EL 19,3% de los coches vendidos en Europa en enero de 2026 han sido eléctricos

En enero se matricularon 154.230 coches eléctricos en Europa, un 24,3% más que en el mismo mes del año anterior.

Pero lo verdaderamente relevante es lo que representa en el conjunto del mercado: el 19,3% de todas las matriculaciones.

Hace solo un año, en enero de 2025, los eléctricos puros suponían el 14,9%. El salto es de 4,4 puntos porcentuales en apenas doce meses. No es una oscilación puntual ni el efecto de un incentivo concreto concentrado en un país determinado.

Es una variación que se produce, además, en un contexto adverso: el mercado total europeo cayó un 3,9% interanual, pasando de cerca de 832.000 unidades a 799.625. Es decir, el coche eléctrico no solo crece en términos absolutos; lo hace mientras el conjunto del mercado retrocede.

Este matiz cambia por completo la lectura. No estamos ante un mercado en expansión general donde todas las tecnologías suben a la vez.

El crecimiento eléctrico se produce en un entorno contractivo, lo que implica una transferencia directa de cuota desde otras motorizaciones. Y los datos dejan claro de dónde procede.

Los gasolina registraron en enero 175.989 matriculaciones, un 28,2% menos que un año antes. El diésel cayó aún más en términos relativos, un 22,3%, hasta 64.550 unidades.

Son descensos de dos dígitos que no pueden interpretarse como ajustes coyunturales. La combustión convencional continúa perdiendo peso de forma acelerada en el mercado europeo.

Entre ambos extremos se sitúan los híbridos. Los híbridos convencionales alcanzaron 308.364 unidades, creciendo un 6,2% y concentrando el 38,6% del mercado. Los híbridos enchufables aumentaron un 28,7% hasta 78.741 matriculaciones.

La evolución por países muestra una Europa a varias velocidades, pero con una dirección común. Los cuatro mayores mercados concentran el 60% de las matriculaciones de eléctricos de batería.

Alemania se mantiene como el principal mercado en volumen con 42.692 unidades y un crecimiento del 23,8%. El coche eléctrico ha tenido una cuota de mercado en Alemania en enero de 2026 del 22,01%.

Francia también registra el mayor impulso entre los grandes, con un aumento del 52,1% matriculando 30.307 coches eléctricos y con una cuota de mercado del 28,28%.

Dinamarca se une a Noruega y consigue una cuota de mercado del 82,94%. Bélgica también se consolida con un 36,76% de coches eléctricos vendidos en enero de 2026.

Estas diferencias reflejan dinámicas fiscales, calendarios de incentivos y particularidades empresariales que impactan especialmente en mercados con fuerte peso del renting corporativo.

Más allá de los grandes focos tradicionales, el crecimiento más intenso se observa en mercados emergentes. Polonia multiplica por más de tres sus matriculaciones, pasando de 1.121 a 3.544 unidades, un incremento del 216,1%. Croacia duplica sus cifras y Lituania crece un 65,2%.

Otros países que han despegado con notoriedad han sido Austria y Rumania. Incluso Hungría roza ya el 10%. Por el contrario, España e Italia siguen siendo los dos países de mayor volumen mas rezagados en la transición a la nueva movilidad.

En el entorno europeo no comunitario, Reino Unido se mantiene prácticamente plano con un crecimiento del 0,1%, rozando las 30.000 unidades mensuales.

Si se observan las cifras en perspectiva, el dato clave no es que el eléctrico se acerque al 20%. Es que lo hace en un mercado que se contrae y en el que la combustión pierde volumen con rapidez.

El equilibrio que durante años sostuvo el dominio del motor térmico se está erosionando no solo por regulación, sino por dinámica comercial.

El debate sobre una supuesta desaceleración de la demanda queda cuestionado por la evidencia estadística de enero.

Puede haber oscilaciones mensuales, ajustes fiscales o retrasos logísticos que afecten a mercados concretos, pero la trayectoria agregada sigue mostrando crecimiento sostenido del eléctrico puro. La distancia con el gasolina, que aún conserva un 22% de cuota, se reduce mes a mes.

Europa inicia 2026 con un escenario en el que uno de cada cinco coches nuevos ya es totalmente eléctrico. Hace apenas un lustro esa proporción era residual.

La transición no se produce de forma uniforme ni lineal, pero los datos de enero confirman que el desplazamiento estructural continúa.

Y lo hace no por una expansión general del mercado, sino por una redistribución interna donde la combustión pierde espacio y el eléctrico lo ocupa con creciente solidez.