El grupo Geely amplía su propuesta de coches eléctricos en el mercado español, con una de sus marcas más esperadas.

La ofensiva de las marcas chinas en Europa suma un nuevo capítulo con la confirmación de la llegada de Zeekr a España.
La marca de coches eléctricos del grupo Geely comenzará a operar en nuestro país en el segundo trimestre de 2026, tras cerrar un acuerdo con Salvador Caetano Auto para la distribución y venta de sus vehículos tanto en el mercado español como en el portugués.
No se trata de un desembarco improvisado ni de una prueba piloto. La intención declarada es desplegar una red completa de venta y posventa alineada con la ambición de la marca.
Zeekr forma parte de Geely Auto Group, el conglomerado chino que también controla marcas como Volvo, Polestar, Lotus o Lynk & Co. Dentro de esa estructura industrial global, Zeekr se ha convertido en la punta de lanza tecnológica.
Desde su inicio comercial en 2021, la compañía ha superado las 600.000 unidades entregadas en todo el mundo, un crecimiento rápido que refleja la capacidad industrial y financiera del grupo al que pertenece.
El acuerdo en la Península Ibérica refuerza una estrategia de expansión europea que comenzó en 2023 con el lanzamiento en Países Bajos y Suecia.
En 2024 se amplió a Dinamarca, Francia, Alemania y Noruega. Desde el principio se anticipó que la llegada al sur de Europa podría demorarse hasta 2026, y finalmente así ha sido.
España y Portugal se integran ahora en esa hoja de ruta, en un momento en el que la electrificación del mercado ibérico avanza de forma sostenida.
“España y Portugal son clave para nuestra continua expansión europea. La demanda de vehículos eléctricos en toda la península ibérica está aumentando de forma constante, apoyada por el desarrollo de infraestructuras y el creciente interés de los consumidores en la movilidad eléctrica premium”, ha declarado Lothar Schupet, Acting CEO de Zeekr Europe.
En la misma línea, Sergio Ribeiro, Executive Director de Salvador Caetano Auto y CEO de International Automotive Distribution, subrayó que el objetivo es ofrecer “una implementación rápida, excelencia en el servicio y una experiencia completamente centrada en el cliente”.
El socio elegido es Salvador Caetano Auto, uno de los grandes grupos de distribución de la Península Ibérica, con experiencia en la gestión de marcas internacionales y en el despliegue de redes comerciales complejas.
La estrategia pasa por construir una red específica de ventas y posventa que respalde el posicionamiento premium de Zeekr. No se trata solo de colocar coches en el mercado, sino de construir marca, experiencia y servicio.
En cuanto a producto, la gama europea actual de Zeekr está compuesta por cuatro modelos 100% eléctricos.
El Zeekr 001, es una berlina familiar con un diseño deportivo espectacular, fue el primer coche de la marca china en salir al mercado y el más vendido.

Tiene unas medidas de 4,97 metros de largo, 1,99 metros de ancho y tiene una altura de 1,56 metros.
Es un coche con una potencia de 272 CV, propulsado por una batería de 100 kW con la que consigue una autonomía de 620 kilómetros. Carga en corriente continua a 200 kW.
El Zeekr X es un SUV compacto más convencional, con unas medidas 4,43 metros de largo, 1,83 metros de ancho y 1,83 de alto.

Es un coche con una potencia de 272 CV, propulsado por una batería de 69 kW con la que consigue una autonomía de 440 kilómetros. Carga en corriente continua a 150 kW.
A ellos se suman el Zeekr 7X, encuadrado en el segmento D, y el Zeekr 7GT, un familiar del segmento D que podría convertirse en el primer modelo en llegar efectivamente a España, ya que ha sido avistado circulando por nuestras carreteras con placas provisionales.
Existen, no obstante, matices entre las distintas informaciones publicadas sobre el despliegue inicial en nuestro país. Algunas fuentes apuntan a que los primeros modelos en aterrizar serán el 001 y el X, replicando el patrón seguido en otros mercados europeos.
El Zeekr 7X es el SUV más avanzados de la marca. Tiene unas dimensiones de 4.78 metros de largo, 1.93 metros de ancho y 1.65 metros de alto.

La versión de acceso es tracción trasera y desarrolla unos 310 kW (422 CV). Dispone de una batería LFP de 75 kWh, desarrollada por la propia Zeekr y conocida como “Golden Brick”. La autonomía está en torno a los 600 kilómetros.
Toda la gama del 7GT utiliza una arquitectura de 800 voltios, con picos de carga de hasta 480 kW en corriente continua.
Otras señalan al 7GT como candidato más inmediato debido a su presencia ya detectada en España. A día de hoy no se ha concretado oficialmente qué modelos abrirán la comercialización, por lo que habrá que esperar a la confirmación definitiva de la marca.
Desde el punto de vista técnico, el 7GT resulta especialmente interesante. Mide 4,82 metros de longitud, 1,91 metros de anchura y 1,46 de alto. La versión de acceso es tracción trasera y desarrolla unos 310 kW (422 CV).

En cuanto a batería, el modelo se ofrece con dos configuraciones. La versión de acceso utiliza una batería LFP de 75 kWh, desarrollada por la propia Zeekr y conocida como “Golden Brick”. La autonomía está en torno a los 600 kilómetros.
Toda la gama del 7GT utiliza una arquitectura de 800 voltios, con picos de carga de hasta 480 kW en corriente continua.
Son cifras que, sobre el papel, sitúan al modelo entre los eléctricos con mayor capacidad de recarga ultrarrápida del mercado.
En términos de precios, aunque todavía no se han comunicado tarifas específicas para España, es previsible que se alineen con las ya anunciadas en otros mercados europeos.
En esos países, el 7GT arranca en 45.990 euros en su versión Core, 50.990 euros en la Long Range y 57.490 euros en la Privilege.
Estos niveles posicionan a la marca en el territorio premium, en competencia directa con fabricantes como Tesla y con las divisiones eléctricas de BMW o Mercedes.
Más allá de las cifras, Zeekr quiere diferenciarse por su planteamiento industrial y tecnológico. La compañía cuenta con un centro propio de I+D en Gotemburgo, Suecia, donde también se ubica su centro de diseño global.
Esta localización no es casual. La ciudad mantiene una estrecha vinculación con Volvo y Polestar, también integradas en el grupo Geely. “Entendemos a los clientes europeos; todo nuestro equipo directivo europeo está formado por europeos”, afirmaba Schupet a finales del año pasado.
El mensaje es claro: combinar músculo industrial chino con sensibilidad de producto adaptada al mercado europeo.
En paralelo, la marca ha dejado abierta la puerta a ampliar su oferta en el futuro con modelos eléctricos de autonomía extendida, conocidos como EREV.
Aunque no hay confirmación de fechas ni de modelos concretos para Europa, esta posibilidad apunta a una estrategia flexible en función de la evolución del mercado y de la infraestructura de recarga.
El contexto en el que se produce este desembarco es relevante. El mercado español ha pasado en pocos años de contar con una oferta eléctrica limitada a Tesla y a algunos fabricantes tradicionales a experimentar una auténtica avalancha de nuevas marcas, especialmente de origen chino.
La presión competitiva se ha intensificado, tanto en volumen como en posicionamiento. Zeekr no aspira a competir por precio en el escalón más bajo, sino a disputar el segmento premium con argumentos tecnológicos, prestaciones elevadas y una experiencia de cliente diferenciada.
Para el comprador español, la llegada de Zeekr implica más alternativas en un segmento que hasta hace poco tenía opciones contadas.
Más competencia suele traducirse en mayor equipamiento de serie, mejoras en autonomía y tecnología, y una presión creciente sobre los precios y las condiciones comerciales.
Para el mercado y la industria, supone la consolidación de una tendencia: los grandes grupos chinos ya no se limitan a entrar en Europa con propuestas de bajo coste, sino que atacan directamente el corazón del segmento premium con plataformas específicas para eléctricos, arquitecturas de 800 voltios y redes comerciales propias.
En 2026, cuando Zeekr inicie oficialmente sus ventas en España, no solo se sumará una nueva marca al listado. Se pondrá a prueba la capacidad del mercado español para absorber una oferta eléctrica cada vez más sofisticada y diversa.







