Zeekr X: uno de los SUV compactos más caros del mercado llega a España

La marca china de coches eléctricos premium aterriza en España con el Zeekr X para posicionarse en el segmento más competido.

La llegada de nuevas marcas chinas al mercado español se acelerará de forma notable a lo largo de 2026, pero pocas aterrizan con un planteamiento tan ambicioso como Zeekr.

La firma perteneciente al grupo Geely prepara su desembarco en nuestro país con una gama compuesta exclusivamente por vehículos eléctricos y con una estrategia muy clara: situarse un escalón por encima de las marcas generalistas, pero sin alcanzar todavía las tarifas de los fabricantes premium tradicionales.

El modelo encargado de abrir esa ofensiva será el Zeekr X, un SUV compacto de enfoque urbano y aspiraciones premium que comparte numerosos elementos técnicos con otros productos del grupo chino, especialmente con el Smart #1, Volvo EX30, Polestar o Lynk & Co.

Sin embargo, Zeekr ha querido darle una personalidad propia, más refinada y tecnológica, apostando por un diseño muy cuidado, una presentación interior de nivel elevado y una dotación de serie especialmente generosa.

El Zeekr X llegará a los concesionarios españoles en las próximas semanas y lo hará con tres versiones distintas, todas ellas eléctricas, con precios comprendidos entre los 37.990 y los 47.490 euros antes de ayudas o promociones.

Una cifra que le permitirá competir tanto contra modelos premium como frente a SUV eléctricos generalistas de precio similar, entre ellos el BYD Atto 3, uno de los referentes actuales dentro de esta categoría.

A nivel de dimensiones, el Zeekr X se sitúa de lleno en el segmento de los SUV compactos. Mide 4,432 metros de longitud, 1,836 metros de anchura y 1,566 metros de altura, mientras que la distancia entre ejes alcanza los 2,75 metros. Esta última cifra es especialmente importante, ya que permite ofrecer un habitáculo amplio para cinco ocupantes a pesar de unas dimensiones exteriores relativamente contenidas.

El maletero declara 362 litros de capacidad, una cifra correcta aunque algo más limitada que la de algunos rivales directos. El peso oscila entre los 1.885 y los 1.960 kilos según la versión elegida. Todo el conjunto se asienta sobre una plataforma de 400 voltios, la misma arquitectura utilizada por otros vehículos del grupo Geely.

Desde el punto de vista estético, el Zeekr X apuesta por una imagen muy distinta a la de la mayoría de SUV compactos eléctricos procedentes de China.

Lejos de buscar un diseño agresivo o recargado, la marca ha preferido unas líneas limpias, superficies muy suaves y un aspecto sofisticado, más cercano al lenguaje visual de Volvo o Polestar que al de otras firmas emergentes.

El frontal destaca por unos grupos ópticos muy finos, integrados en una carrocería de trazos fluidos y con una silueta de cierto aire coupé.

A pesar de ello, no renuncia a los rasgos propios de un SUV, con una posición de conducción elevada y unas protecciones inferiores discretas.

El resultado es un vehículo claramente pensado para un uso urbano y metropolitano, pero con una presencia visual suficiente para competir en el segmento premium.

En el interior es donde Zeekr quiere marcar distancias. La marca insiste en presentar al X como un automóvil inteligente, muy avanzado en tecnología y con una calidad de terminación superior a la habitual entre los fabricantes chinos recién llegados a Europa.

La percepción visual parece ir en esa dirección, con materiales de tacto cuidado, un diseño minimalista y un equipamiento especialmente completo incluso desde las versiones básicas.

Toda la gama contará con instrumentación digital de 8,8 pulgadas y una gran pantalla central de 14,6 pulgadas desde la que se gestionan la mayoría de funciones del vehículo.

También habrá compatibilidad con Apple CarPlay y Android Auto, conectividad Bluetooth, radio DAB y cargador inalámbrico para teléfonos móviles.

La oferta mecánica del Zeekr X estará formada por tres configuraciones. La primera de ellas corresponde a la versión Core, que será también la más asequible.

Utiliza un único motor eléctrico situado en el eje trasero, con una potencia de 200 kW, equivalentes a 272 CV, y se combina con una batería LFP de 49 kWh de capacidad.

Con esta configuración, el SUV chino anuncia una autonomía de 330 kilómetros según el ciclo WLTP. Es, por tanto, una versión claramente enfocada a un uso urbano o periurbano, donde el menor tamaño de la batería puede convertirse también en una ventaja a la hora de contener el peso y el precio final.

El Zeekr X Core arranca en 37.990 euros, una cifra especialmente llamativa si se tiene en cuenta el equipamiento incluido de serie.

Ya incorpora llantas de aleación de 19 pulgadas, faros LED inteligentes, control de crucero adaptativo, lector de señales de tráfico con asistente de velocidad, alerta y asistente de mantenimiento de carril, detector de fatiga, detección de peatones, frenada automática de emergencia y sistema de vigilancia de ángulo muerto.

También forman parte de la dotación la cámara de visión de 360 grados, la alerta de tráfico cruzado delantero y trasero, los sensores de aparcamiento, la alarma antirrobo, el climatizador automático bizona, el acceso y arranque sin llave, el techo panorámico fijo, el volante calefactable forrado en piel, los asientos delanteros térmicos, el portón trasero eléctrico y los cristales tintados.

Por encima se sitúa el Zeekr X Long Range, que mantiene exactamente el mismo motor de 272 CV y la tracción trasera, pero sustituye la batería de 49 kWh por otra de 69 kWh. Gracias a ello, la autonomía aumenta hasta los 446 kilómetros WLTP, convirtiéndose en la versión con mayor alcance de toda la gama.

Esta variante también mejora ligeramente sus posibilidades de uso fuera de la ciudad y se posiciona como la opción más equilibrada.

El precio para España será de 42.490 euros, apenas 4.500 euros más que la versión básica, una diferencia relativamente contenida si se tiene en cuenta el aumento de autonomía.

Además de la batería de mayor capacidad, el acabado Long Range añade una serie de elementos que refuerzan el posicionamiento premium del modelo.

Entre ellos aparecen el equipo de sonido desarrollado por Yamaha, un sistema de iluminación ambiental interior más elaborado, el volante multifunción calefactable y un nivel de terminación superior.

La gama culmina con el Zeekr X Privilege, la alternativa más potente y prestacional. Mantiene la batería de 69 kWh, pero incorpora un segundo motor eléctrico en el eje delantero, lo que permite disponer de tracción total y elevar la potencia conjunta hasta los 315 kW, equivalentes a 428 CV.

Con esta configuración, el SUV compacto de Zeekr es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 3,8 segundos, una cifra propia de modelos deportivos de mucho mayor precio. La velocidad máxima está limitada a 180 km/h. La contrapartida de ese incremento de prestaciones es una ligera reducción de la autonomía, que se queda en 425 kilómetros WLTP.

El precio del Zeekr X Privilege será de 47.490 euros. A cambio, suma una dotación todavía más abundante. Esta versión incorpora llantas de 20 pulgadas, un Head-Up Display con realidad aumentada de 24,3 pulgadas, tapicería de cuero, asientos delanteros completamente eléctricos, ventilados y con memoria, asientos traseros calefactables, sistema de aparcamiento automático, faros matriciales y un paquete de iluminación interior ampliado.

Uno de los aspectos más interesantes del Zeekr X es precisamente su posicionamiento frente a la competencia. Aunque la marca quiere ser percibida como premium, los precios elegidos la colocan muy cerca de fabricantes generalistas. El principal rival señalado por la propia estrategia comercial parece ser el BYD Atto 3, un SUV eléctrico de tamaño parecido que recientemente ha renovado su gama.

Sin embargo, la comparación entre ambos deja ver enfoques bastante distintos. El Zeekr X básico cuesta prácticamente lo mismo que un BYD Atto 3 Evo, pero ofrece menos autonomía. Mientras el modelo de Zeekr se queda en 330 kilómetros WLTP con la batería de 49 kWh, el SUV de BYD supera los 500 kilómetros en algunas de sus versiones y además desarrolla una potencia superior.

Aun así, Zeekr juega otra carta. Frente al planteamiento más generalista del Atto 3, el X busca atraer a quienes valoran el diseño, la calidad de acabados y la tecnología. En ese sentido, también tendrá que enfrentarse a modelos como el Smart #1, el Volvo XC40 Recharge, el Mercedes EQA o incluso el Lexus UX eléctrico.

El hecho de compartir tecnología y desarrollo con otros vehículos del grupo Geely puede convertirse además en una ventaja competitiva.

Zeekr se beneficia de la experiencia acumulada por Volvo, Smart y Polestar en el desarrollo de coches eléctricos destinados al mercado europeo.

Eso explica, al menos en parte, que el X llegue con un nivel tecnológico y una puesta en escena notablemente más madura de lo que suele ser habitual en una marca recién llegada.

La fabricación del Zeekr X se realiza en China, concretamente en las instalaciones que Geely tiene en Chengdu. Desde allí saldrán las primeras unidades destinadas al mercado europeo y español. El acuerdo entre Geely y Salvador Caetano Auto será el encargado de organizar la importación y la red de distribución en España.

La llegada del Zeekr X también sirve para medir hasta qué punto las marcas chinas están cambiando el mercado europeo.

Hace apenas unos años, un SUV eléctrico de enfoque premium, con más de 400 CV, tracción total, gran dotación de serie y un precio inferior a 50.000 euros habría parecido difícil de imaginar. Ahora empieza a convertirse en algo habitual.

Zeekr quiere aprovechar precisamente ese espacio. Su X no pretende ser el coche eléctrico más barato ni el que más autonomía ofrece por euro invertido.

Lo que busca es ofrecer una experiencia más cercana a la de un fabricante premium tradicional, pero con un coste más contenido.

Si la calidad real, el funcionamiento y la red comercial acompañan a lo que promete sobre el papel, el Zeekr X puede convertirse en uno de los lanzamientos más relevantes de 2026 dentro del segmento de los SUV eléctricos compactos.

Y eso importa porque demuestra que la nueva competencia ya no llega solo para pelear por precio, sino también por diseño, tecnología y percepción de marca.