Se ha puesto en marcha en el Puerto de Vigo un proyecto que ejemplifica con bastante claridad hacia dónde se dirige una parte clave de la transición energética: no solo electrificar el transporte, sino hacerlo aprovechando al máximo los recursos ya existentes.

La iniciativa, basada en el uso de baterías de segunda vida procedentes del Nissan LEAF, se materializa en un sistema de almacenamiento estacionario capaz de alimentar puntos de recarga ultrarrápida incluso en entornos donde la red eléctrica es limitada.
El proyecto gira en torno a una solución denominada Green Charge Flex, desarrollada por la empresa española Little Electric Energy, especializada en almacenamiento energético y recarga de vehículos eléctricos.
Su planteamiento es relativamente sencillo en concepto, pero complejo en ejecución: reutilizar baterías retiradas de vehículos eléctricos que ya no cumplen los requisitos exigentes de la automoción para darles una segunda vida como sistemas de almacenamiento energético.
En este caso concreto, el sistema instalado en Vigo agrupa doce baterías de 30 kWh procedentes del Nissan LEAF. En conjunto, forman un sistema de almacenamiento energético de aproximadamente 300 kWh, que actúa como un buffer entre la red eléctrica y los puntos de recarga.
Este almacenamiento permite acumular energía de forma gradual desde la red incluso cuando la capacidad disponible es limitada y liberarla rápidamente cuando un vehículo necesita cargar a alta potencia.
El resultado es que esta instalación puede ofrecer recarga ultrarrápida de hasta 240 kW en corriente continua, además de puntos de carga en corriente alterna de hasta 22 kW.
En total, el sistema está diseñado para alimentar múltiples puntos de recarga simultáneamente, integrando estándares CCS1, CCS2 y CHAdeMO, lo que amplía la compatibilidad con distintos vehículos eléctricos.
Este enfoque responde a uno de los principales cuellos de botella del despliegue de infraestructuras de carga: la capacidad de la red.
En muchos emplazamientos estratégicos como puertos, áreas logísticas o zonas industriales la potencia disponible no es suficiente para soportar estaciones de carga ultrarrápida sin realizar costosas ampliaciones de red. Aquí es donde el almacenamiento estacionario cobra sentido.
Al desacoplar la demanda instantánea de potencia de la capacidad real de la red, permite ofrecer servicios de alta potencia sin necesidad de grandes inversiones en infraestructura eléctrica.
El Puerto de Vigo se convierte así en un laboratorio real donde probar este modelo. La instalación funcionará como proyecto piloto durante al menos un año, en colaboración con operadores de puntos de recarga y las autoridades portuarias.
Aunque no se detalla oficialmente el operador, las imágenes asociadas al proyecto apuntan a la participación de Galp como posible gestor de la infraestructura de carga.
Más allá de la solución técnica, el proyecto tiene una fuerte carga estratégica para Nissan. La compañía japonesa lleva años defendiendo un enfoque de economía circular en torno a las baterías de sus vehículos eléctricos.
Esto implica no solo reciclar los materiales al final de su vida útil, sino también refabricar, reutilizar y, como en este caso, dar una segunda vida a las baterías en aplicaciones donde los requisitos son menos exigentes que en automoción.
Soufiane El Khomri, director de energía de Nissan para la región AMIEO (África, Oriente Medio, India, Europa y Oceanía), subraya precisamente esta idea al señalar que la integración de baterías reutilizadas en sistemas modulares permite desbloquear la recarga ultrarrápida en entornos con limitaciones de red, al tiempo que reduce la presión sobre las infraestructuras eléctricas locales.
Según explica, este tipo de soluciones no solo extiende la vida útil de las baterías, sino que contribuye a construir un sistema energético más resiliente y con menor huella de carbono.
Desde el lado industrial, Little Electric Energy aporta la capa de innovación aplicada. Su CEO, Rubén Blanco, destaca que este proyecto se apoya en la experiencia previa de Nissan como pionero en movilidad eléctrica con el LEAF, un modelo que desde su lanzamiento ha acumulado millones de unidades vendidas en todo el mundo.
Las baterías utilizadas en Vigo, de 30 kWh, corresponden previsiblemente a unidades de primera generación, introducidas a partir de 2015 como evolución de las versiones iniciales de 24 kWh.
Muchas de estas baterías, aunque ya no ofrecen el rendimiento óptimo para un vehículo, mantienen una capacidad suficiente para aplicaciones estacionarias.
El sistema Green Charge Flex se plantea además como una solución modular y “plug-and-play”, lo que facilita su despliegue en distintos entornos sin necesidad de desarrollos a medida complejos.
Esta modularidad es clave si se pretende escalar el modelo a otros puertos, centros logísticos o ubicaciones donde la electrificación del transporte pesado y de flotas empieza a ser una prioridad.
Otro aspecto relevante es el respaldo institucional al proyecto. La iniciativa cuenta con cofinanciación de la Unión Europea y del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) en España, lo que refleja el creciente interés de las administraciones por fomentar el uso de baterías de segunda vida como herramienta para acelerar la transición energética.
No se trata solo de una cuestión ambiental, sino también económica: reutilizar baterías puede reducir costes frente a sistemas de almacenamiento nuevos, al tiempo que retrasa la necesidad de reciclar materiales críticos.
En términos tecnológicos, el uso de almacenamiento como buffer para la recarga rápida no es nuevo, pero sí está ganando protagonismo a medida que aumentan las potencias de carga y la demanda de infraestructura.
La electrificación del transporte no depende únicamente de fabricar más vehículos eléctricos, sino de garantizar que estos puedan recargarse de forma rápida, fiable y en ubicaciones estratégicas.
Y ahí es donde soluciones como la implementada en Vigo pueden marcar la diferencia. Además, este tipo de sistemas abre la puerta a nuevos modelos de gestión energética.
Un sistema de almacenamiento puede no solo suministrar energía a los vehículos, sino también participar en la gestión de la red, almacenando excedentes en momentos de baja demanda y liberándolos en picos de consumo.
En un futuro con mayor penetración de energías renovables, esta flexibilidad será cada vez más valiosa.
El caso del Puerto de Vigo es especialmente interesante porque combina varios factores clave: una ubicación con alta actividad logística, una necesidad creciente de electrificación y limitaciones potenciales en la red eléctrica.
Si el piloto demuestra ser viable tanto técnica como económicamente, podría sentar las bases para replicar el modelo en otros puertos europeos y nodos de transporte.
En paralelo, refuerza la idea de que la vida útil de una batería no termina cuando deja de ser adecuada para un coche. En realidad, ese momento puede ser el inicio de una segunda etapa igual de relevante, especialmente en un contexto donde el almacenamiento energético se perfila como uno de los pilares de la transición hacia un sistema más sostenible.
En última instancia, lo que está en juego no es solo la reutilización de un componente, sino la redefinición de toda una cadena de valor.
Convertir lo que antes se consideraba un residuo en un activo energético útil cambia las reglas del juego tanto para los fabricantes como para los operadores de infraestructuras. Y proyectos como el de Vigo ayudan a aterrizar esa visión en soluciones concretas.
Para el mercado, implica avanzar hacia una infraestructura de recarga más flexible y escalable, capaz de adaptarse a las limitaciones reales del territorio.
Para la industria, supone abrir nuevas líneas de negocio en torno a la segunda vida de las baterías. Y para el usuario final, aunque de forma indirecta, significa una mayor disponibilidad de puntos de carga rápida en más ubicaciones.
Todo ello sin necesidad de esperar a que la red eléctrica crezca al mismo ritmo que la electrificación del transporte, algo que, como demuestra este proyecto, no siempre es imprescindible.













