La empresa británica RML ha desarrollado una batería que consigue recargarse en tan solo 18 segundos.

En un mundo cada vez más saturado de promesas tecnológicas y anuncios grandilocuentes, pocas noticias logran realmente sacudir los cimientos del sector de la automoción eléctrica.
Pero esta vez, la propuesta es tan ambiciosa como desconcertante: una batería para coches eléctricos que se carga al 100% en tan solo 18 segundos.
Su nombre es VarEVolt y detrás de este desarrollo se encuentra el grupo británico RML Group, una firma que hasta hace poco era más conocida por su implicación en la ingeniería de motores de combustión para competiciones automovilísticas.
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Con esta jugada, RML entra por la puerta grande en la carrera de las baterías eléctricas. Su producto estrella, VarEVolt, no solo presume de una velocidad de carga sin precedentes, sino que también se presenta como la batería con mayor densidad de potencia del mundo.
Según los datos proporcionados por la compañía, este sistema modular puede entregar nada menos que 6 kW por kilogramo. Una cifra que, en términos de rendimiento instantáneo, deja en ridículo a cualquier modelo comercial disponible actualmente en el mercado.
Pero ¿realmente estamos ante una revolución o se trata simplemente de una estrategia de marketing más?. La cifra de carga total en 18 segundos no solo roza lo increíble, sino que pone contra las cuerdas a los fabricantes más consolidados del sector.
El Porsche Taycan, por ejemplo, uno de los referentes actuales en recarga rápida, funciona a 5C, lo que significa que su batería se carga en aproximadamente 12 minutos.
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La VarEVolt, en comparación, opera a 200C. Sí, has leído bien: doscientos. Una cifra que, más allá de lo espectacular, plantea dudas razonables sobre la viabilidad, seguridad y durabilidad del sistema.
Uno de los primeros casos de uso reales de esta tecnología se ha visto en el hipercoche híbrido Czinger C21. Este modelo ha servido como banco de pruebas para demostrar cómo la batería VarEVolt puede disipar 4,5 kWh de energía en apenas 40 segundos.
Una entrega brutal de energía pensada para situaciones muy específicas como aceleraciones intensas o rendimiento en circuito. Es decir, tecnología pensada por y para hipercoches, pero…. ¿sirve también para coches normales?
Desde RML aseguran que ya han obtenido la aprobación de Conformidad de Producción (CoP), lo que les permitiría escalar la producción en caso de una demanda significativa.
Sin embargo, también han reconocido que su capacidad actual es limitada. Por eso, están abiertos a colaborar con fabricantes de equipos originales (OEM) y a ofrecer kits de reequipamiento para marcas de lujo que quieran dotar a sus vehículos más potentes de una tecnología de recarga ultrasónica.
¿Es esto una amenaza directa para gigantes como BYD o Tesla?. Desde algunos medios se ha planteado el anuncio como un “jarro de agua fría” para fabricantes chinos, quienes hasta ahora lideraban la innovación en densidad energética y recarga rápida.
El golpe simbólico es fuerte, aunque en términos prácticos todavía es pronto para hablar de una revolución generalizada. El propio diseño modular de la batería VarEVolt parece adaptado más a un nicho de mercado que a una adopción masiva.
Además, la historia detrás del desarrollo de esta batería añade un componente interesante: RML dio este paso tras enfrentarse a enormes dificultades para encontrar proveedores que cubrieran sus necesidades específicas en el ámbito de las baterías.
Acostumbrados al mundo de la combustión, tuvieron que reinventarse completamente para poder competir en el terreno de la electrificación extrema.
Esta transición forzada se ha traducido en una apuesta arriesgada pero innovadora, y que podría marcar un antes y un después si logra superar las barreras técnicas y económicas que se avecinan.
En términos energéticos, lo que VarEVolt propone es más propio de la aviación militar que de la movilidad urbana. Hablamos de una entrega de potencia tan elevada que obliga a rediseñar completamente no solo la batería, sino también la infraestructura de recarga y los sistemas de refrigeración del vehículo.
Por no hablar de los sistemas de seguridad. ¿Qué tipo de cableado puede manejar una recarga completa en 18 segundos sin provocar un cortocircuito?. ¿Qué sistema eléctrico urbano puede suministrar tal cantidad de energía en tan poco tiempo sin colapsar?.
Y aún hay más preguntas sin respuesta: ¿Cuál es el ciclo de vida real de una batería que opera a 200C?. ¿Cuánto se degrada después de 100, 500 o 1.000 ciclos?.
De momento, todo indica que VarEVolt jugará su primera partida en los circuitos y en los catálogos más exclusivos, pero la sombra de su potencial empieza a proyectarse sobre toda la industria.
Lo que está claro es que RML ha conseguido, como mínimo, colocar su nombre en el mapa de la movilidad eléctrica de una forma ruidosa y contundente.
La cifra de 18 segundos para una carga completa ya ha desatado debates, escepticismo y también admiración. Aunque falte todavía mucho camino por recorrer antes de ver esta tecnología en nuestras calles, el simple hecho de que sea técnicamente posible obliga a todos los actores del sector a replantearse sus propios límites.
En un sector tan competitivo como el del vehículo eléctrico, donde cada mejora tecnológica es seguida de cerca por la competencia, la aparición de una batería como VarEVolt podría acelerar la carrera por la eficiencia extrema.
O bien, convertirse en una anécdota más de promesas incumplidas. Todo dependerá de si RML logra convertir esta demostración de fuerza en una solución práctica, rentable y segura.
Etiqueta: Baterías coche eléctrico.



