El estudio demuestra que la velocidad hace que varíe sustancialmente la autonomía de un coche eléctrico circulando por autopista.

Una prueba con el Tesla Model Y Juniper compara su consumo y autonomía en la misma ruta a 110, 120 y 130 km/h.
Aumentar 20 km/h la velocidad permite ahorrar apenas nueve minutos en 102 kilómetros, pero eleva claramente el consumo.
La velocidad a la que circulamos por autopista puede marcar una diferencia importante en la autonomía de un coche eléctrico.
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Una prueba realizada con el Tesla Model Y Juniper 2025 permite poner cifras a esta relación y comprobar cuánto cambia el consumo al mantener velocidades de 110, 120 y 130 km/h.
Para averiguarlo, se ha utilizado un Tesla Model Y equipado con una batería de alrededor de 80 kWh de capacidad útil y una autonomía homologada WLTP próxima a los 620 kilómetros.
El planteamiento ha sido sencillo: completar tres veces el mismo recorrido de 102 kilómetros, modificando únicamente la velocidad de referencia.
Aproximadamente el 90% del trayecto transcurrió por carretera, y cada prueba comenzó con un 60% de batería.
Además, se recorrieron unos 50 kilómetros en una dirección para posteriormente regresar por exactamente la misma carretera, reduciendo así la influencia que podrían tener los desniveles del terreno sobre el resultado.
Las condiciones también fueron similares durante las tres pruebas. La temperatura exterior rondaba los 30 grados y el aire acondicionado permaneció conectado. El Model Y montaba neumáticos Michelin Pilot Sport EV y llantas de 20 pulgadas.
A 110 km/h, el Tesla Model Y consigue 554 kilómetros de autonomía
La primera prueba se realizó manteniendo una velocidad de 110 km/h. El Tesla Model Y necesitó una hora y nueve minutos para completar los 102 kilómetros.
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Durante el recorrido consumió 14,6 kWh, mientras que el indicador de la batería registró una caída del 20%. El consumo medio obtenido fue de 14,26 kWh/100 km.
Extrapolando el resultado a la capacidad completa de la batería, la prueba estima que el Tesla Model Y podría recorrer alrededor de 554 kilómetros en estas condiciones antes de agotar completamente la carga.
La cifra resulta especialmente interesante porque el recorrido se realizó mayoritariamente por carretera y con el climatizador funcionando debido a la elevada temperatura exterior.
Pero la comparación realmente interesante aparece al aumentar ligeramente la velocidad.
A 120 km/h consigue una autonomía de 504 kilómetros
Después de volver a cargar la batería hasta el 60%, se repitió exactamente el mismo recorrido, pero esta vez manteniendo 120 km/h.
El trayecto necesitó una hora y seis minutos. Es decir, circular 10 km/h más rápido permitió ahorrar únicamente tres minutos en los 102 kilómetros de recorrido.
A cambio, el consumo medio aumentó a 15,68 kWh/100 km.
Con este consumo, la autonomía teórica utilizando toda la capacidad de la batería se situaría alrededor de 504 kilómetros.
Por tanto, pasar de 110 a 120 km/h supone perder aproximadamente 50 kilómetros de autonomía, cerca de un 9% respecto al resultado conseguido a 110 km/h.
La diferencia de tiempo, al menos en un trayecto de esta longitud, es mucho más pequeña: apenas tres minutos.
A 130 km/h, la autonomía baja hasta 469 kilómetros
La tercera y última prueba elevó nuevamente la velocidad en 10 km/h. En esta ocasión, el Tesla Model Y realizó el recorrido manteniendo 130 km/h.
Como era de esperar, el tiempo necesario volvió a reducirse. Los 102 kilómetros se completaron en exactamente una hora, seis minutos menos que en la prueba a 120 km/h y nueve minutos menos que circulando a 110 km/h.
Sin embargo, el consumo también fue el más elevado de las tres mediciones.
El Model Y utilizó 17,2 kWh durante el recorrido y el indicador de batería cayó un 24%. El consumo medio registrado fue aproximadamente de 16,84 kWh/100 km.
Con estos datos, la autonomía estimada con una carga completa se reduce hasta aproximadamente 469 kilómetros.
La comparación entre los dos extremos de la prueba es especialmente reveladora. A 110 km/h se estimaron 554 kilómetros de autonomía, mientras que a 130 km/h la cifra cayó hasta 469 kilómetros.
Son unos 85 kilómetros menos de autonomía por aumentar 20 km/h la velocidad.
A cambio, en los 102 kilómetros utilizados para realizar la prueba, el ahorro de tiempo fue de nueve minutos.
Los resultados tienen una explicación física. A medida que aumenta la velocidad también lo hace la resistencia aerodinámica que debe vencer el vehículo.
La resistencia del aire aumenta aproximadamente con el cuadrado de la velocidad. Esto no significa que duplicar la velocidad multiplique automáticamente por cuatro el consumo total del coche, ya que la aerodinámica es solamente uno de los elementos que intervienen en el gasto energético.
También influyen factores como la resistencia a la rodadura de los neumáticos, las pérdidas del sistema de propulsión, la climatización, la temperatura exterior, el viento o las características de la carretera.
Sin embargo, cuanto mayor es la velocidad, mayor protagonismo adquiere la resistencia aerodinámica. Y las tres mediciones realizadas con este Tesla Model Y permiten observar claramente esa progresión.
El consumo pasa de 142,6 Wh/km a 110 km/h a 156,8 Wh/km circulando a 120 km/h. Finalmente alcanza los 168,4 Wh/km cuando la velocidad aumenta hasta los 130 km/h.
Esto supone que entre 110 y 130 km/h el consumo medido aumenta aproximadamente un 18%.
La prueba también pone en contexto el intercambio entre tiempo y autonomía durante un viaje. En este recorrido concreto, aumentar la velocidad de 110 a 130 km/h permitió llegar nueve minutos antes después de recorrer 102 kilómetros, mientras que la autonomía estimada con una batería completa pasó de 554 a 469 kilómetros.
No significa que esas cifras vayan a repetirse exactamente en cualquier viaje. La temperatura, el viento, los desniveles, los neumáticos, el uso de la climatización y las condiciones del tráfico pueden modificar el consumo.
Pero al realizar las tres mediciones sobre la misma ruta y en condiciones similares, la comparativa permite apreciar con bastante claridad cuánto puede influir la velocidad.
En este caso, 20 km/h de diferencia se traducen en unos 85 kilómetros menos de autonomía estimada, mostrando que levantar ligeramente el pie del acelerador puede tener un efecto considerable sobre el alcance del Tesla Model Y cuando se realizan largos desplazamientos por carretera.
Fuente de datos: enhauto.com









