Leapmotor impulsa el B10 con una gran actualización OTA

El Leapmotor B10 se actualiza con más funciones y más eficiencia. Un coche eléctrico que está mejorando día a día.

Leapmotor impulsa el B10 con una gran actualización OTA más funciones, más eficiencia y un coche que mejora con el tiempo

La actualización del software se ha convertido en uno de los grandes campos de batalla del coche eléctrico, y el Leapmotor B10 es un buen ejemplo de cómo los fabricantes están empezando a jugar esa partida con ambición.

El SUV compacto de la marca china, integrada en la órbita de Stellantis, ha recibido una nueva actualización OTA (over-the-air) apenas unos meses después de su llegada al mercado, incorporando mejoras que afectan tanto a la conducción como a la experiencia digital y los sistemas de asistencia.

No se trata de un simple ajuste menor. Lo que plantea Leapmotor con este paquete es una evolución tangible del producto sin necesidad de pasar por el taller, una filosofía que hasta hace poco parecía reservada a marcas como Tesla, pero que ahora empieza a consolidarse en fabricantes emergentes con una fuerte base tecnológica.

El despliegue de esta actualización comenzó entre febrero y marzo de 2026, y está llegando de forma progresiva a los usuarios del B10.

Como es habitual en este tipo de sistemas, el propio vehículo notifica la disponibilidad del nuevo software en pantalla, permitiendo su descarga e instalación directamente desde el coche, tras la validación del usuario.

Uno de los cambios más relevantes es la incorporación de la conducción con un solo pedal, también conocida como e-Pedal.

Este sistema permite que el conductor gestione tanto la aceleración como buena parte de la deceleración utilizando únicamente el pedal del acelerador.

Al levantar el pie, el motor eléctrico incrementa la retención y activa una regeneración más intensa, lo que no solo reduce la necesidad de օգտագործar el freno en muchas situaciones, especialmente en entorno urbano, sino que también mejora la eficiencia energética.

La introducción de esta función no es menor. Aunque no es una novedad absoluta en la industria otros fabricantes la llevan utilizando desde hace años, su llegada al B10 refuerza la idea de que Leapmotor está decidida a ofrecer un paquete tecnológico completo y alineado con las expectativas actuales del usuario de vehículo eléctrico.

Además, según la información disponible, esta lógica de regeneración ha sido optimizada para ofrecer una transición más natural en la deceleración.

Otro de los pilares de esta actualización es la conectividad. El B10 pasa a ser compatible con Apple CarPlay y Android Auto, tanto por cable como de forma inalámbrica.

Esta integración permite a los usuarios acceder directamente a aplicaciones de navegación, música, mensajería o asistentes de voz desde la pantalla del vehículo, utilizando el ecosistema de su smartphone.

La importancia de este paso no debe subestimarse. Durante años, muchos fabricantes han apostado por sistemas propietarios que, en la práctica, no siempre han estado a la altura de la experiencia que ofrecen los teléfonos móviles.

La incorporación de CarPlay y Android Auto supone reconocer esa realidad y adaptarse a una demanda clara del mercado.

En paralelo, Leapmotor ha trabajado en la interfaz del sistema multimedia, introduciendo cambios orientados a mejorar la usabilidad.

El sistema ahora presenta un diseño más intuitivo, con ajustes en los menús y en la organización de funciones, además de una mayor fluidez en los comandos de voz, que pasan a ser más rápidos y naturales en su ejecución.

También se ha añadido una función de pantalla dividida que permite, por ejemplo, mantener la navegación visible en una parte del display mientras se utilizan otras aplicaciones en el resto.

Este tipo de soluciones, cada vez más comunes, responden a una necesidad clara de multitarea en el entorno digital del vehículo.

El rendimiento del sistema también ha sido objeto de mejora. Con la introducción de una función de precarga denominada en algunos casos como “Quick Start”, el sistema de infoentretenimiento reduce su tiempo de arranque, ofreciendo una experiencia más inmediata al iniciar el vehículo.

Es un detalle que, aunque pueda parecer menor, tiene un impacto directo en la percepción de calidad tecnológica del coche.

En el plano físico de la interacción, el volante multifunción gana protagonismo con la posibilidad de personalizar sus botones.

Los usuarios pueden asignar accesos directos a funciones como los modos de conducción o determinados sistemas de asistencia, mejorando la ergonomía y reduciendo la necesidad de navegar por menús durante la conducción.

Precisamente los sistemas ADAS también han recibido ajustes. El control de crucero adaptativo y el asistente de centrado de carril han sido optimizados para ofrecer un comportamiento más suave, especialmente al aproximarse a curvas, donde la desaceleración ahora resulta más progresiva.

Este tipo de refinamientos son clave para aumentar la confianza del conductor en las ayudas electrónicas.

En el ámbito de la seguridad, también se ha mejorado el sistema de detección de presencia en el habitáculo, una función pensada para evitar que queden ocupantes especialmente niños o mascotas dentro del vehículo.

La optimización de los avisos refuerza su eficacia en situaciones potencialmente críticas.

Más allá de las funciones concretas, esta actualización también sirve para contextualizar el momento que vive Leapmotor. El B10, un SUV del segmento C con aproximadamente 4,52 metros de longitud, se ha convertido en uno de los modelos clave de la marca en su expansión internacional.

Disponible incluso en versiones con autonomía extendida que, según algunos datos, pueden alcanzar hasta 900 kilómetros, el modelo busca posicionarse como una opción competitiva no solo por precio o autonomía, sino también por su contenido tecnológico.

En este sentido, la rapidez con la que el B10 ha recibido mejoras apenas medio año tras su lanzamiento comercial es un indicio de la estrategia de la compañía.

No se trata únicamente de lanzar un producto al mercado, sino de mantenerlo actualizado y competitivo a lo largo de su ciclo de vida.

También hay un componente industrial relevante. Leapmotor, apoyada por Stellantis, está en una fase de crecimiento acelerado, y el uso intensivo del software como herramienta de diferenciación encaja con esa estrategia.

Frente a una competencia que tradicionalmente ha centrado su discurso en batería, autonomía o precio, la marca introduce el factor evolutivo del vehículo como argumento de valor.

No obstante, este enfoque también plantea interrogantes. La industria ya ha visto casos en los que las promesas de actualizaciones continuas se diluyen con el tiempo, ya sea por limitaciones técnicas, cambios de estrategia o simple falta de recursos.

Por eso, más allá de esta primera gran actualización, será clave observar el ritmo y la consistencia con la que Leapmotor mantiene este enfoque en el futuro.

En cualquier caso, lo que resulta evidente es que el software está redefiniendo la relación entre coche y usuario.

El hecho de que un vehículo pueda mejorar sus capacidades semanas o meses después de la compra cambia las reglas del juego, alargando su vida útil tecnológica y alterando las expectativas del consumidor.

El Leapmotor B10, con esta actualización, se sitúa dentro de esa nueva lógica.

Añade funciones relevantes como la conducción con un pedal, mejora aspectos clave de conectividad e interfaz, y refina sus sistemas de asistencia sin necesidad de intervención física. Es, en definitiva, un ejemplo claro de hacia dónde se dirige la industria.

Y eso es lo que realmente importa: más allá de cada función concreta, este tipo de movimientos consolidan la idea de que el coche eléctrico ya no es solo hardware, sino una plataforma en evolución constante.

Para el mercado, significa una competencia más compleja y dinámica. Para el usuario, implica que la decisión de compra no termina en el concesionario, sino que continúa en cada actualización que el vehículo recibe con el paso del tiempo.