Estonia estrenará su primer transbordador impulsado por un motor eléctrico

Un cargador de 5 MW permitirá recargar el nuevo ferry eléctrico y será uno de los más potentes de Europa.

La empresa noruega PSW Power & Automation instalará un sistema de recarga de cinco megavatios en la ruta de transbordador que conecta Virtsu con Kuivastu, una conexión estratégica entre el territorio continental estonio y la isla de Muhu, que sirve como principal vía de acceso a Saaremaa.

Este proyecto marca un paso adelante en la electrificación del transporte marítimo regional y demuestra que la tecnología de carga ultrarrápida ya no es exclusiva del sector automovilístico.

La instalación contempla dos puntos de recarga en cada extremo de la travesía, cada uno con capacidad de hasta cinco MW. Esto permitirá recargar la batería del nuevo transbordador eléctrico durante las escalas en puerto, aprovechando los intervalos operativos naturales del servicio.

PSW empleará una arquitectura de mil quinientos voltios, una configuración técnica que equilibra alta eficiencia con capacidad de ampliación futura.

La compañía noruega acumula experiencia sólida en este campo: ha instalado más de doscientos cincuenta MW de capacidad de conexión a tierra y supera los cien MWh de almacenamiento integrado en baterías en la región nórdica.

El transbordador que justifica esta infraestructura está actualmente en construcción y se espera que entre en servicio a finales de 2028.

Tendrá capacidad para transportar hasta trescientos ochenta pasajeros y ciento diez turismos, o alternativamente ocho camiones, lo que lo sitúa en dimensiones más reducidas que los transbordadores Piret y Toll que operan actualmente en la ruta.

El buque contará con una batería de aproximadamente tres MWh de capacidad, una cifra que refleja el balance entre autonomía, peso y coste que caracteriza a las embarcaciones eléctricas de trayectos cortos.

El contrato de construcción asciende a cincuenta millones de euros, unos ocho millones por encima del presupuesto inicial, evidenciando los retos económicos asociados a la transición hacia tecnologías limpias en el sector naval.

La estrategia de Estonia guarda similitudes con otros proyectos europeos que apuestan por la electrificación de rutas marítimas cortas y frecuentes.

Asturias construye los primeros catamaranes 100 % eléctricos para cruzar el Estrecho de Gibraltar, demostrando que la tecnología ya está madura para aplicaciones exigentes.

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Sin embargo, el caso estonio destaca por su apuesta en potencia de carga. Los cinco MW previstos superan ampliamente las instalaciones convencionales y se alinean con las predicciones de fabricantes como CATL, que afirma que los barcos eléctricos podrán cruzar océanos en menos de tres años gracias a los avances en densidad energética y sistemas de gestión térmica.

Jens Hjorteset, director de Desarrollo Empresarial de PSW Power & Automation, ha destacado que este contrato evidencia la creciente demanda internacional de infraestructura de recarga fiable, escalable y preparada para el futuro en el ámbito marítimo.

La compañía se enorgullece de exportar tecnología desarrollada en Noruega para contribuir a la descarbonización de puertos y buques más allá de Escandinavia.

Noruega lleva años liderando la electrificación naval gracias a políticas públicas favorables, inversión en infraestructura portuaria y la colaboración estrecha entre operadores y fabricantes de tecnología.

Un aspecto interesante del proyecto es que la infraestructura no quedará reservada exclusivamente para el nuevo transbordador. Según PSW, el sistema MCS también podrá ser utilizado por otras embarcaciones que dispongan del equipamiento adecuado.

Esta versatilidad amplía el retorno de la inversión y permite que otros operadores aprovechen la infraestructura conforme la flota regional se electrifique.

Es un enfoque similar al que BYD anuncia para sus estaciones de carga de 1.000 kW que llegarán a España en 2026, donde la estandarización y la capacidad compartida resultan clave para acelerar la transición energética.

El avance tecnológico en baterías marítimas también juega un papel determinante.

Empresas como Xing Mobility han anunciado recientemente sistemas de baterías diseñados específicamente para aplicaciones navales, con arquitecturas cell-to-pack que prometen duplicar la densidad energética respecto a las baterías navales convencionales.

Estas mejoras permiten descargas continuas a 3C, un rendimiento esencial para embarcaciones que requieren picos de potencia durante maniobras o condiciones adversas.

La evolución de la química de baterías, la gestión térmica y los sistemas de protección contra condiciones marinas extremas determinará la viabilidad económica y operativa de proyectos como el estonio.

El proyecto estonio representa más que una simple actualización tecnológica. Constituye un caso de estudio sobre cómo regiones con geografías fragmentadas pueden reducir emisiones, ruido y dependencia de combustibles fósiles mediante soluciones electrificadas inteligentes.

La ruta Virtsu-Kuivastu es vital para la conectividad de Saaremaa, y su electrificación sienta un precedente para otras conexiones insulares en el Báltico y más allá.

Si el proyecto cumple los plazos previstos, Estonia habrá demostrado que incluso países pequeños pueden liderar la transición energética marítima con inversiones específicas, tecnología probada y visión estratégica de largo plazo.

Fuente: electrive.com

Imagen: Maria Sbytova – stock.adobe.com