Luz verde al Plan Auto+: las ayudas llegan, pero comienza la carrera para no quedarse sin ellas

Los expedientes se resolverán por orden de entrada y el elevado volumen de compras realizadas desde enero amenaza con agotar rápidamente los 400 millones destinados al programa.

El Consejo de Ministros ha aprobado las bases reguladoras del Plan Auto+, el nuevo programa de incentivos destinado a impulsar la compra de vehículos electrificados en España mediante un sistema que promete simplificar la gestión de las ayudas y reducir de forma significativa los plazos de cobro.

La aprobación del Real Decreto supone el paso decisivo para poner en marcha un programa que llevaba meses preparándose en el Ministerio de Industria y Turismo.

Antes de llegar al Consejo de Ministros, la normativa recibió el dictamen preceptivo del Consejo de Estado el pasado 16 de julio y posteriormente fue incorporada al orden del día del Ejecutivo tras su paso por la Comisión General de Secretarios de Estado y Subsecretarios.

Con las bases ya aprobadas, únicamente queda pendiente la publicación oficial en el Boletín Oficial del Estado y la convocatoria correspondiente, prevista para los próximos días, previsiblemente durante la semana del 27 de julio.

Ese momento marcará la apertura de la plataforma desde la que ciudadanos, autónomos y empresas podrán presentar sus solicitudes.

El programa nace con un presupuesto de 400 millones de euros y, una de sus principales novedades, es que tendrá carácter retroactivo.

Esto significa que podrán beneficiarse de las ayudas todas las compras de vehículos electrificados realizadas desde el 1 de enero de 2026, incluso aunque la convocatoria todavía no hubiera estado abierta en el momento de la adquisición.

La estructura del Plan Auto+ introduce importantes diferencias respecto al anterior MOVES III. La más relevante afecta a la gestión administrativa.

Mientras que el programa anterior dependía de las comunidades autónomas, el nuevo sistema estará centralizado bajo la coordinación del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), evitando la fragmentación territorial que durante años provocó diferencias de tramitación y largos retrasos en los pagos.

La intención del Ministerio de Industria es que la solicitud pueda realizarse completamente por vía telemática.

El comprador podrá presentar directamente la documentación utilizando certificado digital o el sistema Cl@ve, aunque también podrá delegar la gestión en el concesionario o en empresas de renting y leasing, que actuarán como representantes durante el proceso.

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Según el planteamiento del Gobierno, este modelo permitirá reducir considerablemente los tiempos de resolución, con el objetivo de que el pago pueda efectuarse aproximadamente en dos meses, muy lejos de las demoras que caracterizaron al MOVES III.

El programa contempla ayudas diferenciadas según el tipo de vehículo y el perfil del beneficiario.

Para los turismos, la subvención máxima alcanza los 4.500 euros en el caso de particulares, mientras que autónomos y empresas de hasta diez trabajadores podrán acceder a un máximo de 6.000 euros.

En el segmento de las furgonetas y vehículos comerciales ligeros, la ayuda asciende hasta 5.000 euros para particulares y puede llegar a 7.500 euros para autónomos y pequeñas empresas.

Las motocicletas eléctricas tendrán incentivos de entre 1.100 y 1.500 euros, mientras que también se incluyen cuadriciclos ligeros y pesados dentro de los vehículos subvencionables.

El programa contempla tanto la adquisición directa como las operaciones mediante leasing o renting, siempre que los vehículos sean nuevos o usados matriculados a partir del 1 de enero de 2025 y dispongan de la etiqueta CERO.

A estas ayudas públicas se suma una obligación para la red comercial. En el caso de turismos y furgonetas, los concesionarios deberán aplicar un descuento mínimo de 1.000 euros sobre el precio de venta, de manera que el incentivo público se complementará con una rebaja directa en el momento de la compra.

La cuantía final no será idéntica para todos los compradores. El Plan Auto+ introduce un sistema de cálculo basado en varios factores que el propio Ministerio ha denominado criterio EEE, una fórmula que combina el tipo de propulsión, el precio del vehículo y su contenido industrial europeo.

El primer elemento tiene en cuenta la tecnología de propulsión. Los vehículos cien por cien eléctricos reciben una mayor intensidad de ayuda que los híbridos enchufables o los eléctricos de autonomía extendida.

El segundo criterio está relacionado con el precio del vehículo. En el caso de los turismos, aquellos cuyo importe antes de impuestos y una vez aplicados los descuentos comerciales no supere los 35.000 euros obtienen un porcentaje de ayuda superior al de los modelos comprendidos entre esa cifra y los 45.000 euros, límite máximo para acceder al programa en esta categoría.

El tercer componente introduce un incentivo ligado a la fabricación europea. El sistema añade un 15% adicional cuando el montaje final del vehículo se realiza en la Unión Europea y otro 10% si el ensamblaje del paquete de baterías también tiene lugar en territorio comunitario.

Según las informaciones conocidas durante la tramitación del programa, este criterio recibió el visto bueno de la Comisión Europea al considerar que cumple los requisitos establecidos en la normativa europea sobre industria de cero emisiones netas.

Este diseño no excluye automáticamente a los fabricantes chinos u otras marcas extracomunitarias.

Un vehículo producido fuera de Europa podrá acceder igualmente a buena parte de la ayuda siempre que cumpla los requisitos relativos a la tecnología y al precio, aunque no obtendrá el porcentaje reservado al contenido industrial europeo si no reúne esas condiciones.

Otra diferencia importante respecto al MOVES III es la desaparición del requisito general de achatarrar un vehículo antiguo para poder recibir la subvención.

Los textos difundidos por el Ministerio y las informaciones del sector coinciden en señalar que el nuevo programa elimina esa exigencia como condición para acceder a la ayuda, simplificando así el proceso para numerosos compradores.

La documentación necesaria será relativamente sencilla. Será preciso aportar la factura de compra, la documentación del vehículo y los datos bancarios para recibir el ingreso correspondiente.

Cuando el comprador delegue la gestión en el concesionario, será este quien presente la solicitud a través de la plataforma habilitada y gestione la reserva de fondos, entregando posteriormente al cliente la acreditación correspondiente.

El nuevo sistema también mantiene la compatibilidad con otros incentivos fiscales. Las ayudas podrán combinarse con la deducción del 15% en el IRPF para determinadas adquisiciones de vehículos eléctricos, vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.

Sumando la subvención pública, el descuento obligatorio del concesionario y el incentivo fiscal, el ahorro total para determinados compradores puede alcanzar cifras significativamente superiores a la ayuda directa contemplada por el programa.

Sin embargo, la puesta en marcha del Plan Auto+ llega acompañada de una advertencia que preocupa tanto a la industria como a los potenciales beneficiarios.

Debido a su carácter retroactivo, una parte muy importante del presupuesto ya estaría comprometida incluso antes de abrir oficialmente el plazo de solicitudes.

Las estimaciones elaboradas por Faconauto y trasladadas periódicamente al Ministerio de Industria apuntan que, al cierre del primer semestre del año, las compras de turismos y vehículos comerciales realizadas desde el 1 de enero ya representarían aproximadamente 231,29 millones de euros del presupuesto total.

Esa cifra equivale al 57,8% de los 400 millones disponibles y no incluye todavía el impacto completo de motocicletas y cuadriciclos.

Además, el ritmo de crecimiento continúa acelerándose. Apenas un mes y medio antes las previsiones situaban el consumo estimado de fondos en torno a 192,9 millones de euros, lo que supone un incremento cercano a 39 millones en muy poco tiempo.

Diversas fuentes del sector consideran que, si se incorporan todas las categorías de vehículos contempladas en el programa, el compromiso potencial de recursos podría situarse ya entre el 65% y el 70% del presupuesto.

Este escenario explica que tanto fabricantes como concesionarios recomienden no retrasar la presentación de las solicitudes una vez se abra oficialmente la convocatoria.

Al tratarse de ayudas concedidas por orden de registro de las solicitudes completas, quienes formalicen antes toda la documentación tendrán mayores posibilidades de acceder a los fondos disponibles.

El Gobierno confía en que la gestión centralizada permita evitar buena parte de los problemas que lastraron las anteriores convocatorias del MOVES.

La experiencia acumulada durante los últimos años, con expedientes que en algunos territorios tardaban muchos meses e incluso más de un año en resolverse, había generado críticas tanto entre compradores como entre los propios fabricantes, que reclamaban un sistema más ágil y homogéneo.

La nueva fórmula también ha sido posible gracias al consenso alcanzado con las comunidades autónomas para evitar conflictos competenciales derivados de la centralización del programa.

Según distintas fuentes citadas por medios especializados, ese acuerdo institucional ha permitido avanzar hacia un modelo único de gestión sin recurrir a modificaciones legales específicas, facilitando una tramitación más rápida y uniforme.

La aprobación definitiva del Plan Auto+ supone así el inicio de una nueva etapa para las ayudas a la electrificación del parque automovilístico español.

El programa mantiene una dotación económica relevante, introduce un procedimiento administrativo más sencillo y establece incentivos que favorecen tanto la adquisición de vehículos eléctricos como la producción industrial europea.

Al mismo tiempo, el elevado volumen de compras acumuladas desde comienzos de año hace prever una fuerte presión sobre los fondos disponibles desde el mismo momento en que se abra la convocatoria, un factor que puede convertir las primeras semanas de funcionamiento en un periodo decisivo para miles de compradores que esperan beneficiarse de estas ayudas.