El nuevo Dacia Spring vuelve para intentar ganar a las marcas chinas

Mejora notablemente su diseño y aumenta de tamaño manteniendo un precio por debajo de los 20.000 euros.

Dacia ha presentado la segunda generación del Spring, un modelo que no solo representa una evolución respecto a su predecesor, sino una transformación radical que lo sitúa como alternativa genuina frente a la invasión de modelos chinos de bajo coste.

Con un precio inferior a 20.000 euros antes de ayudas y fabricación europea, el nuevo urbano eléctrico de la marca rumana llega dispuesto a demostrar que la movilidad eléctrica asequible puede tener pasaporte comunitario.

La metamorfosis del Spring es evidente desde el primer vistazo. El modelo abandona su condición de SUV para convertirse en un utilitario urbano de 3,85 metros de longitud, lo que supone un incremento de 15 centímetros respecto al modelo saliente, además de 18 centímetros más de anchura.

Este crecimiento no es casual: Dacia ha optado por adoptar la plataforma RGEV Small del Grupo Renault, la misma que emplea el nuevo Renault Twingo, con quien comparte estructura y numerosos componentes.

Ambos modelos se fabricarán conjuntamente en la planta de Novo Mesto, en Eslovenia, marcando un punto de inflexión fundamental: el Spring deja de producirse en China como su predecesor.

El cambio de origen geográfico no es un detalle menor. Desde su lanzamiento en 2021, el Spring original se percibía como un producto de bajo coste venido del mercado asiático, una adaptación del Renault Kwid diseñado originalmente para mercados emergentes como India.

Pese a las sucesivas actualizaciones que recibió, incluida una mejora notable en 2025, seguía arrastrando esa imagen de producto básico importado.

La nueva generación rompe con ese estigma al nacer como un desarrollo europeo desde el principio, lo que además le permitirá acceder a una mayor proporción de las ayudas del Plan Auto+ en España.

El diseño exterior adopta el nuevo lenguaje estético de Dacia, con líneas angulosas y geométricas que le confieren una personalidad mucho más definida.

El frontal presenta un capó completamente horizontal y faros unidos por una calandra negra, mientras que amplias molduras de plástico negro en los paragolpes buscan resistir mejor los inevitables roces del uso urbano.

El pilar A y el C disponen de bandas negras que crean un efecto de techo flotante, un detalle estético que añade dinamismo a un coche que, pese a sus dimensiones contenidas, transmite sensación de robustez. Las llantas alcanzan las 16 pulgadas en las versiones superiores, y el conjunto resulta visualmente más atractivo que el modelo precedente.

Todo lo que debes saber para viajar con un coche eléctrico

En el interior, el salto cualitativo es igualmente evidente. El salpicadero combina una instrumentación digital de 7 pulgadas con una pantalla táctil de 10,1 pulgadas en las versiones Journey, mientras que la terminación Expression de acceso ofrece un soporte universal para smartphone que se controla mediante los mandos del volante.

Los materiales son plásticos duros, como corresponde a un vehículo de este segmento y precio, pero la calidad aparente ha mejorado sustancialmente.

Dacia ha mantenido numerosos mandos físicos, especialmente en la climatización, una decisión que muchos usuarios agradecerán frente a la tendencia actual de digitalizar todos los controles.

La habitabilidad también da un paso adelante. Con cuatro plazas estrictas, el Spring ofrece el espacio trasero más amplio de su categoría, aunque carece de la opción de asientos deslizantes que sí incorpora su primo Twingo.

El maletero alcanza los 337 litros, una cifra propia del segmento B y francamente impresionante para un urbano de estas dimensiones.

Además, bajo el capó delantero se esconde un pequeño «frunk» de 18 litros, suficiente para almacenar el cable de carga o algún objeto que queramos mantener separado del maletero principal.

Bajo la carrocería, el Spring monta un motor eléctrico delantero de 82 CV y 175 Nm de par que, combinado con un peso de apenas 1.212 kilos, le permite completar el 0 a 100 km/h en 12,1 segundos.

La velocidad punta está limitada electrónicamente a 130 km/h, un dato que revela claramente su vocación urbana y periurbana.

La batería es de química LFP (litio-ferrofosfato) con 27,5 kWh de capacidad útil, exactamente la misma configuración que encontramos en el Twingo, y homologa una autonomía de 250 kilómetros según el ciclo WLTP.

En cuanto a la recarga, el Spring incorpora de serie un cargador de 6,6 kW en corriente alterna que permite pasar del 15% al 80% en aproximadamente 2 horas y 55 minutos en un wallbox de 7 kW.

Para quienes necesiten mayor flexibilidad, existe un pack de carga rápida opcional que eleva la potencia a 11 kW en corriente alterna trifásica y añade la capacidad de carga en corriente continua a 50 kW.

En este último caso, el tiempo de carga del 15% al 80% se reduce a apenas 28 minutos en un cargador rápido.

Este pack incluye además la tecnología V2L (Vehicle-to-Load), que permite utilizar la batería del coche para alimentar dispositivos eléctricos externos.

Dacia ha confirmado que toda la gama del nuevo Spring se situará por debajo de los 20.000 euros antes de ayudas.

La versión de acceso Expression, que llegará al mercado por debajo de los 18.000 euros, incluye llantas de 15 pulgadas, elevalunas eléctricos delanteros, retrovisores con ajuste eléctrico, aire acondicionado, sensor de luz, sensores de aparcamiento traseros y freno de mano eléctrico.

La terminación Journey añade las llantas de 16 pulgadas, tarjeta manos libres, cámara de marcha atrás y la pantalla táctil con navegador y servicios conectados.

Considerando los descuentos por financiación y las ayudas gubernamentales, es plausible que el precio de acceso pueda situarse por debajo de los 13.000 euros en condiciones óptimas.

El calendario de lanzamiento prevé que el Spring haga su presentación oficial en el Salón del Automóvil de París en octubre de 2026, con apertura del libro de pedidos antes de que finalice el año.

Las primeras entregas a clientes comenzarán durante el primer trimestre de 2027.

Este timing resulta estratégico: llega al mercado en un momento en que los fabricantes chinos están intensificando su ofensiva en Europa con modelos de bajo coste, pero justo cuando la Unión Europea está endureciendo las condiciones arancelarias para estos vehículos.

El nuevo Spring representa una apuesta decidida de Dacia por recuperar el liderazgo en el segmento de los eléctricos asequibles.

Frente a rivales como el BYD Seagull o el Leapmotor T03, el urbano rumano ofrece fabricación europea, acceso pleno a las ayudas gubernamentales y una propuesta que, sin renunciar a lo esencial, eleva notablemente el nivel de producto respecto a su predecesor.

Con más de 210.000 unidades vendidas de la primera generación desde 2021, el Spring ha demostrado que existe un mercado hambriento de movilidad eléctrica accesible.

Esta segunda generación llega para consolidar ese éxito y demostrar que Europa puede competir en precio sin renunciar a la calidad.