Con una arquitectura de 800 voltios y un precio de 20.000 euros está arrasando en ventas en China.

BYD ha encontrado una nueva forma de medir la distancia que separa al mercado chino del europeo. Mientras en Europa los fabricantes siguen considerando una referencia competitiva completar una carga rápida del 10 al 80% en unos 25 minutos.
La marca china acaba de poner a la venta un SUV eléctrico familiar capaz de alcanzar el 97% de su batería en apenas nueve minutos.
Y no se trata de un prototipo, ni de una serie limitada, ni de un modelo de lujo de más de 80.000 euros. Es el nuevo BYD Song Ultra EV.
Su precio es de lo mas revelador, en China arranca en 151.900 yuanes, una cifra equivalente a unos 21.000 dólares o alrededor de 19.000-21.000 euros según el cambio utilizado.
El modelo comenzó a venderse oficialmente el 26 de marzo y, apenas veinte días después de su lanzamiento, ya había superado las 20.000 unidades comercializadas.
Según distintas informaciones procedentes del mercado chino, los pedidos anticipados habían alcanzado incluso las 21.586 reservas antes de la llegada de las primeras entregas.
Un dato que refleja hasta qué punto BYD ha conseguido combinar dos de los factores más valorados por el cliente chino: un precio agresivo y una tecnología de carga muy por delante de lo que ofrecen actualmente los fabricantes europeos.
El Song Ultra EV se sitúa en la zona alta del segmento D-SUV. Con 4.850 mm de largo, 1.910 mm de ancho, 1.670 mm de alto.
Sus dimensiones lo colocan frente a modelos como el BMW iX3, el Audi Q6 e-tron o el Mercedes-Benz GLC eléctrico.
La gama está formada por cuatro versiones. Las dos primeras utilizan una batería de 68,4 kWh y ofrecen una autonomía homologada de 620 kilómetros bajo el ciclo chino CLTC.
La variante de acceso, denominada 605 km Leading, cuesta 151.900 yuanes y desarrolla 240 kW, equivalentes a 326 CV.
Por encima se sitúa la 605 km Transcend, que mantiene la misma batería, la misma autonomía y la misma potencia, pero añade un equipamiento más completo a cambio de 159.900 yuanes.
Las dos versiones superiores recurren a una batería de mayor capacidad, con 82,7 kWh, y elevan la autonomía hasta 710 kilómetros CLTC.
El Song Ultra EV 710 km Transcend parte de 169.900 yuanes y desarrolla 270 kW, equivalentes a 367 CV. La terminación Excellence, la más equipada de la gama, alcanza los 179.900 yuanes, unos 24.800 dólares.
Todas las versiones tienen algo en común: utilizan un único motor eléctrico trasero y, por tanto, cuentan con tracción trasera. El par máximo anunciado es de 305 Nm y la velocidad máxima queda limitada a 210 km/h.
El gran argumento del Song Ultra EV es la nueva generación de baterías Blade de BYD. La compañía las denomina Short Blade 2.0 o Blade Battery de segunda generación y las combina con el nuevo sistema Flash Charging 2.0. El resultado son unas cifras que, a día de hoy, no tienen equivalente directo en el mercado.
Según los datos facilitados por la marca, el Song Ultra EV puede pasar del 10 al 70% de carga en solo cinco minutos.
Pero lo más llamativo es que puede alcanzar el 97% en apenas nueve minutos. Incluso en condiciones extremas la pérdida de rendimiento es muy limitada.
BYD asegura que, a una temperatura ambiente de -30 ºC, el tiempo necesario para llegar al 97% apenas aumenta tres minutos. Otras informaciones elevan el tiempo total hasta 12 minutos cuando la batería se recarga entre el 20 y el 97% a esa temperatura.
Aunque la compañía no ha detallado todavía la potencia máxima de carga en kW, se puede calcular que la carga tiene una potencia media de 397 kW, una auténtica locura.
Para ponerlo en contexto, un BMW iX3, un Audi Q6 e-tron o un Mercedes-Benz GLC eléctrico necesitan entre 21 y 22 minutos para recuperar del 10 al 80% de la batería.
El BYD Song Ultra EV prácticamente duplica esa velocidad y además mantiene una curva de carga muy alta hasta casi completar la batería.
Por supuesto, conviene tomar con cautela la autonomía homologada. Los 620 y 710 kilómetros anunciados están medidos bajo el ciclo CLTC chino, considerablemente más optimista que el WLTP europeo.
En la práctica, el alcance real será sensiblemente inferior, especialmente en autopista o con climatización intensa.
Aun así, las capacidades de 68,4 y 82,7 kWh, junto con una carrocería de 4,85 metros, permiten pensar en autonomías reales suficientemente amplias como para competir sin complejos con los SUV eléctricos europeos.
La tecnología no se limita a la batería. El Song Ultra EV es también uno de los modelos más avanzados de BYD en materia de confort y asistencia a la conducción.
Toda la gama incluye de serie la suspensión inteligente DiSus-C, un sistema de amortiguación adaptativa desarrollado por la propia marca.
El eje delantero utiliza un esquema McPherson, mientras que detrás se recurre a una suspensión multibrazo de cinco brazos.
BYD también ha incorporado un sistema de estabilización pensado para mantener el control del vehículo en caso de reventón o pinchazo de uno de los neumáticos.
A ello se suman siete airbags, incluido un airbag central delantero, una solución todavía poco habitual en este segmento.
En las versiones más equipadas puede añadirse el sistema de asistencia DiPilot 300. Este conjunto utiliza un sensor lidar y un total de 27 sensores distribuidos por el vehículo.
Según BYD, permite ofrecer funciones de conducción asistida tanto en autopista como en ciudad, además de maniobras de aparcamiento automático.
A nivel estético, el Song Ultra EV adopta el lenguaje de diseño de la familia Dynasty de BYD. El frontal recurre a una interpretación minimalista del estilo Dragon Face, con una parrilla cerrada en negro y unos faros muy afilados unidos por una banda luminosa que recorre todo el ancho del coche.
En la zaga aparecen unos pilotos continuos con un diseño inspirado en el nudo chino, uno de los rasgos visuales más característicos de la marca.
La silueta lateral también busca diferenciarse. El pilar D oscurecido genera un efecto de techo flotante y la línea de cintura se divide en tres secciones para aligerar visualmente un conjunto de proporciones generosas. Las llantas de 19 pulgadas tienen un diseño aerodinámico de baja resistencia y la carrocería puede elegirse en seis colores.
El interior sigue la misma filosofía de mezclar una apariencia tecnológica con un elevado nivel de equipamiento.
Frente al conductor aparece una instrumentación digital de 10,25 pulgadas, mientras que en el centro del salpicadero se sitúa la clásica pantalla giratoria de BYD, en este caso con 15,6 pulgadas. A ello se añade un Head-Up Display de 26 pulgadas proyectado sobre el parabrisas.
Todo el sistema funciona con la nueva interfaz UI 7.0 de BYD y admite control por voz en cuatro zonas distintas del habitáculo.
La marca también ha trabajado en la calidad percibida, utilizando materiales suaves al tacto en las superficies principales y sustituyendo la tradicional palanca de cambios por un selector electrónico situado detrás del volante.
El equipamiento de serie resulta especialmente llamativo si se compara con su precio. Incluso las versiones básicas incluyen asientos delanteros calefactados, ventilados y con función de masaje de diez puntos.
El asiento del conductor dispone de reglajes eléctricos en ocho posiciones, mientras que el del acompañante añade un reposapiés y ajustes adicionales.
Uno de los detalles más peculiares es el denominado modo cama. Los asientos delanteros y traseros pueden plegarse hasta formar una superficie continua de aproximadamente 1,8 metros de largo, pensada para descansar durante un viaje o para aprovechar el coche en actividades al aire libre.
La habitabilidad también parece estar entre los puntos fuertes del modelo. BYD anuncia 986 mm de espacio para las piernas en las plazas traseras y una banqueta posterior abatible en proporción 40:60.
El volumen de carga tampoco se queda corto: el maletero delantero ofrece 150 litros y el trasero alcanza 730 litros, ampliables hasta 1.659 litros si se pliegan los asientos.
Incluso hay espacio para soluciones poco habituales en este rango de precios. El Song Ultra EV incorpora un compartimento con funciones de refrigeración y calefacción capaz de mantener temperaturas entre -6 ºC y 50 ºC, una especie de pequeño frigorífico integrado en el vehículo.
Todo ello ayuda a explicar por qué el nuevo SUV de BYD ha tenido un arranque comercial tan fulgurante. En China, el Song Ultra EV no solo se presenta como una alternativa más barata a los SUV eléctricos europeos, sino como un producto capaz de superarlos en algunos apartados decisivos, especialmente en velocidad de carga y equipamiento.
La gran incógnita ahora es si esta tecnología terminará llegando a Europa y, sobre todo, a qué precio. Si BYD consigue trasladar una parte de estas prestaciones a los mercados occidentales sin disparar los costes, el Song Ultra EV podría convertirse en una demostración muy clara de hacia dónde se dirige la próxima generación de coches eléctricos.







