BYD frena la producción de coches eléctricos en China por la guerra de precios

La saturación del mercado de los coches eléctricos en China y la conocida guerra de precios ha hecho que BYD disminuya la fabricación.

El gigante chino de la automoción, BYD, ha comenzado a pisar el freno. Tras años de crecimiento explosivo que lo catapultaron a la cima como el mayor fabricante de coches eléctricos del mundo, la compañía se enfrenta ahora a una situación inesperada.

Las fábricas en China han disminuido su producción, debido al stock actual y una presión creciente por parte de los concesionarios que amenazan con alterar su ambicioso plan de expansión.

Todo esto está ocurriendo en un mercado chino cada vez más saturado y ferozmente competitivo, donde incluso los titanes como BYD empiezan a tambalearse.

BYD es la marca líder de venta de coches eléctricos en Mayo en España.

Según fuentes cercanas a la empresa, BYD ha reducido la producción de manera significativa en varias de sus plantas en China. Este ajuste, que aún no se ha comunicado oficialmente, incluye la cancelación de turnos de noche y una reducción que podría alcanzar hasta un tercio de la capacidad de producción en algunas fábricas clave.

Además, la compañía ha decidido retrasar la puesta en marcha de nuevas líneas de producción, lo que parece evidenciar que la estrategia de crecimiento agresivo que había mantenido hasta ahora necesita una pausa obligada.

Esta decisión marca un punto de inflexión para BYD, cuya trayectoria reciente había estado marcada por un incremento imparable de ventas y una expansión casi sin límites.

En 2023, la marca vendió 4,27 millones de vehículos en todo el mundo, fijándose como meta para este año un ambicioso objetivo de 5,5 millones de unidades.

BYD adelanta a Tesla en ventas de coches eléctricos a nivel global.

Sin embargo, este ritmo parece ahora difícil de sostener en un contexto donde la sobreoferta y la guerra de precios en China se han convertido en amenazas reales para todo el sector.

El mercado chino atraviesa una de sus etapas más desafiantes. La fiebre de la electrificación ha provocado un crecimiento descontrolado de la oferta, donde la capacidad productiva de los fabricantes ha superado la demanda real.

BYD, lejos de ser un simple actor más, ha tenido un papel central en esta dinámica al ser uno de los impulsores de la reciente batalla de descuentos que ha sacudido al mercado.

La empresa redujo agresivamente los precios de muchos de sus modelos para mantener su liderazgo, lo que generó un efecto dominó que obligó a otros fabricantes a hacer lo mismo.

Pero esta táctica tiene un coste: márgenes cada vez más ajustados y una acumulación de inventario que está empezando a pasar factura.

Una encuesta reciente de la Asociación de Concesionarios de Automóviles de China reveló que los concesionarios de BYD acumulan ahora un nivel medio de inventario equivalente a 3,21 meses de ventas, el más alto entre todas las marcas en el país. Esta cifra contrasta drásticamente con el promedio de la industria, que se sitúa en 1,38 meses. E

ste desajuste ha generado una reacción inmediata por parte de la Cámara de Comercio de Concesionarios de Automóviles de China, que a principios de junio pidió formalmente a los fabricantes, entre ellos BYD, que ajustaran sus objetivos de producción y evitaran inundar el mercado con más vehículos de los que realmente pueden vender.

Este contexto tenso está empezando a afectar a la estructura interna de BYD. Según las fuentes que hablaron con la agencia Reuters, los recortes de producción ya se aplican en al menos cuatro fábricas del grupo.

Una de las fuentes sugirió que estos ajustes responden a la necesidad de reducir costes en un momento donde la presión por mantener precios bajos afecta directamente a la rentabilidad. Otra fuente, sin embargo, apuntó a un motivo aún más preocupante: simplemente no se están alcanzando los objetivos de ventas.

Aunque no existe confirmación oficial por parte de la compañía, estas informaciones coinciden con una tendencia que empieza a observarse en el comportamiento de BYD en el mercado.

La empresa ha comenzado a ralentizar su ritmo de crecimiento dentro de China y parece estar redirigiendo su enfoque hacia los mercados internacionales. Actualmente, aproximadamente el 80% de las ventas de BYD se concentran en su mercado local, pero la proporción de ventas en el extranjero está creciendo rápidamente.

La compañía ha hecho importantes inversiones logísticas para asegurar este proceso de internacionalización: ya cuenta con seis barcos propios para exportar coches directamente desde China y planea iniciar la producción en Europa en 2025, concretamente en la ciudad húngara de Szeged. Además, BYD proyecta establecer en Budapest su nueva sede europea, que incluirá áreas de investigación y desarrollo.

El freno en la producción y la expansión dentro de China parece, entonces, una maniobra de contención ante un mercado doméstico que se está volviendo cada vez más hostil.

A pesar de sus logros, BYD no está exenta de los problemas que afectan a todo el sector: exceso de capacidad, guerras de precios, y una creciente presión por parte de los concesionarios que ahora se encuentran con más coches en stock de los que pueden vender en un tiempo razonable.

El cambio de ritmo de BYD llega en un momento donde los fabricantes chinos están empezando a competir con fuerza en mercados extranjeros, desde Europa hasta América Latina.

Y aquí surge una pregunta que seguro dividirá opiniones: ¿está BYD simplemente reajustando su estrategia para priorizar su internacionalización, o estamos ante los primeros signos de que el coloso chino podría estar tocando su techo en casa?.

Lo que está claro es que este giro en la estrategia de BYD abre un nuevo capítulo en la industria del coche eléctrico, no solo en China, sino a nivel mundial.

La evolución de los próximos meses será crucial para entender si este recorte de producción es un ajuste temporal o el inicio de un cambio estructural en la forma en que BYD compite en el mercado global.

Fuente: Reuters Etiqueta: BYD