Xpeng acaba de abrir los pedidos del P7+ en España

Una berlina construida con arquitectura de 800 voltios y con la mayor potencia de carga que encontrarás en el mercado español.

Xpeng abre pedidos del P7+ en España y apunta directamente al corazón del coche eléctrico premium europeo

Xpeng ha abierto oficialmente los pedidos en España del nuevo P7+, una gran berlina eléctrica de más de cinco metros de largo que combina autonomías elevadas, carga ultrarrápida y un despliegue tecnológico poco habitual incluso dentro del segmento premium.

Todo ello con una política de precios que amenaza con aumentar todavía más la presión sobre los fabricantes europeos tradicionales.

La marca china, que hasta ahora había centrado buena parte de su presencia en España alrededor de los SUV eléctricos G6 y G9, incorpora ahora a su catálogo un modelo con el que pretende competir en un terreno especialmente delicado para la industria europea: el de las berlinas eléctricas de alta gama. El P7+ ya puede reservarse en el mercado español y las primeras entregas están previstas para el próximo mes de junio.

Aunque Xpeng todavía sigue siendo un fabricante relativamente joven para buena parte del público europeo, el P7+ refleja hasta qué punto algunas marcas chinas han acelerado su evolución tecnológica y comercial en apenas unos años.

El nuevo modelo no solo apuesta por el diseño y la electrificación, sino también por una estrategia de equipamiento y precios que empieza a alterar las referencias tradicionales del segmento premium.

Con 5,07 metros de longitud, 1,93 metros de anchura y una batalla de tres metros, el P7+ se sitúa claramente en la categoría de las grandes berlinas ejecutivas.

Su tamaño lo coloca en un territorio donde hasta hace poco dominaban prácticamente en solitario modelos europeos como el Mercedes EQS, el BMW i7 o el Audi A6 e-tron, además de alternativas estadounidenses como el Tesla Model S.

Sin embargo, Xpeng llega con una propuesta muy distinta en términos de posicionamiento económico. La gama española arrancará oficialmente en 45.990 euros sin incluir ayudas públicas, descuentos promocionales ni campañas comerciales.

En algunas comunicaciones de la marca incluso se menciona un precio efectivo cercano a los 40.990 euros al aplicar promociones y adelantos asociados a incentivos.

Esa combinación entre dimensiones, tecnología y precio explica buena parte de la expectación que está generando el modelo. Visualmente, el P7+ apuesta por una carrocería muy aerodinámica, con una línea de techo descendente y una estética claramente orientada a maximizar la eficiencia.

El coeficiente aerodinámico anunciado por la marca es de apenas 0,211 cx, una cifra especialmente baja incluso dentro del mercado eléctrico actual. Este trabajo aerodinámico resulta fundamental tanto para reducir consumos como para mejorar las autonomías homologadas.

En el interior, Xpeng ha optado por un planteamiento muy digitalizado y centrado en la experiencia tecnológica. Buena parte del protagonismo recae sobre el nuevo chip Turing desarrollado por la propia compañía, capaz según la marca de alcanzar 750 TOPS, es decir, 750 teraoperaciones por segundo.

Este procesador actúa como cerebro del sistema multimedia y de los asistentes avanzados de conducción basados en inteligencia artificial. La arquitectura interior sigue la tendencia minimalista habitual en muchos fabricantes eléctricos, aunque combinada con un importante despliegue de pantallas.

Frente al conductor aparece una instrumentación digital de 8,8 pulgadas, acompañada por una gran pantalla central táctil de 15,6 pulgadas desde la que se controlan la mayoría de funciones del vehículo. El conjunto se completa con un Head-Up Display de 26 pulgadas proyectado sobre el parabrisas.

La marca también ha querido reforzar el componente premium mediante una dotación especialmente generosa incluso en las versiones de acceso.

El P7+ incorpora techo panorámico, sistema de sonido Xpeng Opera 2.0 con 20 altavoces, asientos eléctricos con calefacción, ventilación y masaje, además de climatización con bomba de calor.

Uno de los aspectos más interesantes del modelo aparece en el aprovechamiento del espacio interior. Pese a tratarse de una berlina de líneas deportivas, el vehículo ofrece cinco plazas con una habitabilidad trasera muy amplia gracias a la larga distancia entre ejes.

Además, Xpeng ha apostado por una solución poco habitual en este segmento: un gran portón trasero que facilita el acceso al maletero.

La capacidad de carga alcanza 573 litros en configuración normal y puede ampliarse hasta 1.931 litros con los asientos posteriores abatidos.

Son cifras más propias de algunos SUV o familiares que de una berlina convencional, lo que permite al P7+ jugar también la carta de la versatilidad práctica.

Pero más allá del diseño o del equipamiento, el apartado técnico es probablemente el elemento donde Xpeng busca marcar mayores diferencias frente a muchos rivales europeos.

Toda la gama del P7+ utiliza una arquitectura eléctrica de 800 voltios, una tecnología que empieza a extenderse en el mercado premium y que permite acceder a potencias de carga especialmente elevadas.

En las versiones superiores, la berlina china admite hasta 446 kW de potencia máxima en corriente continua.

Sobre el papel, eso permite recuperar del 10 al 80% de batería en apenas 12 minutos, una cifra que sitúa al P7+ entre los coches eléctricos con recarga más rápida disponibles actualmente en Europa.

Xpeng ya había introducido esta tecnología en los SUV G6 y G9, pero ahora la traslada a su nueva berlina insignia.

La gama española estará compuesta inicialmente por tres variantes. La versión de acceso, denominada RWD Standard Range, utiliza una batería LFP de 61,7 kWh y un motor trasero de 245 CV. Su autonomía homologada alcanza los 455 kilómetros WLTP.

Por encima se sitúa la RWD Long Range, que incrementa la potencia hasta 313 CV e incorpora una batería LFP de 74,9 kWh. En esta configuración, el P7+ homologa hasta 530 kilómetros de autonomía combinada WLTP y hasta 660 kilómetros en ciclo urbano.

El tope de gama será el AWD Performance, equipado con dos motores eléctricos y una potencia conjunta de 503 CV. Esta variante puede acelerar de 0 a 100 km/h en 4,3 segundos y mantiene una autonomía WLTP cercana a los 500 kilómetros gracias a la batería de mayor capacidad.

Los precios oficiales comunicados para España sitúan al RWD Standard Range en 45.990 euros, al RWD Long Range en 49.990 euros y al AWD Performance en 55.990 euros, siempre antes de ayudas públicas o promociones adicionales.

La llegada del P7+ se produce además en un momento especialmente sensible para la industria europea. El mercado de coches eléctricos atraviesa una fase de fuerte competencia, presión sobre márgenes y creciente protagonismo de las marcas chinas.

Fabricantes como BYD, MG, Leapmotor o la propia Xpeng están acelerando su expansión comercial aprovechando una combinación difícil de igualar: mucha tecnología, costes competitivos y una enorme velocidad de desarrollo.

En el caso concreto de Xpeng, la estrategia parece centrarse en posicionarse como una alternativa tecnológica premium con precios claramente inferiores a los de muchos fabricantes europeos tradicionales. El P7+ representa probablemente el ejemplo más claro de esa filosofía hasta ahora.

Además, la marca china está apostando por un nivel de carga tecnológica que ya no se limita únicamente a la batería o al motor eléctrico.

Sistemas de inteligencia artificial, grandes capacidades de procesamiento y asistentes avanzados empiezan a convertirse en parte central del argumento comercial de estos nuevos fabricantes.

Para las marcas europeas, la amenaza no llega únicamente por el precio, sino también por la velocidad a la que algunos competidores chinos están reduciendo la distancia tecnológica y de percepción de calidad.

Modelos como el P7+ muestran cómo el mercado eléctrico premium empieza a transformarse en un escenario mucho más abierto y competitivo de lo que era hace apenas unos años.

La llegada de esta berlina a España no garantiza por sí sola un cambio inmediato en el equilibrio del mercado, pero sí confirma una tendencia cada vez más evidente: los fabricantes chinos ya no se limitan a competir en segmentos económicos o urbanos.

Ahora también buscan disputar directamente uno de los territorios históricamente más rentables y simbólicos para la industria automovilística europea.