Volkswagen retira 72.700 coches eléctricos por defectos en las baterías

Este problema obliga a limitar la carga al 80% hasta que los vehículos afectados sean reparados.

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Volkswagen ha confirmado oficialmente una campaña de retirada que afecta a 72.700 vehículos eléctricos en todo el mundo, incluidos 10.000 en Alemania.

El motivo es un defecto de fabricación en las celdas de las baterías de alto voltaje que, en casos extremos, podría provocar un incendio.

La medida alcanza a varios modelos de la familia ID producidos entre 2022 y 2025, así como al Cupra Born fabricado entre 2022 y 2024.

Los modelos afectados incluyen el ID.3, ID.4, ID.7 e ID. Buzz, además del Cupra Born. Los vehículos de Škoda, también parte del grupo, no presentan este problema.

Volkswagen ha estructurado la operación en tres campañas de retirada independientes. Dos de ellas se centran en los modelos de la marca alemana, mientras que la tercera se aplica específicamente al Cupra Born.

Los propietarios de los vehículos afectados recibirán una carta oficial informándoles de la situación.

La Autoridad Federal Alemana de Transporte por Carretera ha aclarado que se trata de una medida preventiva, ya que no se han registrado incidentes que hayan causado daños materiales ni lesiones personales.

El problema radica en defectos de fabricación detectados en algunas celdas de las baterías de alto voltaje. Las comprobaciones internas de calidad revelaron que determinadas celdas no cumplen los estándares establecidos debido a errores en el proceso de producción por parte de los proveedores.

En casos excepcionales, estas celdas defectuosas podrían sobrecalentarse. Aunque la probabilidad es baja, en situaciones extremas existe riesgo de incendio, lo que justifica la intervención preventiva del fabricante.

Como primera medida de seguridad, Volkswagen limitará el nivel máximo de carga al 80% mediante una actualización inalámbrica. Esta restricción se aplicará hasta que se implemente una solución definitiva para cada vehículo.

En el Reino Unido ya está en marcha una campaña similar que afecta a los mismos modelos.

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Las baterías de alta tensión provienen de un proveedor específico y fueron fabricadas en el periodo comprendido entre 2022 y 2025.

La solución final para la reparación aún no se ha concretado completamente. Los talleres autorizados realizarán inspecciones detalladas de la batería de alta tensión o de los módulos individuales en cada vehículo afectado.

Aunque algunos medios apuntaban inicialmente que la campaña se centraba principalmente en Europa, la autoridad alemana la califica como una operación a escala mundial.

El elevado número de vehículos afectados en Alemania sugiere una concentración importante en el mercado europeo.

Estados Unidos enfrenta una situación paralela pero diferenciada. El fabricante ha iniciado otra campaña de retirada que afecta a 22.524 unidades del ID.4 de los años 2023 a 2026.

En este caso, Volkswagen identifica a SK Battery America como el proveedor de las celdas defectuosas. La recomendación es la misma: cargar los vehículos hasta un máximo del 80% hasta aplicar una solución permanente.

La causa exacta del problema en Estados Unidos sigue sin estar completamente clara. Según el fabricante, determinados perfiles de carga por encima del 80% podrían provocar un sobrecalentamiento de la batería.

Esta no es la primera vez que Volkswagen enfrenta problemas con las baterías en el mercado estadounidense. A principios de 2026 se produjeron dos retiradas anteriores que afectaron a 44.551 unidades del ID.4.

Aquellos casos involucraban exclusivamente vehículos fabricados en la planta de Chattanooga. Las baterías, suministradas por SK Battery America en Georgia, presentaban problemas como electrodos desalineados en celdas específicas.

Los modelos europeos del ID.4 producidos en las plantas de Zwickau y Emden no se vieron afectados por aquellas medidas. La diferencia radica en que utilizan celdas de batería de proveedores distintos.

Esta sucesión de incidentes pone de relieve los desafíos que enfrenta la industria del vehículo eléctrico en materia de control de calidad. La complejidad de las cadenas de suministro de componentes críticos como las baterías multiplica los puntos donde pueden surgir fallos.

Para Volkswagen, estas campañas representan un coste económico y reputacional considerable en un momento crítico de su transición hacia la electrificación.

El fabricante ha vendido cerca de 1,5 millones de vehículos de la familia ID desde su lanzamiento, lo que hace que cualquier problema de calidad tenga un impacto amplificado.

La retirada afecta a una proporción relativamente pequeña de la flota total, pero subraya la importancia de mantener estándares rigurosos en toda la cadena de producción. La rapidez con la que Volkswagen ha actuado antes de que se produjeran incidentes graves demuestra un enfoque proactivo en materia de seguridad.

La medida también ilustra cómo los fabricantes tradicionales deben adaptarse a tecnologías complejas mientras gestionan redes globales de proveedores.

La capacidad de implementar actualizaciones inalámbricas para limitar temporalmente la carga refleja las ventajas de los sistemas conectados modernos.

Esta retirada recuerda que el camino hacia la movilidad eléctrica masiva no está exento de obstáculos técnicos. La maduración de la tecnología de baterías requiere todavía procesos de fabricación extremadamente precisos y controles de calidad exhaustivos en cada etapa de la producción.