Mallorca dejará de quemar carbón en la central térmica de Es Murterar

El siguiente paso es reducir la dependencia del gas gracias a la apuesta por las energías renovables y el almacenamiento energético.

Mallorca dejará de quemar carbón en la central térmica de Es Murterar

El Govern de les Illes Balears ha autorizado el cierre definitivo de los grupos 3 y 4 de carbón de la central térmica de Es Murterar en Alcúdia, marcando el fin de la generación eléctrica con carbón en Mallorca.

La decisión se produce tras recibir el informe favorable del operador del sistema eléctrico, que garantiza que el cierre no comprometerá el suministro energético de la isla.

La autorización pone punto final a décadas de producción eléctrica basada en combustibles fósiles en la mayor de las Baleares.

La central mantendrá operativas dos turbinas de gas con una potencia conjunta de 75 MW, que seguirán contribuyendo a garantizar la estabilidad del sistema eléctrico balear durante el proceso de transición energética.

El cierre de los grupos de carbón abre una nueva etapa para las instalaciones de Alcúdia. Endesa, propietaria de la central, procederá a la desconexión y posterior desmantelamiento de los grupos clausurados.

Esta operación permitirá transformar progresivamente las instalaciones y estudiar nuevos usos vinculados a las energías renovables, el almacenamiento eléctrico y otras soluciones energéticas.

El Govern y la compañía eléctrica continuarán trabajando de manera coordinada para favorecer esta transformación.

El proceso de desmantelamiento se llevará a cabo siguiendo criterios de sostenibilidad y economía circular.

El plan contempla actuaciones de formación especializada para favorecer la participación de trabajadores y empresas locales en las operaciones de desmontaje.

Esta estrategia busca minimizar el impacto socioeconómico del cierre en la zona y aprovechar la oportunidad para generar nuevas competencias profesionales en el territorio.

Las Baleares han intensificado en los últimos años su apuesta por las renovables, lo que proporciona un contexto favorable para la reconversión de Es Murterar.

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El fin de la generación con carbón en Mallorca representa un paso significativo en el proceso de descarbonización del sistema eléctrico balear.

Sin embargo, el ejecutivo insiste en que este avance debe producirse de manera progresiva y compatible con la garantía del suministro.

El Govern mantiene su apuesta por incrementar la presencia de energías renovables en el mix energético insular. Esta estrategia incluye el impulso decidido de los sistemas de almacenamiento, cada vez más necesarios para gestionar la variabilidad de las fuentes renovables.

El refuerzo de la seguridad energética de las islas constituye otro pilar fundamental de la estrategia gubernamental.

La insularidad de las Baleares hace especialmente crítica la planificación de la transición energética, que debe garantizar el suministro en todo momento.

La transformación de Es Murterar permitirá mantener el papel estratégico de este emplazamiento en el futuro energético de Mallorca.

Las instalaciones podrán acoger nuevas infraestructuras adaptadas a las necesidades del sistema eléctrico y a los objetivos de transición energética.

Entre las opciones que se barajan para el futuro de la central figura su posible participación en los enlaces eléctricos entre Mallorca, Menorca y la Península.

Estas interconexiones resultan fundamentales para mejorar la estabilidad del sistema eléctrico insular.

El cierre de los grupos de carbón se produce en un contexto de transformación acelerada del sector energético español.

El sistema eléctrico español ha experimentado cambios profundos en las últimas dos décadas, con un incremento notable de la generación renovable.

El Govern destaca la importancia de la cooperación entre las administraciones y las empresas del sector para afrontar este proceso con garantías.

La coordinación institucional resulta clave para compatibilizar objetivos aparentemente contradictorios.

La sostenibilidad ambiental, la seguridad del suministro y el desarrollo económico de las Illes Balears deben avanzar de manera simultánea. Este equilibrio exige planificación rigurosa y diálogo constante entre todos los actores implicados.

La decisión cuenta con el respaldo técnico del operador del sistema, que ha verificado que el cierre puede ejecutarse sin comprometer la fiabilidad del suministro eléctrico.

Este informe favorable constituye un requisito imprescindible para autorizar el desmantelamiento de instalaciones de generación.

El cierre de Es Murterar representa un hito en la transición energética de Mallorca, pero no el final del camino. Las islas todavía dependen en gran medida de la generación térmica con gas natural y de las interconexiones submarinas con la Península.

El reto para los próximos años consistirá en acelerar el despliegue de renovables y almacenamiento para reducir progresivamente la dependencia del gas.