Francia vuelve a apostar por facilitar el acceso al coche eléctrico a los hogares con menos recursos

El Gobierno francés reabre el programa de arrendamiento con nuevas ayudas destinadas a trabajadores con rentas más bajas y condiciones específicas de uso del vehículo.

El Gobierno ha renovado el programa de arrendamiento social, una iniciativa destinada a acelerar la transición hacia la movilidad de cero emisiones mediante el acceso a vehículos eléctricos nuevos con cuotas reducidas.

El programa está disponible desde el 16 de julio de 2026 y contempla ayudas para contratos de alquiler de una duración mínima de 36 meses, siempre que el vehículo sea un turismo 100% eléctrico.

El objetivo es reducir la barrera económica que supone la compra de un coche eléctrico para los trabajadores con menores ingresos que dependen del automóvil para sus desplazamientos diarios.

La medida está dirigida exclusivamente a personas con empleo que cumplan una serie de requisitos económicos y de utilización del vehículo.

En primer lugar, la renta imponible de referencia por unidad familiar no podrá superar los 16.880 euros, tomando como referencia el ejercicio fiscal correspondiente.

Para los primeros contratos firmados en 2026 se tendrá en cuenta la declaración presentada en 2025 sobre los ingresos obtenidos durante 2024.

Además del requisito económico, los beneficiarios deberán acreditar un uso intensivo del vehículo por motivos laborales.

Será necesario recorrer más de 10 kilómetros entre el domicilio y el lugar de trabajo, o bien utilizar el vehículo personal para realizar más de 8.000 kilómetros al año en el desarrollo de su actividad profesional.

El programa estará disponible tanto en la Francia metropolitana como en los departamentos y regiones franceses de ultramar (DROM) y en San Pedro y Miquelón, ampliando así su alcance a buena parte del territorio francés.

Uno de los aspectos más destacados del plan es el coste del alquiler para el usuario. Los contratos acogidos al programa deberán ofrecer una cuota mensual igual o inferior a 200 euros, impuestos incluidos, sin contar los servicios adicionales o prestaciones complementarias.

Esa tarifa deberá mantenerse para un kilometraje anual mínimo de 15.000 kilómetros, sin que se apliquen cargos adicionales por ese uso.

Todo lo que debes saber para viajar con un coche eléctrico

No todos los modelos podrán acogerse al programa. La lista de vehículos elegibles será publicada por la ADEME, la agencia francesa para la transición ecológica.

El plan está reservado exclusivamente a vehículos nuevos, por lo que quedan excluidos tanto los coches usados como aquellos que hayan sido transformados posteriormente para funcionar con propulsión eléctrica.

En cuanto a las ayudas públicas, el Estado financiará una parte importante del coste de adquisición del vehículo. La subvención será equivalente al 29% del precio de compra, con un límite máximo de 6.500 euros.

Ese importe podrá incrementarse hasta un máximo de 9.000 euros cuando tanto la fabricación del vehículo como la producción de sus baterías se realicen dentro del Espacio Económico Europeo.

Con ello, el Gobierno francés busca no solo impulsar la electrificación del parque automovilístico, sino también favorecer la producción industrial europea.

A esta ayuda podrá añadirse una bonificación fija de 500 euros para aquellos vehículos cuyo motor eléctrico haya sido fabricado igualmente en el Espacio Económico Europeo, reforzando los incentivos a la fabricación local de los componentes principales.

El programa también establece varias limitaciones para evitar la acumulación de ayudas públicas.

La subvención del arrendamiento social no podrá combinarse para el mismo vehículo con las ayudas correspondientes a los programas franceses de ahorro energético TRA-EQ-114 y TRA-EQ-117, destinados a incentivar la compra o el alquiler de vehículos eléctricos nuevos.

Asimismo, quienes ya se hayan beneficiado del programa de arrendamiento social durante 2024 o 2025 no podrán volver a solicitar esta ayuda en 2026, una medida con la que el Ejecutivo pretende ampliar el número de hogares que pueden acceder a este tipo de financiación.

El procedimiento para solicitar la ayuda también se ha simplificado. Los particulares únicamente deberán acudir a un profesional del sector de la automoción que esté registrado en la Agence de Services et de Paiement (ASP).

Será el propio profesional quien gestione toda la tramitación administrativa necesaria para aplicar la subvención al contrato de alquiler.

Con esta nueva edición del leasing social, Francia mantiene una de las políticas más ambiciosas de Europa para facilitar el acceso al coche eléctrico a los hogares con menos recursos.

Al combinar cuotas mensuales limitadas con ayudas que pueden alcanzar los 9.000 euros cuando el vehículo y sus baterías se producen en Europa, el programa busca impulsar tanto la renovación del parque automovilístico como el desarrollo de la industria europea vinculada a la movilidad eléctrica.