Extremadura pone en marcha uno de sus mayores complejos solares con 330 MW de potencia

La entrada en operación del último bloque eleva la producción prevista hasta 670 GWh anuales y refuerza el peso de la región en el mapa fotovoltaico español.

Plenitude culmina en Badajoz su mayor planta fotovoltaica mundial

La instalación, situada en el municipio pacense de Solana de los Barros, en la provincia de Badajoz, ha alcanzado su plena capacidad operativa tras la entrada en funcionamiento del segundo bloque de generación, una planta de 200 MW que se suma a los 130 MW ya operativos desde 2025.

Con ello, el complejo alcanza una potencia total instalada de 330 MW. La finalización de Renopool supone un paso relevante para la estrategia renovable de la filial participada por Eni en España, donde la empresa ya dispone de aproximadamente 1,8 GW de capacidad renovable instalada.

Además, refuerza el papel de Extremadura como uno de los territorios con mayor crecimiento en generación solar de la península, gracias a unas condiciones de irradiación especialmente favorables y a la disponibilidad de suelo para grandes desarrollos energéticos.

El proyecto está formado por dos instalaciones diferenciadas. La denominada planta norte, con una potencia de 130 MW, inició su operación comercial en junio de 2025 tras comenzar su construcción en febrero de 2024.

La segunda fase, correspondiente a la planta sur de 200 MW, acaba de incorporarse a la red, completando un desarrollo que la compañía ha ejecutado dentro del plazo de dos años previsto inicialmente.

Con la puesta en marcha de este último bloque, Renopool se convierte en el mayor activo fotovoltaico construido por Plenitude en cualquier mercado en el que opera.

La empresa considera esta instalación una referencia dentro de su cartera internacional, tanto por su dimensión como por los criterios aplicados durante su diseño y construcción.

Desde el punto de vista técnico, el complejo ha sido concebido bajo criterios de optimización del uso del suelo.

La distribución de las instalaciones ha buscado maximizar el aprovechamiento energético de la superficie disponible mediante una planificación estratégica de los distintos elementos que integran el parque.

La planta incorpora alrededor de 565.000 módulos fotovoltaicos bifaciales, una tecnología que permite captar radiación solar tanto por la cara frontal como por la posterior de los paneles.

Esta característica incrementa el rendimiento energético frente a los módulos convencionales, especialmente en emplazamientos donde las condiciones del terreno favorecen la reflexión de la luz.

Según las previsiones facilitadas por la compañía, Renopool será capaz de generar aproximadamente 670 GWh de electricidad al año.

Esta producción sitúa al complejo entre los desarrollos fotovoltaicos de mayor relevancia del país y contribuye de forma significativa al incremento de generación renovable dentro del sistema eléctrico español.

Más allá de las cifras energéticas, el proyecto ha tenido un impacto notable durante su fase de construcción.

La compañía destaca que las obras han generado actividad económica y empleo en el entorno, contribuyendo al tejido productivo regional durante los dos años que ha durado el desarrollo de las instalaciones.

Uno de los aspectos más singulares de la construcción de Renopool fue la aparición de diversos restos arqueológicos durante los trabajos de movimiento de tierras.

Los hallazgos, identificados mayoritariamente como pertenecientes al periodo Calcolítico o Edad del Cobre, obligaron a desplegar un programa específico de seguimiento y protección patrimonial.

Plenitude procedió a la catalogación y conservación de los elementos descubiertos, integrando las exigencias arqueológicas dentro del calendario de ejecución del proyecto.

El seguimiento de estos trabajos se realizó en coordinación con las administraciones competentes, especialmente con la Junta de Extremadura y el Ayuntamiento de Badajoz.

La colaboración entre los equipos técnicos, los arqueólogos y las autoridades permitió compatibilizar el avance de las obras con la preservación de los yacimientos identificados.

De esta forma, el proyecto incorporó medidas destinadas a garantizar la protección del patrimonio histórico sin comprometer la ejecución de la infraestructura energética.

La gestión de estos hallazgos ha servido además para sentar las bases de futuras investigaciones científicas sobre los restos encontrados, ampliando el conocimiento sobre la ocupación humana histórica de la zona.

La experiencia refleja una realidad cada vez más habitual en los grandes proyectos de energías renovables desarrollados en territorios con una elevada riqueza arqueológica, donde la planificación debe integrar tanto objetivos energéticos como patrimoniales.

Junto a las actuaciones vinculadas al patrimonio histórico, Renopool también ha incorporado diferentes medidas relacionadas con la conservación ambiental y la biodiversidad.

Estas iniciativas forman parte de los compromisos adquiridos durante el proceso de autorización administrativa del proyecto y buscan minimizar el impacto de la instalación sobre el entorno natural.

Entre las actuaciones anunciadas destaca un acuerdo de colaboración suscrito con la Fundación Funpasos y la Universidad de Extremadura.

El convenio contempla el desarrollo de estudios científicos durante un periodo de cinco años centrados en el análisis de la fauna presente en las instalaciones y en la evolución de la calidad de los suelos.

Este programa permitirá recopilar información sobre la interacción entre la actividad fotovoltaica y los ecosistemas locales, un ámbito que está adquiriendo una importancia creciente a medida que aumenta la implantación de grandes plantas solares en distintos territorios europeos.

Los resultados obtenidos podrían servir además como referencia para futuros desarrollos renovables y para la definición de nuevas estrategias de gestión ambiental.

La inauguración completa de Renopool también refuerza la posición de Plenitude dentro del mercado energético español.

La compañía mantiene una presencia creciente en el país a través de un modelo de negocio integrado que combina la generación de electricidad renovable con la comercialización energética, las soluciones para consumidores y empresas y las actividades relacionadas con la movilidad eléctrica.

Actualmente, la empresa opera instalaciones solares y eólicas distribuidas por Andalucía, Extremadura, Murcia, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Galicia, La Rioja y Cataluña.

Esta diversificación geográfica le permite participar en distintos mercados regionales y aprovechar recursos renovables complementarios.

Mariangiola Mollicone, directora de Renovables para Europa Occidental y directora general de Plenitude Renovables España, destacó la relevancia estratégica del proyecto para la compañía.

Según afirmó, “la puesta en marcha de Renopool, el mayor proyecto solar construido por Plenitude en todo el mundo, confirma nuestro compromiso presente y futuro con Extremadura.

Estamos muy agradecidos por la colaboración y la respuesta positiva que hemos recibido de forma constante por parte de las instituciones implicadas, lo que ha hecho posible el éxito del proyecto y el cumplimiento eficiente de los plazos previstos”.

La dimensión internacional de la compañía ayuda a contextualizar la importancia de esta instalación dentro de su cartera.

Plenitude desarrolla actividades en más de 15 países y dispone de cerca de 6 GW de capacidad renovable instalada a escala global.

Además, presta servicio a unos 11 millones de clientes y gestiona una red de aproximadamente 23.000 puntos públicos de recarga para vehículos eléctricos.

La finalización de Renopool llega en un momento en el que España continúa consolidándose como uno de los mercados europeos más dinámicos para la energía solar.

La combinación de recursos naturales favorables, objetivos de descarbonización y una creciente electrificación de la economía está impulsando inversiones de gran tamaño que transforman el mapa energético nacional.

En este contexto, la entrada en operación de una planta de 330 MW como Renopool no solo incrementa la capacidad renovable disponible, sino que también refleja la madurez alcanzada por el sector fotovoltaico en España.

Para la industria supone una nueva demostración de la capacidad de desarrollar proyectos de gran escala dentro de los plazos previstos, mientras que para los usuarios y el sistema eléctrico representa una mayor disponibilidad de generación renovable capaz de contribuir a reducir las emisiones y fortalecer la independencia energética del país.

Fuente:corporate.