Lexus entra de lleno en el segmento de los SUV eléctricos de gran tamaño

El Lexus TZ está Basado comparte tecnología y arquitectura con el nuevo Toyota Highlander eléctrico.

Lexus TZ el gran SUV eléctrico con el que Lexus quiere redefinir el lujo… y abrir una nueva etapa en Europa

Lexus ya no habla solo de electrificación ni de prestaciones. Con el nuevo TZ, la firma premium de Toyota intenta construir un discurso diferente alrededor del coche eléctrico: convertir el desplazamiento en una experiencia centrada en el espacio, el confort y el tiempo que pasan los ocupantes dentro del vehículo.

El resultado es un SUV de gran formato, completamente eléctrico, con tres filas de asientos y capacidad para seis pasajeros que se sitúa como nuevo buque insignia tecnológico de la marca. La llegada del TZ supone además un movimiento estratégico dentro del grupo Toyota.

Después de presentar la variante eléctrica del Highlander para Norteamérica y de ver aparecer modelos derivados dentro del ecosistema del fabricante japonés, Lexus introduce ahora su interpretación más ambiciosa del concepto: un SUV orientado al segmento premium global, con especial atención al mercado estadounidense pero con previsión de desembarco europeo.

Por tamaño y planteamiento, el nuevo modelo entra directamente en una categoría donde ya existen referencias consolidadas como el Kia EV9, el Hyundai Ioniq 9 o el Volvo EX90.

Sin embargo, Lexus parece haber querido evitar una aproximación basada únicamente en cifras de potencia o aceleración. Su apuesta gira alrededor del refinamiento, el aislamiento y una experiencia interior distinta.

Con 5,10 metros de longitud, 1,99 metros de anchura y 1,705 metros de altura, el TZ es uno de los vehículos más grandes desarrollados por la marca japonesa para el mercado internacional.

La distancia entre ejes alcanza los 3.050 milímetros, una cifra que condiciona completamente el diseño del habitáculo y permite alojar una configuración interior de tres filas con seis plazas individuales.

Lexus describe el concepto como una “Driving Lounge”, una especie de salón sobre ruedas donde el objetivo no es únicamente transportar pasajeros sino mejorar la calidad del tiempo durante el trayecto.

Esta idea aparece repetidamente en el planteamiento del modelo y se refleja en decisiones de diseño orientadas a maximizar la sensación de amplitud y comodidad.

La distribución interior apuesta por dos plazas en cada fila. En función del acabado, la segunda fila puede incorporar elementos orientados al confort como reposapiernas, mientras que el acceso a la tercera fila se ha optimizado mediante mecanismos específicos para abatir los asientos intermedios y facilitar el paso.

La ausencia de elementos propios de un vehículo térmico ha permitido además modificar la disposición del suelo y de la última fila para mejorar el espacio disponible para cabeza y piernas.

Todo lo que debes saber para viajar con un coche eléctrico

Según la información facilitada por la marca, incluso adultos de elevada estatura deberían poder viajar con comodidad en las plazas posteriores.

El maletero también forma parte del argumento comercial del modelo. Con todas las filas operativas ofrece alrededor de 290 litros otras fuentes elevan ligeramente la cifra por encima de los 300 litros, mientras que con las filas posteriores plegadas la capacidad alcanza los 2.017 litros, una cifra propia de vehículos orientados al transporte de carga más que al lujo.

A nivel técnico, el TZ se apoya en la arquitectura e-TNGA del grupo Toyota, concretamente sobre una evolución vinculada a la plataforma TNGA-K utilizada en modelos de gran tamaño.

Aunque existe consenso entre las fuentes sobre esta base técnica común con el Highlander eléctrico, algunos detalles relacionados con la gama mecánica presentan diferencias según la información publicada.

Donde sí existe coincidencia es en la presencia de un sistema eléctrico con batería de 95,8 kWh como elemento principal de la oferta.

También aparece mencionada una posible versión con batería de 77 kWh en algunas informaciones internacionales, aunque otras comunicaciones únicamente hacen referencia al acumulador de mayor capacidad.

Dado que no toda la gama ha sido detallada oficialmente de forma homogénea, este aspecto queda pendiente de confirmación definitiva. La autonomía anunciada se mueve entre los 530 y los 540 kilómetros dependiendo del mercado y del ciclo de homologación aplicado.

En cualquier caso, el objetivo declarado por Lexus parece ser ofrecer una combinación equilibrada entre tamaño, prestaciones y eficiencia, más que perseguir cifras récord. La recarga rápida tampoco busca liderar el segmento.

El TZ admite una potencia máxima de 150 kW en corriente continua, permitiendo recuperar del 10% al 80% de la batería en aproximadamente entre 30 y 35 minutos según las especificaciones publicadas. Para carga doméstica o semirrápida se menciona compatibilidad con carga en corriente alterna de hasta 22 kW.

En el apartado mecánico aparecen algunas diferencias entre las distintas informaciones disponibles. Todas coinciden en que el Lexus TZ utilizará tracción total mediante dos motores eléctricos, pero existen referencias a diferentes escalones de potencia.

Una de las configuraciones citadas sitúa la gama en dos niveles: una versión de 230 kW equivalente a unos 313 CV capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en aproximadamente entre 6,4 y 6,6 segundos, y una variante superior con 300 kW o cerca de 408 CV que reduce ese tiempo hasta alrededor de 5,2 segundos.

Otras especificaciones apuntan directamente a una configuración con dos motores de 167 kW cada uno, entregando conjuntamente cerca de 300 kW y unos 407 CV. En todos los casos, la velocidad máxima queda limitada electrónicamente a 180 km/h.

La gestión de potencia se realiza mediante el sistema DIRECT4 de Lexus, encargado de repartir el par entre ambos ejes para optimizar motricidad, estabilidad y confort de marcha.

Uno de los elementos más curiosos del conjunto es la presencia de una transmisión virtual denominada Interactive Manual Drive.

Aunque técnicamente no existe una caja de cambios convencional, el sistema recrea relaciones de marcha mediante programación electrónica, modificando respuesta, sonido y sensación de conducción utilizando levas tras el volante y simulación acústica.

La puesta a punto también recibe protagonismo. Lexus ha trabajado específicamente en suspensiones y comportamiento dinámico para evitar que el gran tamaño del vehículo penalice el confort.

El eje delantero utiliza esquema McPherson mientras que el trasero emplea una configuración multibrazo desarrollada específicamente para este modelo.

Además incorpora Dynamic Rear Steering, un sistema de dirección trasera activa que permite que las ruedas posteriores giren hasta cuatro grados.

A velocidades bajas y medias pueden hacerlo en sentido contrario a las delanteras para mejorar maniobrabilidad, mientras que a velocidades elevadas acompañan el giro para incrementar estabilidad.

Gracias a ello, el radio de giro puede reducirse desde 5,8 hasta 5,4 metros según configuración. En el interior aparece también una nueva generación tecnológica para Lexus.

El salpicadero adopta una arquitectura horizontal con una instrumentación digital de 12,3 pulgadas y una pantalla central multimedia de 14 pulgadas basada en un sistema operativo completamente renovado.

Entre los elementos más llamativos se encuentra la tecnología Invisible Tech, diseñada para ocultar determinados controles y mostrarlos únicamente cuando el usuario interactúa con determinadas zonas del habitáculo.

La marca también introduce nuevas molduras decorativas inspiradas en bambú tratadas mediante procesos específicos de iluminación ambiental para transformar visualmente el interior según el momento del día.

Desde Lexus explican que el proyecto nace de una idea concreta: ofrecer valor a clientes que priorizan calidad de vida, autenticidad y experiencia por encima del simple desplazamiento.

El ingeniero jefe Takeshi Miyaura resume esa filosofía señalando que el vehículo busca añadir una nueva dimensión al uso del automóvil: no solo conducir o viajar, sino disfrutar del tiempo que se pasa dentro.

Todavía no se han comunicado precios oficiales ni una estructura definitiva para todos los mercados.

Algunas informaciones apuntan a un lanzamiento comercial inicial durante el último trimestre del año, mientras otras sitúan la llegada europea en 2027. La estrategia exacta de comercialización todavía necesita concreción por parte del fabricante.

Lo que sí parece claro es que el Lexus TZ no llega para convertirse en el SUV eléctrico más rápido ni el que más kilómetros homologue.

Su papel es otro: demostrar que el siguiente salto competitivo en el coche eléctrico premium puede no estar en la potencia o en la carga ultrarrápida, sino en convertir el interior del vehículo en un espacio donde viajar resulte más cómodo, silencioso y aprovechable.

En un mercado donde muchos fabricantes convergen hacia soluciones similares, esa diferenciación puede terminar siendo más importante que unos pocos kilómetros extra de autonomía.