervescencia tecnológica en el terreno de las dos ruedas. Marcas como TVS o Bajaj han abierto el camino, mientras startups como Ather, River y ahora Ultraviolette lo están revolucionando.

Esta última no es precisamente una recién llegada, pero sí ha sido la más ambiciosa: no se ha conformado con scooters o vehículos utilitarios, sino que ha querido presentar una deportiva, de verdad, con aspiraciones europeas y estética radical.

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Presentada en Berlín durante el evento Reload.Land 2025, la nueva Ultraviolette F77 Mach 2 llega a Europa en dos versiones: Recon y Superstreet Recon. Ambas ya están homologadas para circular en toda la UE con carné A1, o con un permiso B con al menos tres años de antigüedad.

Y eso es justo lo que más llama la atención: una moto de aspecto y comportamiento claramente superiores que se cuela en la categoría L3e de 125 cc gracias a su potencia nominal, que se limita a 9,5 kW (unos 12 CV). Pero, cuidado, su pico es de 30 kW, es decir, nada menos que 40 CV.

Este desequilibrio entre potencia nominal y real se explica por la normativa ECE R85. La ley europea permite que se homologuen en la categoría “light” aquellas motos cuya potencia sostenida durante 30 minutos no supere los 11 kW. La F77 lo cumple.

Pero en ráfagas cortas, durante unos pocos minutos, puede liberar toda su artillería: una aceleración de 0 a 60 km/h en apenas 2,3 segundos y de 0 a 100 en 7,7. Es decir, más rápido que muchas motos de 600 y 700 cc.

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La comparación más directa no se hace esperar: la F77 se parece, por diseño, a una Yamaha MT-125. Pero por prestaciones, está más cerca de una MT-07.

Su velocidad máxima alcanza los 155 km/h. Su par de 100 Nm, más que muchas trail de 800 cc, garantiza una respuesta inmediata y contundente, especialmente en ciudad.

Pero si su motor sorprende, la batería no se queda atrás. Con 10,3 kWh de capacidad, está embebida en el propio chasis, lo que contribuye a una mejor distribución de pesos.

Según homologación WTMC, ofrece hasta 143 kilómetros en uso mixto y hasta 231 kilómetros en ciudad. En condiciones reales la autonomía bajará, sobre todo en carretera, donde es difícil superar los 100 km por carga. Aun así, estas cifras superan ampliamente a la media de su segmento.

El equipamiento tecnológico también es un punto fuerte. Ultraviolette ha dotado a su F77 con frenada regenerativa en diez niveles, control de tracción con cuatro ajustes, asistencia en pendiente, control de estabilidad dinámica, iluminación full LED (con faro autoajustable), doble luz trasera con freno central, conectividad LTE, GPS, Bluetooth, y una pantalla TFT de 5 pulgadas gestionada por un sistema operativo propio: UV Automotive Linux OS.

En la India, la F77 cuesta al cambio unos 3.300 euros. En Alemania, su precio promocional de lanzamiento es de 8.990 euros para la versión Recon y 9.290 euros para la Superstreet Recon, hasta el 8 de agosto.

Después, subirán a 9.990 y 10.390 euros, respectivamente. En España, la cosa se dispara todavía más: 10.390 y 10.790 euros, gestionados por Rhino Electric Motors, la empresa tras la marca española Velca.

Es decir, más de tres veces su valor en origen. ¿La razón? Certificación europea, logística, transporte, IVA, distribución y márgenes. Pero eso no quita que, para muchos potenciales compradores, pagar más de 10.000 euros por una “125” sea un trago difícil de justificar.

Ahora bien, ¿es realmente una 125? Legalmente, sí. Pero en términos de rendimiento, claramente no. Lo cual plantea otro dilema: esta moto va a acabar en manos de conductores sin experiencia con motos de gran cilindrada.

Y eso puede ser un problema. Porque conducir una moto de 40 caballos sin haber pasado antes por una de 20 o 30 puede ser una receta para el desastre. ¿Debería cambiarse la normativa?. ¿O es esta una excelente oportunidad para democratizar la moto deportiva eléctrica?.

Ultraviolette lo apuesta todo a este formato: una naked eléctrica de altas prestaciones que se cuela en el mercado como una opción urbana premium, con estética rompedora y tecnología a raudales.

Su éxito dependerá de muchos factores: confianza en la marca, fiabilidad real, atención postventa, disponibilidad de recambios, campañas de marketing y, por supuesto, experiencia de usuario.

Lo que está claro es que esta moto no pasará desapercibida. En un mercado plagado de scooters eléctricos anodinos, donde la mayoría apuesta por la eficiencia y la funcionalidad, la F77 se presenta como un producto pasional, con aspiraciones deportivas y que no teme decir: “sí, soy de 125, pero corro como una 700”.