Se matriculan las primeras unidades en España del Mazda CX-6e

Si buscas un SUV eléctrico con un diseño y acabados de calidad tienes que ir a conocer este nuevo modelo.

El Mazda CX-6e ya ha comenzado su andadura comercial en nuestro país. Las primeras unidades del nuevo SUV eléctrico de la marca japonesa han sido matriculadas en España, marcando el inicio de la llegada de uno de los modelos más importantes de la nueva estrategia de electrificación de Mazda en Europa.

Este movimiento supone un paso más tras la apertura de pedidos del modelo, que llega para competir en uno de los segmentos con mayor crecimiento del mercado.

Con una propuesta que combina un diseño muy cuidado, una elevada carga tecnológica y una autonomía cercana a los 500 kilómetros, el CX-6e quiere hacerse un hueco frente a referentes como el Tesla Model Y, Hyundai IONIQ 5, Kia EV5, CUPRA Tavascan o Škoda Enyaq.

El Mazda CX-6e es el segundo modelo eléctrico de nueva generación de la firma japonesa tras el lanzamiento del Mazda 6e y representa un importante cambio de rumbo para la compañía, que hasta ahora había mantenido una presencia muy discreta dentro del mercado de los coches eléctricos.

Con 4,85 metros de longitud, 1,94 metros de anchura y 1,62 metros de altura, el CX-6e se sitúa en pleno segmento D-SUV.

Sus dimensiones lo colocan entre las alternativas familiares de mayor tamaño del mercado, ofreciendo un equilibrio entre espacio interior y una imagen claramente deportiva.

El diseño mantiene la filosofía Kodo característica de Mazda, aunque adaptada a un vehículo completamente eléctrico.

En el frontal destaca una parrilla completamente cerrada acompañada por unos finos grupos ópticos LED unidos mediante una firma luminosa que recuerda al emblema de la marca.

En el perfil aparecen algunos de los elementos más llamativos del conjunto, como las puertas sin marco, las manetas escamoteables, la pronunciada caída del techo y unas llantas que pueden alcanzar las 21 pulgadas.

En la parte trasera, unos pilotos horizontales unidos visualmente entre sí y un discreto alerón completan una imagen que busca acercarse al territorio de los SUV premium.

El interior supone una ruptura con la filosofía tradicional de Mazda. El protagonismo absoluto recae sobre una gran pantalla panorámica de 26 pulgadas, que integra tanto la instrumentación como el sistema multimedia. A ello se suma un Head-Up Display de gran formato con un área de visualización equivalente a 50 pulgadas.

Todo lo que debes saber para viajar con un coche eléctrico

El planteamiento apuesta por un habitáculo muy limpio, con una práctica desaparición de los botones físicos. Esta solución ofrece una imagen tecnológica y moderna, aunque obliga a gestionar la mayoría de funciones desde la pantalla central.

En cuanto a capacidad de carga, el CX-6e dispone de un maletero trasero de 443 litros, complementado por un compartimento delantero de 80 litros, una solución especialmente útil para guardar los cables de recarga.

Desde el punto de vista mecánico, Mazda ha optado inicialmente por una única configuración. El motor eléctrico, situado sobre el eje trasero, desarrolla 258 CV y 290 Nm de par, manteniendo la tradicional apuesta de la marca por la propulsión trasera.

Las prestaciones permiten acelerar de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos, mientras que la velocidad máxima está limitada a 185 km/h.

La energía procede de una batería de 78 kWh de capacidad, suficiente para homologar una autonomía de hasta 484 kilómetros según el ciclo WLTP.

Se trata de una cifra que sitúa al CX-6e entre las propuestas más competitivas de su categoría para quienes buscan realizar tanto desplazamientos diarios como viajes de larga distancia.

La recarga rápida es otro de sus argumentos comerciales. El sistema admite potencias de hasta 195 kW en corriente continua, además de 11 kW en corriente alterna, lo que permite reducir considerablemente los tiempos de espera en cargadores de alta potencia.

El CX-6e también disfruta de la etiqueta CERO de la DGT, con todas las ventajas de acceso a zonas de bajas emisiones, descuentos en determinados aparcamientos y otros beneficios asociados a este distintivo.

Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es su dimensión industrial. Aunque se comercializa como un modelo global de Mazda, el CX-6e se fabrica en Jiangsu (China) gracias a la colaboración entre el fabricante japonés y Changan, una alianza que permite acelerar el desarrollo de la nueva generación de vehículos eléctricos de la marca.

Con las primeras matriculaciones ya registradas en España, el Mazda CX-6e inicia ahora su verdadera prueba de fuego.

Su combinación de diseño, equipamiento, autonomía y posicionamiento frente a modelos consolidados determinará si consigue convertirse en uno de los nuevos protagonistas del competitivo mercado de los SUV eléctricos durante los próximos meses.